“The Musketeers”, el D’Artagnan del siglo XXI

the-musketeersEl Festival Screen TV acogió jueves 5 el Cine Albéniz de Málaga el estreno de los dos primeros capítulos de The Musketeers, la nueva adaptación para la pequeña pantalla de las aventuras del eterno D’Artagnan y sus inseparables camaradas. La primera temporada ya ha terminado de emitirse en el extranjero y ahora llega a nuestro país de la mano de la BBC buscando su sitio entre el marasmo de series que abarrota la pequeña pantalla.

Lo primero que llama la atención de la serie es que es un producto de entretenimiento puro que va directo al grano desde el minuto uno. Al igual que en el libro de Alejandro Dumas la historia se inicia con D’Artagnan y su padre, y veinte minutos después están presentados casi todos los personajes principales de la novela original: los tres mosqueteros, Richelieu, Constanza Bonacieux y su complaciente marido, Luis XII y nuestra paisana Ana de Austria, Treville.. casi todos menos Rochefort y todo ello a un ritmo trepidante (puede que a veces demasiado) Pero todo esto no tiene porqué ser negativo en absoluto. Nadie dijo que cada serie tuviese que tener la complejidad y la hondura de True Detective o The Wire, y de vez en cuando se agradecen series que ofrezcan simplemente evasión y aventura al estilo clásico. Tanto el primer como el segundo episodio ofrecen historias autoconclusivas (parece mentira lo mucho que da de sí un día en la vida de éstos hombres) y falta por ver si en el futuro los de la BBC se animarán a adaptar algún arco argumental más extenso, cosa algo arriesgada si tenemos en cuenta la complejidad y la densidad de algunas de las tramas de Dumas.

En cuanto a la ambientación de la serie, se ha optado por prescindir del colorido de anteriores adaptaciones y se ha optado en su lugar por una estética más gris, con un París perpetuamente nublado y lluvioso (tal y como es en verdad), unas calles embarradas y unos mosqueteros más bien greñosos y desaliñados, todo lo cual concuerda más con el S.XVII que las más agradables adaptaciones de 1948 y 1993.

La esencia de los personajes se ha conservado de forma bastante fiel. Con un plantel de actores prácticamente desconocidos (al menos fuera de las Islas Británicas) todos desempeñan sus papeles de forma más que correcta: D’Artagnan sigue siendo un pipiolo gascón (aunque algo menos panoli que en la novela), los mosqueteros son el arquetípico grupo de amigotes que siempre ha representado el ideal de camaradería entre hombres, Richelieu es un manipulador taimado y astuto, y por supuesto Milady es… la Milady de Winter de siempre.

En definitiva, si no es usted uno de esos fanáticos recalcitrantes que exigen que tal libro sea adaptado de forma exacta línea por línea (cosa casi imposible y bastante aburrida por otro lado), ni un paladar fino que afirma no ver nada que no sea HBO no debería tener usted ningún problema en disfrutar de una serie que ofrece aventura, intrigas, traiciones, duelos a espada (muy bien coreografiados por cierto), mujeres fatales que nos llevan a la ruina y amigos fieles hasta la muerte. Desenvainad y en guardia!!