“The Umbrella Academy” es un quiero y no puedo que termina desaprovechando sus virtudes

theumbrellacriticaLa industria relacionada con la ficción televisiva está que no para. El volumen de producción es apabullante, inabarcable y hasta cierto punto agotador. Y esto es así, tanto si pretendes llevar al día un mero control de todo lo que se produce porque te dedicas a ello, como si eres un simple espectador que te guías por tus propias sensaciones, intuiciones o recomendaciones de terceros. Esto último, depende muy mucho de a quien leas, pudiendo estar más o menos de acuerdo con sus críticas. Acertadas o no, son opiniones que se hacen públicas para que las lean otros. Y en este caso, como ese tercero que escribe y opina sobre series en este Blog y en nuestra cuenta de Twitter (mundoplustv_ser), me toca hablaros de “The Umbrella Academy”. Uno de los estrenos más esperados de este comienzo de año y que muy a mi pesar (tenía muchas esperanzas puestas en él) ha terminado por ser decepcionante.

Sigo pensando que voy a contracorriente en cuanto a opiniones y sensaciones sobre series (o cine) se refiere. En el caso de “The Umbrella Academy”, el hype (menudo palabro nos hemos autoimpuesto para no usar expectación) era sin duda entendible. Nos encontrábamos ante una serie que adaptaba la novela gráfica del mismo título, ganadora del prestigioso Premio Eisner. Además, teníamos superheroes de por medio (un género más de moda que nunca) con una historia que podía dar mucho juego, con un reparto interesante (con presencias estimulantes como la de Ellen Page y Robert Sheehan) y encima se lanzó un tráiler que desvelaba un diseño de producción espectacular y que elevaba el hype (de nuevo ese palabro) a cotas muy altas. Y, sin embargo, vista la serie al completo este fin de semana (tuve acceso a parte de la misma antes el estreno) he de decir que, a pesar de ciertas virtudes, el conjunto a mi juicio termina devaluando el resultado final.

theumbrellacritica2Lo primero sería situarnos. La serie comienza en 1989, en un día en el que cuarenta y tres niños nacieron de madres solteras sin ninguna conexión entre ellas. Fue algo extraordinario, ya que ninguna de esas mujeres parecía embarazada la víspera. De esos niños, siete fueron adoptados por sir Reginald Hargreeves (Colm Feore), una especie de Howard Hughes que reunió a su particular “Patrulla X” con el fin de prepararlos para salvar al mundo (sólo al mundo, no a la animadora que buscaba Hiro Nakamura). Siete niños con dones especiales (sic) que se convirtieron en una “familia” de lo más disfuncional, con un padre autoritario que no mostraba ni un ápice de afecto por sus hijos, con una madre robot y un mayordomo en la piel de un chimpancé parlante. Todos estos ingredientes que podrían haber dado como resultado una desquiciada versión de los “X-Men”, llevándonos un paso más de allá en las series de superhéroes, terminan sin embargo quedándose a medio camino y finalmente decepcionando.

Y es que, a pesar de tener una potente banda sonora, que mezcla clásicos como Nina Simone o The Doors, con éxitos más modernos como “Run Boy Run” de Woodkin; de contar con un magnífico diseño de producción y unos efectos visuales de primera; de la estimulante idea, de esa especie de Ministerio del Tiempo que protege el curso de la Historia a toda costa (literalmente a toda costa); y de contar con un reparto de lo más interesante que prometía darnos mucho juego, la cosa finalmente no resulta como podíamos esperar.

Para empezar “The Umbrella Academy” cuenta con un hándicap al que se enfrentan muchas series de Netflix. Las producciones del gigante de internet en muchos casos, están concebidas para su estreno de una sola vez. Esto que para muchos puede ser una ventaja (el binge watching dichoso a veces es contraproducente) también es un inconveniente, ya que en determinadas ocasiones te cuesta entrar en la narración de las mismas. Y este problema está muy presente en “The Umbrella Academy”, haciendo que la narración no fluya (por mucho que se haya alabado en muchos sitios, el piloto no acaba de enganchar) como debería, haciendo que no conectes ni con la trama ni con los personajes. El ritmo de la serie es desesperante a veces, conduciendo además a saltos en la narración que terminan por apartarnos de lo que está pasando.

aidangallagerumbrellaEsto me lleva a comentar, los dos otros puntos clave por los que “The Umbrella Academy” no termina (a mi juicio) siendo la serie que podría haber sido. Ya que, si hablamos de la trama, hay algo que no funciona. Es evidente que su razón de ser (el mcguffin) es evitar el apocalipsis que acaba con todo rastro de vida en el planeta. Es la obsesión de Número de Cinco (uno de los mejores personajes de la serie), un estupendo Aidan Gallagher que hace suyo el personaje de niño prodigio que ha vivido 30 años en soledad en un futuro postapocalíptico y que ha trabajado como sicario de una organización que en el fondo detestaba. Y, sin embargo, este mcguffin es una simple excusa para demostrarnos que “The Umbrella Academy”, lejos de ser una serie de superhéroes, es una serie sobre una familia disfuncional, rota, que ha vivido a la sombra de un padre al que se dan cuenta que no conocían (ni nosotros tampoco) y que en el fondo seguían siendo unos niños que antes de desear sus poderes (que sólo les han servido para estar solos y desamparados), lo que querían era sentirse queridos. No como héroes, no por lo que podían hacer, sino por lo que eran. Y esto, que podría habernos dado una serie compleja, apartada de lo típico en este tipo de producciones, no consigue lo que pretende. Y esto sobre todo ocurre por un guion que da demasiados saltos, apartándonos de situaciones más interesantes para volcarse en otros momentos que no aportan nada o que se hacen insufribles (la pareja de asesinos formada por Hazel y Cha-Cha) o todo lo relacionado con la historia relacionada con Vanya con una desaprovechadísima Ellen Page.

ellenpageumbrellaEsto último, me lleva a la tercera pata del banco que cojea en “The Umbrella Academy”: los personajes. ¡Vale! Es cierto que nos encontramos con honrosas (y estupendas) excepciones. Ya he mencionado a Aidan Gallagher como Número Cinco, al que acompaña no sin ciertas dosis de histrionismo Robert Sheehan (al que los más seriefilos recordaréis por su papel en “Misfits”), dando vida a Klaus, un joven que lleva toda su vida huyendo de su don, refugiándose en las drogas para apartar de sí, las visiones de seres muertos. A estos dos miembros de The Umbrella Academy, sumaría las estimulantes apariciones de Kate Walsh (Anatomía de Grey), dando vida a la jefa de La Comisión, la organización que se encarga de que el tiempo sea el que es (¿os suena?) y no sea alterado. En el extremo contrario colocaría al resto. Empezando para la mencionada (he dicho insufrible) pareja de asesinos de La Comisión, cuyas apariciones ni dan miedo, ni convencen (qué lejos quedan de los Arby y Lee de “Utopía”). Seguiría por el resto de miembros de The Umbrella Academy, con los que no terminas de empatizar en ningún caso. No sé si por el guion que les han dado o por sus limitaciones, pero sus personajes no llegan a transmitir lo que debería esperarse de ellos. Aunque la palma se la lleva Ellen Page, quizá la actriz con mayor fama del reparto (y sin quizás). Una joven actriz, con una larga carrera a sus espaldas y que ya interpretó a una superheroína, en este caso en la saga “X-Men”, dando vida a Kitty Pride. Aquí nos encontramos, a la protagonista de “Juno”, dando vida a un personaje con el que deberíamos empatizar desde el primer minuto. La séptima hija de Reginald Hargreeves, pero que es apartada del grupo por no ser alguien especial. Siempre a la sombra de sus hermanos especiales, estando, pero sin estar. Y eso es lo que al final nos transmite Page, el que parezca que no está presente. Da la impresión de que la cosa no vaya con ella, y en un papel tan importante y clave, que debe conducirla (GRAN SPOILER) a un camino de violencia y desesperación al estilo de la Fénix Oscura o de Willow en “Buffy Cazavampiros”, se queda finalmente en tierra de nadie. Ni transmite ni consigue que empaticemos con ella ni que la temamos. Quedando arruinada gran parte de lo que pretendía conseguir la serie con lo que quería contarnos.

Leyendo todo esto ¿podríamos decir que “The Umbrella Academy” no merece la pena? Con la expectación que había generado, sin duda a mi parecer terminar siendo una decepción. Sus virtudes que son bastantes (ya las mencioné más arriba) no son suficientes para que el conjunto dé resultado. Creo que se podría haber contado la misma historia con menos episodios y algo más cortos (los casi 60 minutos de cada uno en algún caso se hacen eternos). Yo ya la ví, así que ese tiempo no me lo devolverá nadie. Al final, creo que esperaba demasiado y muchas veces es mejor no esperar nada de lo que vas a ver. El resultado normalmente es mucho más satisfactorio.