Rhimes, sinónimo de éxito

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Cuando las luces del cine se apagan, y el proyector empieza a mostrar las historias de amor, intriga y misterio de unos desconocidos que han salido de la cabeza de Woody Allen, Martin Scorsese o Steven Spielberg, los espectadores acuden en masa a presenciar las nuevas ocurrencias de estos genios del séptimo arte. Sin embargo, en la pequeña pantalla quienes mandan de verdad son aquellos que crean y producen las efímeras historias de cuarenta y cinco minutos. En este caso, los productores de serie son lo mismo que los directores al cine.

En cada episodio, la batuta del mando y el cuaderno donde se anotan las historias, cambian de manos. Sin embargo, siempre hay una figura que permanece inmóvil a pesar de las tormentas y los días soleados. Su presencia es esencial para atraer a mentes ávidas de tramas imposibles, y personajes oscuros a la par que encantadores. O sino que se lo pregunten a la cirujana Meredith Grey, a la experta en crisis y escándalos de los altos mandos de Washington, Olivia Pope, o a la doctora Addison Montgomery. Todas ellas comparten el mismo ADN, han salido de la sutil mente de Shonda Rhimes.

En su universo Shondaland, productora que fundó en 2006, Rhimes no para de crear historias que trastoquen y remuevan las conciencias de aquellos que se quedan delante de la pantalla. No es ajena a los problemas que copan las portadas de los periódicos de todo el mundo. Temas como el aborto, el Alzheimer, los avances científicos, los matrimonios homosexuales, los amaños electorales o los conflictos bélicos, no se escapan de la mirada de una madre soltera de tres niñas, que escribe sobre todo aquello que quiere que sus hijas vean. Abarca tantos frentes que no es de extrañar que sus series gusten tanto a jóvenes como a mayores, sin importar la clase social o cultural. Y puede que ese sea su secreto. Conquistar a toda la familia.

Con 43 años, esta productora y guionista afroamericana, arrasa en las redes sociales. Su último éxito, ‘Scandal’, levanta pasiones entre sus gladiadores con traje generando más de 3.000 comentarios por minuto en Twitter. El poder que ejerce dentro de la industria de la televisión es inimaginable. Se maneja como pez en el agua dentro de una pecera dominada por machos alfa. Tal vez por ese motivo, sus protagonistas siempre son mujeres que luchan por triunfar por méritos propios, y que son capaces de levantarse cuando se tropiezan.

Qué lejos ha quedado esa niña risueña, la menor de cinco hermanos, que escribía historias en su cuarto en la ciudad del viento, y que hoy en día sirve de inspiración para muchas otras que sueñan con llegar a estar en la cima donde ahora se encuentra Rhimes. Un largo camino lleno de sacrificios, reuniones e interminables horas de rodaje, que dan como resultado uno de los mejores trabajos del mundo: Contar historias.