“Arrow”, o cuando el camino del héroe no es como esperabamos

arrownotodoesloquepareceEl pasado miércoles 21 de mayo, a través de Calle 13, los espectadores españoles asistimos al final de la segunda temporada de “Arrow”, la serie basada en las aventuras del superhéroe de los cómics Flecha Verde. Y tras dos años siguiéndola, aún me pregunto porque. “Arrow” es todo un éxito en Estados Unidos, y cuenta con una importante legión de fieles fans que adoran las aventuras del arquero encapuchado. Sin embargo, mi sensación es que la serie podría ser mucho mejor de lo que llega a ser.

He de reconocer que con está serie de Greg Berlanti y Marc Guggenheim, tengo sensaciones encontradas desde su estreno, hace ya dos años. Sobre todo porque en sus inicios “Arrow” me entusiasmo, ya que parecía que su senda iba paralela a la trilogía de Batman creada por Christopher Nolan, con un personaje atormentado por su pasado de frívolo playboy, curtido por su estancia en una isla durante cinco años y con la misión de acabar con el crimen de Starling City. Sin embargo, “Arrow” fue derivando (por algo se emite en Estados Unidos en una cadena centrada en un público juvenil) hacia un estilo mezcla de “Sensación de vivir”, “Melrose” y la más reciente “Gossip Girl”, con triángulos amorosos poco creíbles, amores adolescentes y tramas que no se sostenían. Sin contar con los secundarios, que en su mayoría aportaban más bien poco, salvo los personajes de Felicity Smoak, una siempre ocurrente y divertida Emily Bett Rickards, el detective Lancey, o Slade Wilson (hasta que llegó la segunda temporada), llegando al extremo insufrible de la hermana “rebelde”, y su novio, el futuro Speedy de los cómics.

Con el paso de los episodios de su primera temporada, los únicos momentos rescatables eran las aventuras de Oliver en la isla, una isla que no estaba ni mucho menos desierta (a los fans de “Perdidos” les sonará) y de la que hemos ido descubriendo poco a poco los secretos que oculta. Siendo allí donde encontramos los personajes más interesantes, y las situaciones que en realidad hacen que sigamos viendo “Arrow” y conocer lo que le sucedió al futuro Flecha Verde, durante su estancia en aquella isla durante cinco largos años. Tras un final de primera temporada, con un final algo previsible, llegó una segunda en la que se anunciaba que asistiríamos al proceso de cambio de justiciero a héroe del protagonista.

Y en apariencia, en esta segunda temporada, que acaba de terminar hace nada, dejamos atrás la ñoñéría de amores juveniles y de triángulos o cuadrados amorosos, potenciándose por contra de nuevo la acción vista en los inicios de la serie, e incorporando un mayor número de personajes de los cómics como Tigre de Bronce, China White, Canario Negro, Nyssa al Ghul, el Profesor Yvo o la agencia gubernamental ARGUS. Pero como muchas veces ocurre, las apariencias engañan, y a pesar de la mejora evidente con respecto a la primera temporada, la segunda (al menos en opinión del que suscribe) no ha terminado siendo lo que podía haber sido.

Y digo esto porque de nuevo, llegados a un punto en la temporada, hemos visto de nuevo momentos de culebrón al más puro estilo “Dinastía” o “Falcon Crest”, con secretos de familia, amantes despechadas, padres supuestamente fallecidos e hijas ilegitimas. Además hemos sido testigos, de como se ha convertido a un personaje tan interesante como Slade Wilson, el futuro Deathstroke, en una caricatura de si mismo, carcomido por los celos y la sed de venganza. Sin olvidar que durante la segunda parte de la temporada (lo siento por las fans) he terminado un poco harto del “yo soy el culpable de todo”, que arrastra a lo largo de los episodios Oliver Queen. ¿Será que me he cansado de los héroes trágicos o es que los guionistas de “Arrow”, no han sabido darle credibilidad a las situaciones a las que se enfrenta el arquero esmeralda? ¡Porque en lo que se refiere al amor, Oliver Queen sigue siendo un adolescente enamoradizo! Cinco años desaparecido y convertido en una máquina de matar, y es ver a una chica guapa, y ¡zas!, allí que va el héroe, penando por las esquinas, como un Romeo incomprendido.

Tras toda esta parrafada diréis (y con razón), ¿qué haces viendo una serie de la que despotricas tanto? No, no es masoquismo. He abandonado otras series por mucho menos como “Revolution”, “Falling Skies” o “The Following”. En el caso de “Arrow”, a pesar de todo lo dicho anteriormente, el no haberse convertido aún en “Smallville 2″ ( y que conste que la seguí a pesar de sus innecesarias diez temporadas), es un punto a su favor. Además, en la temporada que se nos fue, Moira Queen ha sido de lo mejor, y pesar de mi crítica a los momentazos de culebrón, la matriarca de los Queen nos ha abandonado cuando mas interesante se ponía su personaje (menuda alcaldesa hubiera sido). Y no puedo olvidar la aparición de Barry Allen, el futuro Flash que protagonizará su propia serie a partir del próximo otoño (si no habéis visto su trailer, echadle un vistazo porque pinta muy bien).

“Arrow” ha puesto su granito de arena para que las adaptaciones de cómics, sigan de moda. Algo que podemos comprobar, echando un vistazo a los estrenos previstos para la próxima temporada. Ahora queda por ver que nos deparará la próxima temporada , y saber si la isla (¿desierta?) donde estuvo Oliver Queen durante cinco años, es en realidad un universo paralelo que incluso tiene una cárcel subterránea. ¡Ver para creer!

2 pensamientos en ““Arrow”, o cuando el camino del héroe no es como esperabamos

  1. A pesar de las a veces duras críticas en ciertos párrafos, he de decir que en cierta manera tienes razón. CW es una cadena juvenil como bien has dicho, y por mucho que se esfuercen, la franja de edad que predomina va ser juvenil-adolescente, aunque tienen seguidores adultos, he aquí una servidora. El problema de esta franja de edad es el tema amoroso, que a veces se hace imperativo para la sed de cierta audiencia.
    De todas maneras a mi me gustó más la 1º temporada, no me encaja el Oliver que no mata. Me encanta la serie y si tengo que ser objetiva, reconozco que tienen que crecer y madurar bastante para la 3º temporada, de la que espero algo más que “para honrar la memoria de mi amigo no puedo matar”.

    Destacar la parte en la que hablas de los amores de Oliver. Gran crítica, jamás lo había expresado mejor. Espero que también cambien eso en la 3º temporada, y sepan centrar a Oliver en todos los aspectos.

    Un saludo!

  2. Gracias por tus comentarios. Supongo que se suele ser duro, con algo que aprecias. Y en si, “Arrow” me gusta aún con sus defectos que son muchos y que la impiden ser una gran serie. Tal vez en otra cadena sería de otra forma, o tal vez ni siquiera hubiera pasado de su primera temporada. Estoy de acuerdo que la justificacion del amigo muerto no era muy creíble. La relación entre Oliver y Tommy no estaba cimentada en los flashbacks y el tema de su triángulo con Laurel estaba cogido con alfileres. Si hubiera sido por otro motivo: madre, hermana, o un inocente que se hubiera cruzado en su camino, tal vez hubiera sido mas creíble su cambio a héroe que no mata. En Person of interest, es más creíble que los mercenarios que trabajan con Harold Finch no maten, porque se lo pide alguien que les ha dado un objetivo en la vida, ayudar a los demás sin pedir nadie a cambio. Es algo simple pero que funciona, en dos personas que eran maquinas de matar, pero ven que hay mas formas de actuar para ayudar a los demás. En fin. Esperemos que la tercera temporada suba el nivel y a ver como orientan el tema de ARGUS. Muchas gracias por visitarnos

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