Pensando en voz alta sobre “Manhattan Love Story”

manhattan_love_story_castLo reconozco. Las comedias románticas no son lo mío.Y por lo que parece, tampoco es el fuerte de la cadena ABC. Desde hace años intenta probar suerte en este género. Lo vuelve a intentar ahora con Manhattan Love Story, cuyo episodio piloto hemos podido ver en la primera jornada del Festival de Series de Canal+ gracias a Cosmopolitan TV. Pero o mucho me equivoco o con esta tampoco conseguirán triunfar.

Y eso que la serie sigue a rajatabla los cánones del género. Una chica recién llegada a ciudad para cumplir su sueño, en este caso triunfar en el mundo editorial, conoce a un apuesto galán gracias a una cita a ciegas organizada por su mejor amiga. Su primer encuentro no resulta nada bien, pero tras una serie de (supuestamente) divertidos malentendidos, se acaban reencontrando y descubren que se atraen más de lo que creían inicialmente.
Pero ni así. Y lo que pretendía ser su punto fuerte, es lo que menos funciona de la serie. Su planteamiento inicial es explorar las diferencias entre hombres y mujeres, analizando las disparidades entre lo que dicen y lo que están pensando de verdad y exponiendo los pensamientos más íntimos de la pareja. El problema es que este estilo llega despistar al espectador, haciendo que muchas veces no sea fácil distinguir entre lo que dicen y lo que piensan sus protagonistas.Y hablando de ellos, tampoco se salvan. Ni Analeigh Tipton ni Jake McDorman están a la altura de lo que espera el público en una comedia de estas características. No hay química alguna entre ellos y tampoco parecen ser capaces de generar empatía en el espectador. Al menos, en este que escribe. Y no ayuda que los diálogos de ambos carezcan de ingenio y se limiten a perpetuar clichés sobre las diferencias entre hombres y mujeres, ya desde la primera escena de la serie.

Quizá sea injusto juzgarlos así siendo éste el episodio piloto. Es cierto que no siempre es fácil presentar una comedia en apenas 20 minutos. Ciertamente tiene margen de mejora, aunque su trama en principio parezca que no dará mucho de sí. El problema es que tenga tiempo suficiente para conseguirlo,  porque sus audiencias en Estados Unidos no están siendo buenas. Y porque las comparaciones son odiosas y otras series similares como Marry Me o A to Z (que también estrenará Cosmopolitan en España), sí tienen algo que las hace especiales, diferentes y, lo más importante, entretenidas y divertidas.