La irregularidad suprema

breakingmundoplus

Walter White se ha ido para siempre. En su idioma original hace un par de meses, y anoche en español gracias a la única cadena que la ha emitido íntegra en este país (Paramount Channel). Pero detrás de este éxito se esconde más de un soporífero capitulo. Porque mucha critica positiva, a la larga, no puede ser del todo bueno.

Porque la mayoría, si, la mayoría de episodios no había quien se los tragase. La primera temporada fue lenta a rabiar. Ya era hora de dar las gracias a los guionistas por aquella huelga, que nos cortó de episodios todas las series que seguíamos. Pero en este caso, acortó esta temporada llena de presentaciones inexplicables.

Fui realmente benévolo para darla una segunda oportunidad, y seguir con la segunda tanda de episodios. Pero mejoró bastante.

La inclusión en las escenas de inicio, con el osito rosa rondando por todas partes, creaba un misterio que me desconcertaba, cosa a la que no estaba acostumbrado, y siendo sinceros, me cabreaba. Pero luego el giro que dio todo, con la muerte de la “novia” de Jesse, y sus posteriores consecuencias con el “suegro” controlador hicieron que ese final de temporada fuera majestuoso, de lo mejor de la televisión diría yo.

Por lo tanto, resumiendo, estamos en una pequeña montaña rusa. La primera, mala malísima, la segunda, floja, pero con picos altísimos. Y llegó la tercera.

Antes de ella, resaltar que el personaje de Skyler me parecía sobrante, y más aun el de la mujer de Hank, que ignoro escribirlo porque no me merece ni la pena. A ella tenían que haberla matado y no a…. Uy, casi lo digo. Sigamos.

La tercera fue a mi parecer mas (¿adulta es la palabra?) seria. Contando con los dos matones empeñados en matar a Walter, para luego llegar el gran Hank, y pese a las futuras consecuencias, se los carga él solito. También con el personaje más que siniestro de Gus. Un señor que me transmite 100% simpatía, para luego ser el mayor capo de la droga. Ver para creer.

De la cuarta me quedo, sobretodo, con los finales de capítulos. Casi todos en silencio, con fundido en negro y el nombre de Vince Gilligan después. Pocos finales he visto así en televisión. Una mezcla de reflexión y cliffhanger única. Quizás lo más emocionante fue el envenenamiento del niño al que tanto cariño tenía Jesse, y como Gus Fring es cada capítulo aun mas cabrón. Su final es historia de la televisión. Jamás olvidaré su media cara.

A todo esto, vemos a un Walt cada vez más profundo, sin rastro de humanidad diría yo. Solo capaz de hacer algo por él, luego por él, y al final, por él también.

Y así se llega a la última temporada, dividida en dos tramos, una en cada año. Si os fijáis, la montaña rusa siempre acompaña a la serie. 2 capítulos malos, 3 buenos, 4 malos, 2 buenos. ¡Qué pena!.

El final ya es Historia. Con mayúsculas. La escena de la metralleta automática será imitada hasta por nuestros bisnietos. Pero el momento del w.c. de Hank es el que marca el punto de inflexión hasta ese inevitable final. Los últimos 8 episodios son a contrarreloj. Cada uno mirando por sus intereses, dependiendo del bando en el que estuvieses. En el de la D.E.A., en el de Walter, o los capos mexicanos.

Y hasta aquí una serie que será recordada de por vida. Evidentemente, me falta por mencionar exactamente 5213 aspectos más de la serie. Tuco, Walter Jr., Mike, Saul Goodman… Pero seamos sinceros, pasan dos cosas: la mitad ni me acuerdo, y la otra mitad, sería ya mucho escribir. Buena semana amigos.

 

2 pensamientos en “La irregularidad suprema

  1. Nunca me ha interesado esta serie. Será que no he seguido ese boom seriefilo que le dio a mucha gente con esta serie. Y claro había que demostrar que eras guay y haberla visto. Me ocurrió lo mismo con “The Wire”, LA SERIE.

  2. Habrá que darle una oportunidad en enero, ahora que Canal+ Series y Yomvi, la emitirán en enero.

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