¿En qué piensan los zombies?

Qué tienen las series que nos gustan tanto y las devoramos cómo si un instinto primario nos invadiese el cuerpo y no pudieramos pasar sin ver el último episodio o la serie que está de moda. Nos hemos infectado con el virus de la pequeña pantalla como si de zombies se tratara y solo pudieramos alimentarnos de minutos de ficción.

Con esto quiero hacer una pequeña reflexión acerca de lo que me ha ocurrido con The Walking Dead, serie que me ha absorbido por completo durante tres días tras haberla abandonado, como a alguno de sus personajes, a comienzos de la segunda temporada, y hacer así mi pequeña valoración sobre ella, una vez visto todo.

Hay series que cuando comienzan tiene un halo que te atrapa o con las mismas te echa para atrás ya que no te pica el gusanillo de seguir viendola o de perder tu tiempo en algo que no va contigo. Vease los casos de Homeland cuyo final del episodio piloto hace intuir que estamos ante una posible candidata a ser tu favorita, algo que creo que está demostrando de sobra, o el funesto caso de 666 Park Avenue que tras mucho bombo publicitario y un intento de colocar a Terry o’Quinn, como lo que no va a volver a ser tras interpretar a Jonh Locke en Lost, acaba como una serie más del montón que no llama tu atención.

Y es que este problema me sucedió con la segunda temporada de The Walking Dead. Tras una primera temporada, tal vez algo corta, donde se nos situa en un mundo apocalíptico y se presenta a los personajes a los que vamos a acompañar en su supervivencia, nos topamos con una segunda temporada algo floja en cuanto a todo.

La acción es escasa en los trece episodios que abarca, la narración es lenta y los saltos temporales absurdos. El problema de esta temporada radica en intentar dar una profundidad a unos personajes por los que el público no tiene demasiado aprecio, es decir, si alguien muere o es “convertido” no te importa lo más mínimo, sigues adelante.

Este intento de buscar el drama en una serie que podemos calificar como survival horror no cuaja demasiado, pero saber que en un mundo que se va a la deriva y donde puedes morir atacado por un zombie, que sigan existiendo problemas cotidianos como las relaciones amorosas o los sentimentalismos hacia familiares demuestra que siguen siendo seres humanos.

Sí bien es cierto que pese a que no haya recibido muy buenas críticas es loable la intención de los guionistas de darle ese punto dramático, casi de telenovela podría decirse, pero más loable es quizás la apuesta de AMC por continuar con la serie y saber resurgir en una magnifica tercera temporada, puesto que en otras cadenas tal vez se hubiera cancelado.

Y parece que ese tirón de orejas le ha sentado muy bien a la serie protagonizada por Rick y sus chicos, y tan solo en el primer espisodio de la tercera temporada se puede disfrutar de más acción que en toda la segunda temporada al completo, el ritmo de la serie es más rápido y trepidante, por momentos sientes la agonía, la claustrofobia de estar cercado y no tener salida.

Pero lo que es más importante, se da al espectador lo que pide, sangre, violencia y matar zombies a diestro y siniestro, porque es el espiritu de la primera temporada que tan bien funcionó y que se ha sabido recuperar e incluso superar.

Por otro lado los guionistas han sabido fijarse bien en dos series que causan o causaron furor como Game of Thrones y Lost bajo mi punto de vista.

La primera por el hecho de que si es necesario acabar con un personaje principal para que la trama avance no hay que tener remilgos y se sigue adelante. Incluso sin querer ahondar en el drama y la psicología de los personajes, en tan solo 15 minutos logran más momentos lacrimógenos que en toda la anterior temporada.

La segunda, y salvando las distancias, es saber meter bien, y sin calzador, a otros personajes y grupos con sus líderes y jerarquías, con sus tramas, subtramas y misterio como se hizo en Lost con Los Otros.

La nueva dirección que ha tomado la serie ha hecho que estemos pegados y pendientes de esta tercera temporada que en su octavo episodio hace un pequeño parón hasta febrero para regresar con otros ocho episodios más que devoraremos como zombies.

Hasta entonces habrá que esperar y recuperar a los que se hayan quedado por el camino.

Un pensamiento en “¿En qué piensan los zombies?

  1. Aunque la primera temporada no me parecio del todo buena, que dijeran que la segunda era floja floja (y sumado a que me gustaba el comic…) con este tipo de criticas me animo a verla. No se si merece la pena ver un resumen de la segunda, aunque sea de ver todos los episodios….
    ah! y me ha gustado el titulo que has escogido para el articulo!

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