“Ártico”: un asesino en serie y un virus mortal entre paisajes helados

articocritica1COSMO sigue apostando por las producciones europeas y este lunes 18 estrena “Ártico”, serie coproducida entre Finlandia y Alemania. Hija del “nordic noir”, género que sigue al pie del cañón pasados los años, “Ártico” nos traslada hasta los nevados parajes de Laponia donde un asesino en serie y un virus mortal se cruzan en el camino de una policía con una complicada vida personal y un virólogo que se encuentra fuera de lugar.

“Ártico” nos sitúa geográficamente en Ivalo, localidad que da nombre a la serie en su título original y que se encuentra a pocos kilómetros de la frontera con Rusia y Noruega. Un cruce de caminos, propicio para el contrabando y el tráfico sexual, tanto de delincuentes locales como de la mafia rusa. Un lugar aparentemente frío y anodino que esconde más de un secreto bajo su superficie helada. Así lo demuestra su impactante comienzo, en el que Nina Kautsalo, una oficial de policía de la zona, y su compañero, encuentran a una mujer moribunda y encadenada en una vieja cabaña en un lugar desierto. Este crimen es el desencadenante de lo que iremos descubriendo poco a poco a lo largo del primer episodio de “Ártico”. La investigación criminal tomará un giro sorprendente cuando se descubra un virus mortal en la sangre de la joven, que resulta ser una prostituta rusa.

Así comienza “Ártico”, en un primer episodio (al que he podido tener acceso antes del estreno) que mezcla el thriller (parece haber un asesino en serie en la zona) con el género de catástrofes, con un virus mortal de por medio. Un cóctel ya de por sí interesante, al que hay que unir las localizaciones. Los parajes nevados de Laponia son un personaje más de la serie. El paisaje nos transmite su propia personalidad: soledad, melancolía, dureza y abandono. Es un lugar donde no es fácil vivir, ni conocer a la gente. Y conforme pasa el episodio se vuelve más opresivo, recordando en algunos momentos a la fantástica “Atrapados”. Pero a diferencia de la serie islandesa, en “Ártico” tenemos un personaje central femenino que es el contrapunto a los fríos y desolados parajes del norte de Finlandia.

articocriticaElla es Nina Kautsalo (Iina Kuustonen), una policía que podría hacernos recordar a otros personajes femeninos como Saga Noren o Sarah Lund pero que cuenta con su propia personalidad. Es una madre soltera, con una vida personal complicada, que debe cuidar de su hija pequeña con síndrome de down (con un padre que no quiere saber nada de la pequeña), y que solo cuenta con la ayuda de su madre para cuidarla. Si a esto le unimos que mantiene una relación complicada con su hermana mayor Marita (Pihla Viitala) y que en su trabajo de policía no siempre sigue las órdenes y prefiere guiarse por su instinto, nos encontramos con un personaje complejo, lleno de vivencias pero que, a pesar de todo, sonríe a la vida. Es capaz de enseñar una sonrisa, a pesar de las adversidades que le ha tocado vivir, mientras que en su trabajo se muestra inconformista y siempre dispuesta a dar un paso más en la investigación.

Junto a ella conoceremos a Thomas Lorenz (Maximilian Brückner), un virólogo alemán, que reside en Helsinki y que viajará a Laponia para investigar el virus hallado en el cuerpo de la víctima. Un virus que podría provocar una pandemia, pero cuya investigación es mantenida en secreto por motivos seguridad nacional. Aquí entran en juego la política y los intereses económicos que se dejan entrever en este primer episodio, con el Servicio de Seguridad finlandés implicado en la propia investigación del virus y del posible asesino en serie.

Personajes complejos, con intereses contrapuestos, paisajes agrestes y solitarios, un virus mortal y un asesino en serie, son los ingredientes que presenta “Ártico”. La serie finlandesa más cara de la historia, promete tenernos enganchados durante las próximas diez semanas con una trama que apenas se deja entrever en su inicio. ¿Quién está intentando propagar el virus? ¿El asesino en serie está implicado? ¿Trabaja sólo? ¿Qué suceso del pasado atormenta al virólogo alemán? ¿Quién se ha visto infectado por el virus y por qué? Preguntas que quedan en suspenso y que se irán respondiendo semana a semana. Aún queda mucha tela por cortar.