“Lo que hacemos en las sombras”: diversión con vampiros

loquehacemosenlassombrascritica2Este pasado jueves 28 de marzo llegó a nuestro a país de la mano de HBO España “Todo lo que hacemos en las sombras”. Esta serie es una adaptación de la película del mismo nombre de 2014 escrita, dirigida y protagonizada por Jemaine Clement (Flight of the Conchords) y Taika Waititi. Sí, el director de “Thor Ragnarok”. ¡Ya podéis imaginar por dónde van los tiros! Siendo consciente de su propio mundo absurdo, con unos diálogos descacharrantes y unos personajes pasados de rosca, la diversión está asegurada.

Aquella película sobre cuatro vampiros que compartían casa en Wellington (Nueva Zelanda) se convirtió en un film de culto y ahora años después, sus creadores nos llevan hasta Estados Unidos, con un nuevo grupo de vampiros que “conviven” bajo el mismo techo. Sino viste la película en su día no es necesario para que te introduzcas sin problemas en el universo vampírico más surrealista de la televisión. No esperéis nada parecido a las cuitas adolescentes existencialistas de “Crónicas vampíricas” ni a la sexualidad animal que desprendía “True Blood”. En “Lo que hacemos en las sombras” tenemos a unos vampiros desubicados, trasnochados y que no son conscientes de su propia locura o ¿sí?.

loquehacemosenlassombrascritica3Para hacernos participes de este mundo vampírico casi salido de un “mercadillo”, los creadores de la serie han recurrido al mismo método narrativo que utilizaron en el film de 2014: el falso documental. Sí, al estilo de “The Office”, “Arrested Development” y en menor medida de “Modern Family”, el tono de documental ayuda a que los personajes sean aún más exagerados, a que las situaciones sean más surrealistas y que todos seamos conscientes que nada importa y que no pensemos en lo absurdo que es, que uno de los protagonistas compre en un supermercado purpurina para parecer un vampiro de Crepúsculo. La ventaja de utilizar esta forma narrativa, es que permite una libertad creativa que de otra forma sería imposible, ya que le quitaría frescura y sentido a la serie.

En esta loca historia de vampiros, primero conoceremos a Guillermo (Harvey Guillén), el familiar de Nandor el implacable (Kayvan Novak). Su personaje nos ayuda a introducirnos en la serie, siendo nuestro guía en este mundo de vampiros de miriñaques, capas y naftalina. Lleva 10 años al servicio de Nandor y su mayor deseo es que su amo lo convierta en vampiro y así parecerse a su ídolo Antonio Banderas (el primer vampiro hispano) que interpretó a Armand en la película “Crónicas Vampiricas”. ¡Esto es muy serio, no os rías!

Nandor el implacable (sí, el vampiro que compró purpurina para parecerse a Robert Pattinson en Crepúsculo), es el autoproclamado líder del grupo, que fue un gran guerrero y conquistador del Imperio Otomano. Sin embargo, vive anclado en un pasado (que no siempre fue mejor), con sus protocolos, sus tácticas y sus ropas de la Edad Media. Es decir, ¡un inútil que cree tener poder!

loquehacemosenlassombrascriticaTambién está el vampiro británico, Laszlo (Matt Berry), un verdadero holigan británico, amante de las fiestas y las orgías de sangre, pero sin nada de cerebro. Y junto él encontramos a Nadja (Natasia Demetriou), la vampira que lo convirtió siglos atrás y con la que forma una pelicular pareja. Una pareja de apetitos insaciables, sea con el género que sea. El cuarto en discordia, el verdadero robaescenas de “Lo que hacemos en las sombras” es Colin Robinson (Mark Proksch), un vampiro energético y el único que puede salir a la luz del día. Seguro que todos tenemos a algún Colin Robinson en nuestras vidas o quizá más de uno. O tal vez penséis que sois uno de ellos, capaces de extraer la vitalidad a la gente que os rodea, por exasperación o aburrimiento. ¡Eh! ¡Despertad!

Este peculiar (por ser benévolo) grupo de vampiros que viven en Staten Island (Nueva York) verán alterada su rutina con la visita del barón Afanas!!! Un anciano y poderoso vampiro que viene a echarles en cara que han olvidado el propósito por el que viajaron al Nuevo Mundo: la conquista de estas nuevas tierras. ¡Ya podéis imaginar lo que viene después! O tal vez no.

Si queréis saberlo, no dudéis en darle una oportunidad a “Lo que hacemos en las sombras”. Os encontraréis con una serie muy divertida (os arrancará más de una carcajada), plagada de grandes momentos de humor absurdo con otros más sutiles e igual de divertidos. Con unos efectos especiales que parecen sacados de una película de serie Z y que forman parte del propio universo surrealista y de vampiros de mercadillo en el que nos encontramos. Y lo mejor es que los episodios apenas duran media hora. El tiempo justo para desestresarnos.