“The Newsroom” o como nos encanta que Sorkin nos sermonee

El Rey ha vuelto, ¡larga vida al Rey! Permítanme parafrasear este conocido dicho. Me viene al pelo para hablar de “The Newsroom”, una de las series del año. Con ella, tras años dominados por los Shonda Rhimes, Marc Cherry o J.J. Abrams de turno, Aaron Sorkin regresa para reclamar su trono. Y lo hace a lo grande. Soy consciente de que con él, no puedo ser objetivo. ¿Y qué? Aaron Sorkin es un Dios de la televisión. Y punto.

Con “The Newsroom” vuelve el mejor Sorkin. El que nos fascinó con “El ala oeste de la Casa Blanca”, el que nos dejó con ganas de más en la fallida “Studio 60″, el único capaz de convertir la aburrida biografía de Mark Zuckerberg en uno de los éxitos cinematográficos del año, Óscar incluido. El mago de los diálogos a toda velocidad, de los personajes definidos con precisión, del ritmo vertiginoso y adictivo, el único que pasa de la comedia al hiperdrama en un abrir y cerrar de ojo.

¿Qué nos cuenta en ella? “The Newsroom” es una mirada detrás de las cámaras a la gente que trabaja en un programa informativo nocturno en una influyente televisión por cable. En el centro de la acción están el presentador del programa, su nueva productora ejecutiva, el equipo de redactores y técnicos y los jefes de la cadena, que juntos deberán afrontar el reto de triunfar en su quijotesca misión de ser profesionales y no dejarse vencer por los obstáculos corporativos, comerciales y personales que encuentran a su paso.

Sus primeros ocho minutos son, sin duda, los más brillantes y redondos de la televisión reciente. “América no es el mejor país del mundo”, dice su protagonista Will McAvoy, un Jeff Daniels que se sacude la pereza que nos provocaba a muchos y reivindica su hueco en el estrellato catódico. Junto a él una brillante Emily Mortimer. Da vida a Mackenzie McHale, probablemente el primer personaje femenino protagonista del universo Sorkin. Y un maravilloso elenco de secundarios en el que tan sólo le pongo un pero. Un Jim Harper (John Gallagher Jr.) anodino, aburrido y prescindible. Curioso, siendo como es, el personaje más parecido al propio Aaron Sorkin, la sabelotoda voz de la conciencia.

Y es que esa es una de las principales críticas a The Newsroom. Dicen sus detractores que es una serie “elistista y moralista”. Se ve que no han visto el resto de sus producciones (algunas de ellas bien alabadas por los mismos que ahora le defenestran). Y sí, Sorkin sermonea. Sí, presenta una realidad utópica en los medios de comunicación. Como asegura el propio Sorkin, “The Newsroom” “es una carta de amor a lo que hacen los periodistas, una reivindicación del periodismo como una profesión honorable”.

De ahí que, todo aquel que es periodista (o presuma de serlo), desee ser Will McAvoy. Es verdad que Sorkin puede ser un gilipollas, pero no miente. Se declara demócrata y actua como tal. Es verdad que presenta una redacción en la que a uno le gustaría trabajar todos los días, que sus redactores no fallan nunca, que sus protagonistas no dudan sobre lo que dicen y que sus diálogos son tan perfectos como increíbles.

Pero volviendo a mi pregunta inicial, ¿y qué? A mí me encanta que Sorkin me sermonee. Soy, y seré, todo suyo.

2 pensamientos en ““The Newsroom” o como nos encanta que Sorkin nos sermonee

  1. Quizá no me he enganchado tanto como lo hice con “Studio 60″, pero ha sido una de mis series de la temporada. Me ha sorprendido gratamente Jeff Daniels, y estoy de acuerdo, el inicio de la temporada ha sido de lo mejor que he visto en televisión en los últimos tiempos.

  2. A mi me ha encantado la serie, desde el primer episodio al ultimo, no hay ni un solo capitulo que flojee y es como ver una minipelicula en cada Episodio.Solo espero que mantengan el mismo nivel tanto en las tramas como con el reparto, que por cierto, estan de escandalo en la Primera Temporada

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