El retrato familiar de Blossom

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Se enciende la pantalla y se presenta una joven bailando vestida con un tutú, después aparece encima de un piano cual experta en claqué, y por último, no duda en hacer unas cuantas volteretas como una gimnasta artística. De fondo suena una melodía con una letra pegadiza: “Qué nos traerá el futuro, quién pueda adivinar, si escuchas lo que digo no te deprimirás. No debes preocuparte arréglate y sal a pasear. Y toma nota nena, recuerda que hoy el sol brillará…” Son los años 90, la era de los casetes y las cintas VHS, y la televisión estadounidense da la bienvenida a ‘Blossom’.

Durante cinco temporadas, las andanzas de la familia Russo y amigos representaron el día a día de los hogares estadounidenses. La lucha por superar los obstáculos, los problemas de la adolescencia, sueños que se cumplían o se quedaban guardados en el cajón… Toda una combinación que tenía como punto de partida el abandono de una madre para cumplir su meta: logar tener una carrera musical. Con ese panorama, el cabeza de familia, Nick Russo, hacía todo lo posible por sacar a delante a un grupo de seres cada cual más distinto. A pesar de esa situación, la risa estaba presente en casi todo momento.

Es un día cualquiera de 1991, y el clan Russo se dispone a entrar en una sala preparada para inmortalizar los rostros de unas personas que después quedarán enmarcadas en un cuadro encima de la estantería de la sala de estar. Es el centro neurálgico del hogar, y qué mejor sitio para ubicar un momento tan personal. La fotografía de familia está encabezada por la dicharachera, risueña e inteligente Blossom Russo. No se deja influenciar por los demás, y muestra de su personalidad queda siempre reflejada en su ropa. Acorde a la época, la pequeña de los Russo viste prendas únicas a las que siempre da su toque, como a los sombreros. Son su seña de identidad, ya sean grandes, pequeños o de cualquier color, nunca falta una flor.

Junto a Blossom, se sienta Joey, el mediano de los tres hermanos. Es el ligón, el guaperas, el que se lleva a todas las chicas sin decir ni una palabra. Y menos mal, porque en cuanto abre la boca, deja constancia de las pocas veces que ha leído un libro sin dibujos y con mucha letra. Sin embargo, nada tiene que envidiar a Tony. Es el hermano mayor, y como tal se sitúa detrás de Blossom y Joey, guardando sus espaldas. Padre de un hijo, Tony tiene sobre sus hombros un duro pasado marcado por el alcohol y las drogas que intenta superar gracias a la ayuda de su familia. Y junto a él, Nick Russo, padre, músico y el mayor apoyo.

En el instante en el que el fotógrafo se dispone a inmortalizar el momento, aparece en escena Six. No podía a falta en este día tan señalado la mejor amiga de Blossom. Siempre está por medio, histérica, y sin enterarse muy bien de que va el asunto, pero juntas se complementan a la perfección. No hay locura que no hagan juntas. Como la vez en la que emprendieron una búsqueda a la caza del mismísimo Príncipe de Bel-Air. Gritos y más gritos fue lo único que salió por sus gargantas.

Han pasado ya 20 años desde que se emitiera el último capítulo, y para conmemorar tal fecha, los actores se han reencontrado en un estudio para anunciar la reemisión de Blossom. Una ocasión que bien merecía ser inmortalizada y que acompañase al retrato sacado allá por los 90. A buen seguro que compartirá espacio con aquella, y se contarán como les ha cambiado la vida desde que se apagaron los focos del estudio de grabación.