El episodio de la semana: “Homeland” 2×02, Beirut are back

De nuevo otra gran semana de capitulos de series, con dos series que en mi opinión están destacando por encima del resto y alcanzando un nivel superior, de lo mejorcito de los últimos años, hasta el punto de que, de mantener este nivel, podemos estar asistiendo a dos temporadas históricas, y me refiero a “Dexter” y a “Homeland”, ambas serie de Showtime, el canal de cable estadounidense, que recientemente se ha erigido como el gran vencedor en los últimos premios Emmy.

Además de estos capítulos, de los que he de añadir que me he decantado finalmente por “Homeland” sólo porque a “Dexter” ya lo destaqué, pero que bien podría haber elegido a esta última, dado que el tercer episodio de esta séptima temporada ha sido magistral. También puedo destacar esta semana, de nuevo, a “Como conocí a vuestra madre”, “Episodes” en un buen arranque de segunda temporada, y hasta por qué no, también me gustó y me entretuvo el penúltimo episodio de “Scandal”, la nueva serie de Shonda Rhimes.

Bien, después de una gran primera temporada de “Homeland” el arranque de la segunda ya nos hizo percibir que ni mucho menos había bajado el pistón y que ibamos a seguir disfrutando de unas grandes interpretaciones y de una trama compleja y llena de giros argumentales. La acción nos situaba unos meses despues del final de la primera temporada y aunque nuestros protagonistas “Carrie” (Claire Danes) y el ahora congresista “Brody” (Damien Lewis) continuan con sus vidas, aún están pagando las consecuencias de lo ocurrido meses atrás, sobre todo en el caso de “Carrie”, y asistíamos al inicio de nuevas tramas que probablemente nos hubiesen llevado toda la temporada, pero que en una nueva vuelta de tuerca, en este episodio, tan frenético y concluso como si de un final de temporada se tratase, nos terminan cerrando esas subtramas y abriendo otras nuevas para los episodios posteriores.

OJO CONTIENE SPOILERS

La acción más importante del capítulo transcurre en Beirut, donde nos dejamos a “Carrie” en el capítulo anterior, tras haber burlado a varios agentes de Hezbollah, consigue reunirse con su contacto sin la supervisión de su mentor “Saul” (Mandy Patinkin) y sacar la información de una reunión entre el terrorista más buscado por la CIA, “Abu Nazir” y el marido de la confidente, pero al tratarse de una información que no ha sido verificada, la propia CIA pone en duda el juicio de “Carrie” y no da el visto bueno a la operación hasta que “Saul” responde respaldando a “Carrie”, aunque no sospechan lo terriblemente cerca que van a estar de acabar con el terrorista, llegando a estar literalmente en el punto de mira de los francotiradores y es salvado en última instancia con un sms milagroso del congresista “Brody”, que, a su vez es casualmente invitado al pentagono para asistir al despliegue de operaciones especiales para capturar o acabar con la vida de “Abu Nazir”.

Mientras tanto asistimos a una nueva interpretación genial de Claire Danes, con un amplio abanico de registros y que igual te transmite la felicidad de estar de nuevo trabajando en lo que le gusta, como exhibe sus inseguridades sobre su inestabilidad emocional, llegándose a cuestionar ella misma la incapacidad para confiar en su propio juicio, y reconociendo las enormes cicatrices que le dejó la persecución y el romance que mantuvo con “Nicholas Brody”.

Sobre “Brody” aún sigue acostumbrándose a su nuevo rol como político y debe ir lidiando con las obligaciones que de él se derivan, alternando en fiestas u organizando colectas para veteranos de guerra, lugar donde parece sentirse bastante cómoda su esposa (Morena Baccarin), y además, debe de responder ante sus antiguos “colegas” del ejercito sobre la muerte de “Tom Walker”, los cuales le piden que aprovechando su privilegiada posición esclarezca su asesinato, ante el que el intenta justificar lo injustificable, puesto que el mismo se encargó de su muerte, por lo que sus antiguos compañeros no quedan del todo conformes ante las excusas que “Brody” les plantea.

Si no habíamos quedado satisfechos con todo eso, aún nos faltaba el shock final del episodio, y es el descubrimiento por parte de “Saul” de la confesión grabada en video de “Brody” antes del intento de atentado que luego se frustró en la primera temporada, dejándonos con un “cliffhanger” excepcional y praticamente sin uñas.