“Dead to Me” es un ácido drama sobre la amistad, el perdón y las segundas oportunidades

deadtomecriticaEs curioso, como a veces los departamentos de prensa de canales o plataformas venden sus series de cara al público que va a verlas. La publicidad no siempre coincide con la realidad y lo que aparenta ser una cosa, luego es algo completamente distinto. Haciendo por tanto que no seamos justos a la hora de valorar previamente a la serie en cuestión. Este el caso de “Dead to Me”, serie que Netflix estrenó este pasado viernes y que se ha vendido como una comedia negra. Y aunque es cierto que la serie tiene ciertos toques de humor negro, “Dead to Me” es sobre todo un drama sobre la amistad, de cómo afrontamos una perdida y los errores que cometemos a lo largo de nuestra vida.

“Dead to Me” nos presenta a Jen (Christina Applegate), una sarcástica viuda decidida a resolver el reciente asesinato de su marido en un atropello con fuga. Por su parte, Judy (Linda Cardellini) es una mujer optimista de espíritu libre que también ha sufrido una trágica pérdida. Ambas se conocerán en un grupo de apoyo y, pese a sus personalidades diametralmente opuestas, una peculiar amistad surgirá entre ellas. Casi sin darse cuenta, ambas forjaran una amistad basada en la comprensión de su dolor y en afrontar juntas su propia perdida y sus errores del pasado. Aunque por el camino deberan despojarse de secretos que las carcomen por dentro.

La serie creada por Liz Feldman (Dos chicas sin blanca) recupera para la televisión a Christina Applegate, la actriz californiana que se dio a conocer en su día por la irreverente comedia “Matrimonio con hijos” y que años más tarde sería una de las hermanas Green en “Friends”. En “Dead to Me”, la actriz explota su vena más dramática, interpretando a una mujer cuya vida ha dado un giro de 180º tras la muerte de su marido. Un esposo que era quien llevaba la casa y se encargaba de los niños mientras ella trabajaba. Ahora, invadida por la rabia y la culpa a partes iguales, es una mujer que intenta hacerse con las riendas de su vida y acercarse a unos hijos que conoce menos de lo que pensaba. Christina Applegate borda de forma magistral este registro dramático, menos habitual en su filmografía, en la que estábamos más acostumbrados a verla en comedias de todo tipo. Y lo hace gracias a un guion que permite lucir su vena más ácida, con diálogos punzantes que surgen de la propia rabia interior que carcome al personaje de Jen desde mucho antes de que su marido fuera atropellado.

deadtomecritica2Junto a ella, encontramos a Linda Cardellini, una actriz a la que hemos visto en series tan diferentes como “Freaks and Geeks”, “Urgencias” o “Bloodline”, y que en la serie de Netflix da vida a Judy, un personaje tan roto y perdido como Jen pero que ha llenado su vida de inseguridades y miedos que oculta bajo una sonrisa y una falsa fachada de optimismo. Quizá llega en algún momento a ser un personaje en exceso cargante cuya dependencia de los demás, provocará situaciones extremas. Pero finalmente, como espectador terminas empatizando con él. Ya que al igual que el de Jen, el personaje de Judy está lleno de dolor y soledad, mientras busca desesperadamente una razón para seguir adelante y cambiar su destino. Curiosamente, su vida cambiará con un evento inesperado que unirá a ambas, casi sin pretenderlo.

“Dead to Me” mezcla con habilidad el drama, con una buena dosis de thriller y ligeros toques de comedia (negrísima). Y lo hace gracias a su ágil guion, lleno de ritmo y diálogos afilados, que hacen que no puedas parar de ver un episodio tras otro de la serie. No por resolver al crimen, aquí es lo de menos, ya que se desvela en el episodio piloto, si no por saber compaginar a una pareja protagonista llena de química y con la que empatizas desde el primer minuto, con una historia con sustancia y trasfondo que invita al espectador a zambullirse en ella. Y lo consigue también gracias a la duración de unos episodios que no excede de los treinta minutos. Algo que, en una serie sobre la amistad, el perdón y la redención podría parecer que no sería capaz de desarrollar su potencial, pero ocurre todo lo contrario.

deadtomecritica3Es precisamente su duración, lo que hace de su visionado toda una experiencia catártica. Una serie llena de momentos en los que ambas protagonistas caen en un pozo profundo, para conseguir salir más tarde, con fuerzas renovadas y un nuevo propósito que cumplir. Como en otras series, como “Forever” o “El Método Kominsky”, su corta duración no es un obstáculo para involucrarnos en la historia sino todo lo contrario. Gracias a la construcción de los personajes y a un estupendo guion, “Dead to Me” no necesita alargar las situaciones ni los diálogos, para llegarnos muy adentro. Cada minuto, de cada episodio, es una experiencia en la que como espectadores nos sentimos participes de la vida de ambas protagonistas y los personajes que las rodean. Porque no siempre se necesitan episodios de 50 minutos para narrar bien una historia. Si tienes dos grandes actrices, un buen guion y sabes cómo llegar al espectador, ya tienes maratón de episodios para una tarde de primavera.