A mi no me engañan más

71708-pretty-little-liars-pretty-little-liars-crop_600x250Llegado el final de la cuarta temporada (voy a mi ritmo), toca hacer varias reflexiones sobre la serie de ABC Family, sobre sus guionistas, y sobre “A”.

Si sois lectores habituales de Mundoplus (doy por hecho de que así es), no tendréis que leer una crítica que subí yo mismo hace casi tres meses a esta nuestra página de referencia.

http://www.mundoplus.tv/blogs/series/2014/02/que-mentirosas/

En ella, calificaba a las cuatro protagonistas, de mentirosas. De ser MUY MENTIROSAS.

¿La razón? Pasa el tiempo y los años, y aquí no pasa nada. Y parece que a nadie le importa.

Mucho cuidado ahora, que voy a SPOILEAR todo lo acontecido en la última temporada de la serie, que es la cuarta. Porque aquí en España, como sabéis, el retraso se ha instalado a puntos insospechados. Culpa de ello tiene AXN White. Las quejas a ellos.

Al lío.

Tras varias sospechas sobre quién es el famoso o famosa “A”, en las que incluimos a Mona, hermana de Spencer, ciega no tan ciega, Toby Cavanaugh, e incluso Ezra Fitz, resulta que…

¡¡¡¡ SEGUIMOS SIN SABER QUIEN COJONES ES !!!!

La sospecha de esta temporada ha girado desde el parón típico, hacia Ezra. El noviete profesor de Aria, con cara no haber roto jamás un plato, pero que los realizadores se empeñaban en indagar sobre su pasado y sus actividades ocultas. Luego resultó todo mentira.

La solución a todo eso era que quería escribir un libro (¿Estamos locos o qué?), ya que conoció a Alyson DiLaurentis, y su muerte causó en él un terrible sentimiento de… hacerse famoso y millonario. Tócate las narices.

Por lo que decidió “integrarse” en el grupito de amigas que tenía la fallecida (y no tan fallecida, pero ahora voy a eso), y que mejor manera para ello que “enamorar” a la pobre Aria. Le salió bien el plan visto lo visto, pero la mentira tiene las patas muy cortas. Afortunadamente para “A”, son bastantes largas, ya que lleva cuatro santos años corriendo y espiando, y aquí nadie sabe siquiera si es hombre o mujer. Allá ellos.

La otra revelación de la temporada (llamarme pesado, pero es la cuarta ya, a una media de 24 episodios por cada una de ellas, calculad…) fue saber que la muerta más famosa de todo el barrio, ciudad, incluso país, no estaba enterrada. Estaba escondida. Pero no escondida en una caja de madera convirtiéndose en polvo. Estaba escondida en una guarida, respirando tan tranquilamente, porque no estaba muerta, estaba de parranda.

Resulta que aquella noche pasaron multitud de cosas: Alyson drogó a sus amigas para ella salir por ahí a zorrear dar un paseo. Mientras da  vueltas por el barrio, se encuentra al padre de Aria, a la hermana de Spencer, incluso a la propia Spencer. Que resulta que es/era una yonqui y las drogas apenas la hacen efecto. El delirio es tal que hacen creer que la amiga mas fina del grupo pega una buena ostia a su amiguita rubia con una pala, pero al final no pasa nada de lo acontecido.

Alyson sigue su paseo nocturno, hasta que alguien, el cual no vemos, la pega con una piedra en toda la cabeza. Esa escena la ve desde su ventana la propia madre de la víctima.

¿Y que creéis que hace? ¿Llamar a la policía? ¿Ir detrás del agresor de su hija? Pues no.

Coge corriendo una pala, y se pone a cavar la tumba para su hija. Pero su querida y adorada descendiente sigue respirando, cosa que ella (parece ser) no sabe.

¿Quién la golpea con la piedra, para que la propia madre de la víctima decida tomar tal decisión? ¿Es tan hija de puta la niña para que su madre decida hacer semejante cosa?

Preguntas que deberían ser contestadas en la próxima temporada, pero teniendo en cuenta los precedentes…

La temporada acaba con las cinco protagonistas de la historia interminable, huyendo del malo más malo de la televisión actual. Allí dispara (y parece que mata) al no tan encantador profesor Fitz.

Y dejan para el final del capítulo la apoteosis: Ezra, herido de muerte, “A” [email protected], las chicas con una pistola apuntando a su verdugo durante tanto tiempo. Le obligan a quitarse la máscara cuando… de repente… “A” trepa por el edificio contiguo, lo salta, vuelve a trepar y se desliza hasta el suelo, huyendo cual Spider-Man empedernido. Andrew Garfield y Tobey Maguire negocian ser “A” la próxima temporada.

Y tras esta escena tan surrealista e inverosímil, finaliza otra temporada de decepciones.

¿Sabremos algún día quien es el malhechor acosador? ¿Lo sabe realmente la autora de los libros? ¿Merece la pena seguir viendo la serie? ¿Alguna vez había decepcionado tanto una trama?

Tanta pregunta sin respuesta…

Seguiremos informando.