Defiance. O San Luis Missouri. O lo que quiera que vaya a ser en el futuro

defiancesegundatemporadaDespués de una primera temporada, para mi gusto, un poco floja, Defiance vuelve en una segunda temporada con bastante más fuerza.

Algunos buenos se vuelven malos y vuelven a ser buenos, otros se mueren y luego siempre no, otros se mueren y sí se quedan muertos y el centro de todas las historias es “el poder”, aunque en pequeño.

Y, aunque la historia está bien y entretiene, para mi gusto la serie tiene varios puntos flacos. Para empezar, hay al menos 3 especies distintas de alienígenas y en todos ellos sólo cambia la estructura facial, el color y tipo de piel y los pelos. Es decir, sobre todo las mujeres, son tías buenas, con ombligo, tetas y todo, sólo que con cara, ojos, color de piel, distintos. Claro que eso se justifica porque, por lo visto, el guión tiene una creciente necesidad de apareamiento entre especies. Y todavía no sabemos lo que puede resultar de eso. ¿No tendría que salir una especie de mula, como lo que resulta de cruzar un burro y una yegua (o no sé si es un caballo y una burra o ambas. Tendré que ver más el National Geographic y menos series…)?

Incongruencias biológicas aparte, la verdad es que la ambientación es muy buena y los vestuarios son espectaculares. Además, la serie tiene una preferencia por los peinados elaborados que ya los hubieran querido en el Siglo XVIII. Si te gusta la moda y te sientes muy fashion, ésta es tu serie.

Otra situación poco creíble es que, tras una invasión en la que hay involucradas, como dije, al menos 3 especies distintas de extraterrestres más algunos “infiltrados” alienígenas que se hacen pasar por humanos, resulta que los que cortan el bacalao son los humanos en forma de gobierno podrido, corrupto y con muy poco aprecio por los seres vivos, de cualquier especie, al más puro estilo de muchas tendencias que predominan hoy en día en la política económica y social de algunos países (no diré de nombres para no herir susceptibilidades. Al fin y al cabo, es una ficción de principio a fin. Que cada quién encuentre sus similitudes).

Por último, si nos embebemos de la historia, da para filosofar un buen rato. Una lucha constante de tradiciones extrañas contraponiéndose entre sí, en donde cuesta decidirse si lo que debe primar es el respeto hacia otras culturas o la adaptación de ellas al lugar en el que ahora residen. Personajes buenos que hacen cosas malas en situaciones extraordinarias o, simplemente, porque la vida les “encontró el precio”. El enorme poder de la mujer detrás del trono, moviendo los hilos y manejando a los hombres a su antojo. La existencia supuestamente cómoda de quienes trabajan en el prostíbulo del pueblo. La falsa creencia que tenemos en la actualidad de que las cosas se van a quedar como están y que no tenemos peligro de grandes cambios como los que suceden en esa ciudad que, otrora, fuera San Luis Missouri.

Y no estoy hablando de ninguna invasión alienígena. Con ver un poco las noticias podemos observar zonas agrícolas tranquilas y alejadas, convertidas en campos de batallas y almacén de restos civiles, totalmente ajenos a la problemática de la región.