Tramas profesionales vs. Tramas personales

Este lunes “Homicidios” estrenó día por tercera vez en siete semanas; Telecinco encerró la serie española entre dos capítulos de CSI por delante y dos resposiciones de la misma serie por detrás. El ver los capítulos de las series amiericanas y la española nos permite hacer una comparación en caliente entre ambos formatos.

CSI dura en torno a 45 minutos y “Homicidios” en torno a los 75; en ambas sólo se resuelve una trama principal. Las dos series se pueden clasificar dentro de las llamadas “series profesionales” pero la diferencia está en la audiencia, en el gusto de la audiencia. Los policías americanos se limitan a trabajar, a resolver el caso dejando aparte sus relaciones personales hasta que ya no está muy avanzada la serie, tercera o cuarta temporada, por ejemplo, en muy contadas ocasiones hemos visto las casas de los americanos. Sin embargo de los españoles conocemos novios, novias, casas, problemas pasados, enfrentamientos con compañeros y sólo en siete capítulos.

No sé cual es el motivo, pero de los españoles nos gusta conocer su vida personal, mientras que de los americanos parece darnos un poco igual; sólo nos quedamos con lo listísimo que es Gil Grissom y maravillarnos de los aparatos que tienen; atendemos sus explicaciones técnicas y le ofrecemos al producto una más que aceptable audiencia. En todas las “series profesionales” españolas conviven las tramas puramente laborales con subtramas de índole personal. Es un hecho contrastado que nace del mismo diseño de las series. Siempre, en la mente de los guionistas (más en la de los productores) se plantea el hecho de que haya relación personal; desde “Hospital Central”, hace diez años, los protagonistas (masculino y femenino), la jefa de enfermeras y el director del hospital, habían estado casados y, desde entonces, dentro del hospital se han sucedido relaciones de todo tipo. En “Homicidios” sucede un poco lo mismo, los dos protagonistas, ex novios. Por no comentar “Los hombres de Paco”, que allí había más familia que en una boda.

En desarrollar estas tramas personales se va la media hora de diferencia ya que se plasman en secuencias más lentas y en muy raras ocasiones son mixtas, es decir con contenidos personales y profesionales.

Pero, además del contenido, la diferencia en el diseño de la serie también tiene que ver con el prime-time español. Cuando se programa en horario de máxima audiencia una serie americana, se programan dos capítulos, cuando se programa una serie española sólo se emite un capítulo. En las contadas excepciones en que se ha emitido comedia también se han emitido dos capítulos, uno de estreno y una reposición o un capítulo y un late-night potente.

A ver si con las nuevas comedias que se están preparando, “Con el culo al aire” por ejemplo de A3, se modifica este sistema de programación y se les da a los productos de ficción españoles un poco más de agilidad.