“Curfew” es un auténtico placer culpable lleno de acción, coches y zombis

curfewposterEs curioso como a veces uno se puede ver atrapado por una serie sin apenas darse cuenta. Es lo que podríamos decir que me ha ocurrido tras ver el comienzo de “Curfew (Toque de queda)”, serie británica que Sky España ha estrenado este pasado martes 19 de marzo. Una producción que mezcla sin pudor carreras de coches, ficción distópica y zombis podría tener todas las papeletas para convertirse en una parodia. Y aunque es cierto que tiene ciertos toques humor, la serie se toma bastante en serio a sí misma. Y que queréis que os diga, me lo he pasado pipa con los primeros episodios de esta serie escrita y producida por Matthew Read (Peaky Blinders).

¿Se puede decir que “Curfew (Toque de queda)” es mi nuevo placer culpable? Se puede decir que sí. Soy de la opinión (perdonadme, pero para eso esta es mi crítica) que una buena historia sin unos personajes con los que empatizar, con los que encariñarte y que te transmitan algo, esta huérfana y sin futuro. Hay multitud de ejemplos de series que parten de una premisa interesantísima pero cuyos personajes son planos, están mal construidos y no aportan ni carisma ni empatía. No voy a entrar a enumerarlos porque daría para escribir una serie de artículos, pero creo que muchos de los que me leéis (gracias por aguantarme) ya habéis pensando en alguna serie que cumpla con este ejemplo. Por otro lado, también es cierto que por mucho que tengas unos buenos personajes, si la historia no es buena, sino cuenta con guion que le dé solidez a la trama, mejor dedicar nuestro tiempo a mejores menesteres.

Y aunque es cierto que la serie de Matthew Read nos plantea una historia aparentemente descabellada, cuenta con algunos personajes con enjundia, que nos ayudan a seguir adelante y acompañarlos en su alocada carrera de huida. Una carrera ilegal sí, pero que la gente sigue a través de internet, porque el morbo es el morbo. En eso “Curfew (Toque de queda)” toma como referentes a otros títulos, en los que en sociedades totalitarias ciertos espectáculos se han convertido en el alimento del pueblo contra el aburrimiento (y no, no estoy hablando del fútbol). Películas como la muy loca y descacharrante “Carrera de la muerte del año 2000″, “Rollerball” (me refiero a la protagonizada por James Cann no su absurdo remake) o “Perseguido” con Arnold Schwarzenegger, son ejemplos de films en los que la historia nos situaba en sociedades distópicas (ya sea gobernadas por regímenes totalitarios o por grandes corporaciones) donde se utilizaban espectáculos violentos para tener entretenido al pueblo. ¡Pan y circo! ¡Señoras y señores!

Aunque realmente está carrera se presenta como un medio para fin. Todos los participantes tienen sus razones para competir. El premio es llegar a una isla, y no, no tiene nada que ver con la película de Michael Bay. Una isla para huir del toque de queda, de las restricciones que constriñen a la gente y, sobre todo, para huir de la enfermedad. Porque sí, hay una razón para el toque de queda. ¡SPOILER! Sí. Lo habéis adivinado. Cuatro años antes, un virus provocó una epidemia que transformó a los infectados en ¡zombis! Vale, no les llaman así. Se les conoce como “mooks”, tiene hipersensibilidad a la luz por lo que salen sólo de noche y por supuesto, se alimentan de carne humana.

curfewfamiliaYa tenemos los tres pilares en los que se asienta “Curfew (Toque de queda)”: un espectáculo violento y sangriento representado por una carrera ilegal de coches, una sociedad distópica militarizada y una epidemia que ha dado lugar a unas criaturas violentas y sanguinarias. A esto tengo añadir, como he comentado antes, a los personajes y a la forma en la que el guion nos va contando su pasado, mientras avanzamos en la historia. A través de diferentes flashbacks, conoceremos como las vidas de muchos de ellos se han cruzado entre sí, como un pasado traumático les ha unido o separado, y sabremos las motivaciones que les empujan a abandonarlo todo por llegar a la isla. En eso, “Curfew (Toque de queda)”, es una serie coral que reparte el protagonismo entre varios personajes, y no tiene miedo de “eliminarlos”, para que la historia siga adelante.

“Curfew (Toque de queda)”, al menos en sus primeros episodios se muestra como una serie muy entretenida que sabe mezclar sin pudor, grandes dosis de acción, con algo de casquería, algún toque de terror, alguna pincelada de humor, con un ritmo que no decae. Poco a poco, pero sin pausa, vamos conociendo a los personajes, sus motivaciones personales. Y aunque en algunos casos se detiene en el pasado de alguno de ellos, la serie no se para. Sigue hacia delante, consiguiendo que en ningún momento te aburras, ni te desconcentres por lo que se cuenta. En eso el guion sabe guiarnos, gracias a que sabe conjugar los momentos de más tranquilidad, con otros en los que la acción no descansa, consiguiendo que nos mantengamos alerta para no perdernos nada.

Habrá que ver cómo avanza a partir del cuarto episodio (la serie consta de 8) y de cómo continúa presentando al resto de participantes de la carrera que aún no conocemos. Si es capaz de mantener el ritmo, de ampliar la mitología de la epidemia (¿hay una conspiración de por medio) y de ahondar en la psicología de los personajes, “Curfew (Toque de queda)” puede terminar siendo mucho más que un placer culpable.