Las series canadienses se abren camino en la televisión estadounidense

Hasta hace bien poco, era relativamente extraño que una serie producida fuera de los grandes estudios se pudiera emitir, en su versión original, en las grandes cadenas de televisión de Estados Unidos. Pero esa tendencia está cambiando, especialmente desde que los canales han decidido hacer un esfuerzo por emitir más contenidos de estreno durante el verano, época tradicionalmente dominada por las repeticiones de las series de mayor éxito. Y en ese cambio, tienen mucho que ver las producciones canadienses que, desde hace un par de años, han comenzado a proliferar en los televisores estadounidenses.

Aunque alguna otra serie se pudo ver años antes (¿quién no recuerda a la ‘Nikita’ de Peta Wilson), fue ‘Flashpoint’ la que allanó el camino para el aterrizaje de las series canadienses en Estados Unidos. El éxito alcanzado en sus primeras cuatro temporadas, emitidas en la cadena CBS, animó a que muchos canales apostaran por estas producciones para cubrir su oferta de ficción en verano. Pero en el caso de ‘Flashpoint’, su éxito fue tal, rozando los 10 millones de espectadores por semana, que incluso tuvo la oportunidad de verse en temporada alta.

La emisión de la serie, que describe un emocional viaje a las complicadas y arriesgadas vidas del grupo de policías que forman parte de la Unidad Especial de Emergencias de Toronto, ha pasado desde este verano a un pequeño canal por cable, ION Television, que la emite en primicia en Estados Unidos desde mediados de su cuarta temporada, y emitirá en exclusiva la quinta, que ha empezado a grabarse recientemente en Canadá.

Otra serie policiaca, ‘Rookie Blue’, ha seguido la misma senda del éxito. Divertida, fresca y emocionante, esta producción canadiense sigue las vidas de cinco jóvenes y ambiciosos policías que acaban de salir de la academia. Desde hace dos veranos es una de las series más vistas de la cadena ABC. La tercera temporada ya se está rodando y llegará próximamente a Estados Unidos.

Pero en los últimos años también llegaron a Estados Unidos otras series canadienses que no tuvieron tanta suerte, como ‘The Listener’. Estrenada en NBC durante el verano de 2009, la serie, protagonizada por un joven paramédico que vive con notable secreto: puede leer la mente de los demás, fue retirada por su baja audiencia. Todo lo contrario que en su país de origen, en donde acaba de ser renovada para una tercera temporada.

Es el mismo caso de la comedia “18 To Life”, de la que la cadena The CW tan sólo llegó a emitir sus seis primeros episodios el pasado verano. La serie, que narra las vivencias de una joven pareja que decide casarse tras acabar el instituto, fue retirada por baja audiencia y aunque el canal llegó a asegurar que el resto de su primera temporada se emitiría durante estas navidades, finalmente nunca más se supo de ella. En Canadá ha sido cancelada tras su segunda entrega.

O las últimas en fracasar, ‘The Bridge’, sobre un duro y dedicado oficial de policía que es votado por sus compañeros para que se convierta en el dinámico líder del sindicato de policía,  cancelada por CBS después de emitir tan sólo tres episodios; y ‘Combat Hospital’, que giraba en torno a las frenéticas vidas de los doctores residentes y las enfermeras de un hospital militar, y que apenas duró varios capítulos en la oferta de ABC para verano de 2011. Las dos también tuvieron una única temporada en su país de origen.

Y otras producciones canadienses, algunas de las cuales también vistas en España, se han emitido en diferentes cadenas por cable. Es el caso de “Being Erica” (SoapNet), serie sobre una treintañera que tiene la habilidad de viajar atrás en el tiempo para arreglar sus remordimientos pasados; “Sophie” (ABC Family), comedia protagonizada por una madre soltera que dirige una agencia de talentos; ‘Falcon Beach’ (ABC Family), sobre un grupo de jóvenes que veranean en un pequeño pueblo turístico a las orillas del Lago Winnipeg; “Durham County” (ION Television), sobre un detective de homicidios que se enfrenta a numerosos problemas en su regreso a su pueblo natal; o “Lost Girl” (Showtime), serie sobrenatural sobre una joven con sorprendentes habilidades que trata de descubrir la verdad sobre sus orígenes.

Y este verano llegarán más. NBC negocia emitir “Saving Hope”, una serie de trece episodios protagonizada por Michael Shanks (“Stargate SG-1″) como un cirujano al que le diagnostican una extraña enfermedad; y The CW ya ha confirmado la adquisición de ‘The L.A. Complex’, que muestra las vivencias de un grupo de jóvenes que viven en el mismo edificio de apartamentos y que tratan de abrirse camino en mundo del espectáculo.

Este es sólo un ejemplo de la colonización silenciosa que, desde Canadá, está sufriendo el panorama televisivo estadounidense. El otro aspecto, el traslado de los rodajes de las series a ciudades canadienses para ahorrar costes de producción, es más que un hecho. Pero esa es una historia que merece otro reportaje.