“House of Cards” o lo contrario a Sorkin

Frank-Underwood

¿Qué fue del idealismo? Esta es una de las preguntas que surgen con el visionado de “House of Cards”, ficción creada por Beau Willimon que cae continuamente en el desaliento. La serie de Netflix, adaptación de la producción homónima británica, muestra un circo de poder personalizado en la figura de Frank Underwood (Kevin Spacey), un demócrata sin escrúpulos que trata de hacerse por todos los medios con la presidencia de la Casablanca. Todo lo contrario a Jed Bartlet (Martin Sheen), protagonista de “The West Wing”, una ficción ya clásica ideada por Aaron Sorkin que ejemplifica en Bartlet el presidente que todo ciudadano hubiese querido tener.

La serie, nominada a los Emmy en la categoría de mejor ficción dramática y mejor actor (Kevin Spacey), huye de la fanfarria y de las arengas de Sorkin para optar por la crudeza. Los personajes son villanos, la puesta en escena gris y sobria y todo atisbo de honestidad cae en desgracia. Es difícil hacer frente a los tejemanejes de Frank Underwood y de su esposa Claire, que como tiburones destrozan a todo aquel que osa oponerse a ellos. El rayo de luz surge principalmente a través de personajes como Zoe Barnes, Lucas Goodwin y Janine Skorsky; periodistas que intentan destapar los trapos sucios del poder político; pero que desafortunadamente se dan por vencidos o son derrotados. La cara opuesta a otra serie de Aaron Sorkin, “The Newsroom”, cuyo protagonista, el presentador de informativos Will McAvoy (Jeff Daniels, también nominado a los Emmy), lanza discursos quijotescos y vela por la integridad de una tropa de periodistas dispuestos a darlo todo por la veracidad y la honestidad.

La pertinencia de “House of Cards” en los tiempos que corren es innegable. En un momento de crisis económica y corrupción política, la serie –aunque algunas de las artimañas de Underwood resulten por momentos demasiado intricadas- parece devolvernos a la realidad mientras el protagonista nos susurra al oído: “No lo intentéis, no hay lugar para la esperanza”.