“Miracle Workers”: ¡Que Dios nos pille confesados!

miracleworkerscriticaEl viernes pasado llegaba a España de la mano de TNT la comedia “Miracle Workers”, serie creada por Simon Rich, guionista de “Saturday Night Live”, de la serie “Man Seeking Woman” o de la exitosa película de Disney “Del revés”. Un buen aval para una serie de la que esperaba mucho más y cuyos dos primeros episodios han sido una tremenda decepción.

“Miracle Works” parte de una premisa que a priori sonaba interesante y que podía dar mucho juego. La serie arranca con un día normal de trabajo en las oficinas del Paraíso (sí, en el cielo). Bueno, no es como vosotros o yo podríamos haber imaginado como es donde vive Dios con sus ángeles. El cielo es un gigantesco polígono industrial, dividido en diferentes departamentos: extinción de animales, barro, genitales (participe del mejor gag de lo visto en los dos primeros episodios), … Es allí donde se afanan miles de ángeles, como si de una gran colonia de hormigas se tratara, en hacer su trabajo insignificante. Entre estos departamentos encontramos a Craig (Daniel Radcliffe) que trabaja en el Departamento de Plegarias. Un lugar oscuro y olvidado donde este ángel lleva trabajando miles de años en soledad. Sin embargo, toda su existencia cambiará cuando Eliza (Geraldine Viswanathan) es destinada a su mismo Departamento. Esta joven ángel quiere hacer grandes cosas, cambiar el mundo, pero en su afán por hacer el bien provocará un huracán de proporciones casi bíblicas.

Nada podía ir peor o ¿tal vez sí? Porque Dios (Steve Buscemi), cansado de los problemas arrastra su creación decide destruir la Tierra y crear en su lugar un gran restaurante. Serán Eliza y Craig quienes intenten convencer a Dios de que perdone a la Humanidad sí que consiguen cumplir una de plegaria catalogada como Imposible: hacer que dos humanos se enamoren.

miracleworkerscritica2Hasta aquí podríamos pensar que estamos ante una serie que sabe conjugar esa mezcla de gran fábrica angelical con la idea preconcebida que tenemos de los ángeles y Dios. Tal vez podríamos pensar que nos encontraríamos ante una serie al estilo de “The Good Place”. Esa comedia que nos traslada a un más allá de lo más peculiar con una fantástica Kristen Bell como protagonista. Pero nada más lejos de la realidad. “Miracle Workers” aunque tiene a su favor su corta duración (¡A Dios gracias!) como comedia no tiene ni pizca de gracia (o yo no he sabido encontrarle el sentido) y aunque a priori la idea de ángeles-funcionarios insatisfechos con su trabajo tiene su punto, al menos en su comienzo no es capaz de desarrollarla.

Quizá porque la serie se toma demasiado en serio así misma. Sí, es una comedia, pero también quiere ser trascendente a su manera. Con guiños constantes a como el hombre se está cargando él solito el planeta (el departamento de extinción de animales es un lugar deprimente). Mostrando que, a pesar de las nuevas tecnologías, o por causa de estas, las relaciones personales se hacen cada vez más difíciles. Y como muchas veces, nos estancamos en un trabajo aburrido que no nos llena ni nos satisface pero que tenemos que hacer porque no sabemos salir de ese círculo de apatía. Todo esto, que está muy bien, se diluye en una serie que quiere ser graciosa y se jacta de ello, pero que no lo es. Porque tal vez, (en mi opinión) la forma narrativa que le hubiera venido mejor a “Miracle Workers” es la de falso documental, donde toda esa idea de los ángeles funcionarios y la gran fábrica del Cielo hubiera dado mucho juego. Pero en lugar de eso, tenemos una serie que juega a ser lo que no es (graciosa), con un Steve Buscemi fuera de sitio y al que parecen haber sacado de alguna playa californiana de surfistas. ¡Vale, es Dios, y no todo el mundo puede interpretarlo como Morgan Freeman! pero aparece tan desconectado de todo lo que le rodea que su paso por la serie se hace insufrible.

Es cierto que las comedias, al tener una duración menor son series que tardan más en encontrar su tono y su sitio, y a las que tardas en engancharte. Pero no es menos cierto que en este momento de masivo consumo de ficción televisiva, los estrenos de hoy, quedan olvidados a la semana siguiente. Es tal el volumen de estrenos que nos llegan a los espectadores que hay que hacer una criba por algún sitio. Y en mi caso, “Miracle Workers no pasa el corte. Una pena, porque la premisa prometía, pero a veces las promesas, solo son eso.