“El descubrimiento de las brujas”, reversionando “Crepúsculo”

eldescubrumientodelasbrujascriticaCrepúsculo…Crónicas Vampíricas… digamos que ver Romeo y Julieta versión seres sobrenaturales no es que sea una apuesta muy arriesgada. Hemos visto hasta la saciedad a vampiros, hombres lobos y brujas enamorándose pese a ser un amor imposible. Ir más allá de todos los límites por materializar ese amor descarnado, que siempre vence, porque el amor es así, todo lo puede.

Eso mismo es El descubrimiento de las brujas, la nueva apuesta de SKY, una serie de ocho episodios basada en el bestseller de Deborah Harkness. En este caso nos encontraremos con Diana Bishop (Teresa Palmer), una joven bruja que reniega de sus poderes, pero que por mucho que se resista es llamada a ser “la mesías”. Hija de dos grandes brujos que han muerto en una caza de brujas, es criada por sus dos tías, quienes intentarán potenciar sus poderes y ayudarla a reconciliarse con ellos.

Diana es una brillante académica de Oxford que ha centrado su vida en el estudio de la Alquimia. Haciendo un estudio bibliográfico para su trabajo, se topa con un manuscrito mágico al que el resto de seres sobrenaturales (brujas, vampiros y daimones) llevan años buscando. Así conoce a Matthew Clairmont (Matthew Goode), otro académico de la famosa universidad, que ha centrado sus estudios en el análisis genético. Matthew no solo es un gran genetista, también es un vampiro, y tiene un gran problema: siente una irrefrenable atracción hacia la bruja, y a su vez debe controlar sus impulsos para no acabar con ella. A lo largo de los capítulos veremos cómo se va desarrollando la relación entre ambos, la tensión creada por el manuscrito y la horda de seres mágicos que anhelan su poder.

Si bien la serie no cuenta con ningún elemento diferencial, es una historia que está bien contada, ambientada y representada. Muestra los conflictos internos de los personajes de una forma muy natural, y, si bien hablamos de seres sobrenaturales, nos los enseñan de una forma muy humana, lo que lleva a poder empatizar más con ellos. Tiene un buen ritmo y al tener sólo ocho capítulos acaba siendo una serie “fácil de ver”, lo que no cambia el hecho de que es una historia más de amor imposible entre una bruja y un vampiro.