“Designated Survivor”: lo ha vuelto a hacer

Designated survivor

Lo ha vuelto a hacer. Kiefer Sutherland lo ha vuelto a hacer. Cuando pensaba que después de 24: Vive otro día y la discutible Touch ya no habría manera de que me enganchara a una serie suya, va el bueno de Kiefer y hace Designated survivor.

Si aún estás con la boca abierta con la victoria de Trump, no hay mejor serie para empezar a ver hoy que Designated survivor. Lo primero que pensarás es “y si pasa lo que ocurre en los primeros 10 minutos de la serie…”: un atentado en el Capitolio de Washington mata a mil personas, entre ellas a todos los congresistas y al Presidente de los Estados Unidos. Como Tom Kirkman (Kiefer Sutherland) es el único superviviente del atentado, es nombrado Presidente, pese a no pintar casi nada en el anterior gabinete presidencial. De ahí nace un thriller político con (de momento) 7 episodios que no hay otra manera de ver que del tirón, pese a que Netflix los lanza aquí semanalmente (¿por qué nos quiere hacer sufrir de esta forma?).

Esta nueva serie de Sutherland no tiene el frenético ritmo de 24; afortunadamente, porque no hay manera de aguantar otra vez esa caída de segundos y minutos en la pantalla. Sin embargo, te mantiene enganchado a la pantalla entre las investigaciones del FBI para averiguar si el sospechoso habitual es realmente el autor del atentado y todas las vicisitudes (por no decir putadas) que sufre el nuevo presidente para mantenerse en el cargo.

A la espera de ver si el nuevo 24 sin Jack Bauer (24: Legacy) mantiene el nivel de las primeras 5 temporadas o vuelve a las andadas de las últimas (excepto la de Londres, por supuesto), Designated Survivor es una excelente opción para devorar un sábado de lluvia.