El segundo plato de “Hannibal” ya está servido

hannibalestrenosegundatemporadaEste 3 de abril se estrena en AXN la segunda temporada de Hannibal, protagonizada por Hugh Dancy & Mads Mikkelsen.

Sobre los dos primeros episodios de esta nueva temporada que pudimos ver el pasado mes de marzo en primicia en la Sala Sony de Madrid, solo adelantaremos que nos encontramos con Will Graham (Hugh Dancy) encerrado en un manicomio y ante un escenario muy complicado en el cual deberá, ante todo, mantener su equilibrio mental, ya que depende justamente de quien él sabe es el responsable de su situación para salir de allí: Hannibal Lecter (Mads Mikkelsen).

A este juego mental protagonizado por Will y Hannibal se suman las dudas del entorno Will respecto a su estabilidad e inocencia y el reemplazo de Will por Hannibal como colaborador en el equipo de investigación de Jack Crawford (Lawrence Fishburne) en casos que requieren de una capacidad psicológica prácticamente criminal para descifrar los códigos del asesino más allá de los cuerpos que se han encontrado en el sistema de alcantarillado de una población típica de EEUU. Pero el hallazgo es tan sólo la fachada de una estructura mucho más compleja que tiene que ver con una paleta de colores que se descubre de la manera más fascinante y aterradora…

Y es aquí donde la serie destaca por hacer uso de la catarsis del espectador para percibir el pánico de los hallazgos, el aroma de la escena del crimen, la serena y gélida soledad de la morgue y hasta el llegar a temer a todo aquello que no se muestra directamente en pantalla. Hacer que el televidente agregue detalles es un mérito para quienes cuentan la historia de un personaje muy conocido y del cual ya sabemos su destino.

En estos dos capítulos, hemos podido percibir el dolor físico de las víctimas de este nuevo y muy particular asesino en serie que se presenta a la par del juego entre Will, Hannibal y Jack; hemos compartido la ansiedad de Will ante su aparente culpabilidad por crímenes que él no ha cometido y adentrarnos en sus pensamientos, hemos reconocido en Hannibal el lado virtuoso de la perversión que lo hace famoso y hasta nos han permitido compartir un poco de sus gustos culinarios.

Aunado a una producción bien cuidada y una continuidad impecable, podemos afirmar que seguir la serie se convierte en toda una experiencia visual, psicológica y hasta degustativa, y en general una serie que vale la pena seguir y disfrutar.