“La verdad sobre el caso Harry Quebert”: promete pero no engancha como debería

harryquebertCon el frío instalado en nuestras vidas, cuando parecía que nunca llegaría y con un largo puente por delante, toca escribir y retomar las buenas costumbres. En este caso voy a hablaros de “La verdad sobre el caso de Harry Quebert”, miniserie de 10 episodios que estrena este viernes #0 en Movistar+ y que adapta el bestseller de Joel Dicker. Será porque en su día leí (más bien devoré) la novela en la que se basa esta serie, pero el primer episodio no te invita, en esta época del binge watching, a engancharte a una historia que, en la teoría y en la práctica, nos promete misterio, drama, amor prohibido y secretos, muchos secretos.

“La verdad sobre el caso Harry Quebert” nos traslada a un pequeño pueblo de la costa de Maine. Sí, ese famoso estado norteamericano protagonista de las novelas de Stephen King y donde vive la inefable Jessica Fletcher. Allí llega Marcus Goldman (Ben Schnetzer) para hacer una visita a Quebert (Patrick Dempsey) con la idea de que lo ayude a encontrar una solución a su crisis creativa, ante las presiones impuestas por la editorial. Los planes de Marcus se ven pospuestos cuando Harry es acusado públicamente del asesinato de Nola Kellergan (Kristine Froseth), una joven adolescente desaparecida hace más de treinta años, con la que aparentemente mantuvo una relación. Goldman decide indagar en los hechos con el fin de ayudar a esclarecer la verdad y, quizá también, encontrar la inspiración definitiva para su nueva novela.

Básicamente, a grandes rasgos, este es el argumento de partida de “La verdad sobre el caso Harry Quebert” que miniserie y novela comparten. En el caso de la segunda, la obra de Joel Dicker utiliza la narración en tres tiempos –1975, 1998 y 2008 – para contarnos, tanto el pasado y mostrarnos la relación de Harry y Nola, como el momento en el que profesor y alumno se conocen y finalmente el presente en el que se descubre el cadáver de la joven y Marcus decide investigar lo que realmente ocurrió. En el caso de la miniserie, que por cierto dirige Jean Jaques Annaud (sí, el director de “El nombre de la rosa”), también utilizará estos tres tiempos, que son claves para definir y contar paso a paso la historia que debe explicar el asesinato de Nola Kellergan.

Pero ocurre en este momento en el que nos atiborran a estrenos de series cada semana, que muchas veces nos tenemos que guiar por una primera impresión. Como cuando recorres las estanterías de una librería y te fijas en una portada en concreto o en la reseña del editor. A veces, te llevas el chasco de tu vida, otras disfrutas con el descubrimiento de un tesoro al más puro estilo de Indiana Jones. Con las series me pasa (nos pasa) algo parecido. Muchas veces tenemos que guiarnos por un primer episodio, ya sea como un simple espectador o como le ocurre a este humilde crítico que ahora intenta poner en pie sus ideas. Ni como espectador ni como crítico, podemos muchas veces ser justo con lo que nos ofrece un primer episodio de una serie. Hay ocasiones en las que debemos dejar reposar nuestras ideas, nuestros pensamientos. Como se deja reposar un buen vino o un guiso tras terminar de cocinarlo y así poder saborearlo en su justa medida.

Y en el caso de esta miniserie, tal vez por haber leído la novela de Joel Dicker,  no  he conseguido involucrarme en la historia que se nos quiere contar. Aunque en el fondo creo que en mi visionado anticipado del primer episodio de “La verdad sobre el caso de Harry Quebert”, no ha influido tanto, como pudiera parecer, mi lectura de hace algún tiempo, de una de las novelas más leídas de 2013. Tal vez es que no puedo dejar de ver a Patrick Dempsey como el Doctor Macizo y su papel de gran autor de la literatura norteamericana, no me resulta nada creíble. Su personaje debería ser capaz de aunar el carisma y la personalidad de autores como Salinger o Fitzgerald, con los que se le compara, pero al menos en el arranque no lo consigue. Algo que, si sabe trasmitirnos la novela de Dicker a lo largo de su relato. Llevados todo hay que decirlo, por la admiración de su alumno aventajado, el joven escritor Marcus Goldman, al que da vida Ben Schnetzer, que es el narrador de la historia, tanto en la novela como en la miniserie. Un personaje que en la novela va evolucionando, hasta tomar el control de su vida y de su trabajo pero que al menos en este arranque, también aparece algo algo desdibujado.

Un caso de asesinato, en el cine, la televisión o la literatura, en el que está involucrada una joven adolescente, siempre da pie a una historia truculenta, llena de misterios, secretos, giros de guion, un coro de personajes que siempre tienen algo que ocultar y un protagonista que debe esclarecer los hechos contra viento y marea. Este el caso de esta miniserie de 10 episodios que llega a Movistar+ este viernes. A pesar de que el primer episodio no consiga transmitir ni enganchar a las primeras de cambio, sobre el papel cuenta con los mimbres de una novela que, aunque cuenta con serios defectos (la relación de Harry y Nola está cogida con alfileres), también es capaz de narrar de forma convincente una historia llena de recovecos, con personajes muy bien definidos y que están llenos de secretos. Veremos si la miniserie dirigida por Annaud, consigue trasladar a la pequeña pantalla una novela, que contiene elementos suficientes para proporcionar al espectador un thriller, lleno de tensión y misterio.