Míchel, en ‘El Titular’: “La mayor virtud de Zidane es el manejo del vestuario

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“No cambia tanto mi vida, lo único que no tengo que preparar a un grupo de futbolistas, a un equipo, pero estoy al día de todo”. “Pero yo tampoco soy una persona que me aíslo tanto de los otros equipos cuando soy entrenador, porque un fin de semana para mí ahora la única diferencia es que no tengo que sentarme en un banquillo, pero durante la semana veo los mismos partidos que antes”.

Míchel sobre la elección de un equipo:
“No me cierro a nada. A nada. Además tampoco yo soy un entrenador que pueda elegir o pueda pensar que debo ir a un determinado equipo, no. Un ejemplo buenísimo del comienzo de mi carrera de entrenador es que la primera oferta que recibí fue la del Getafe, que acaba de ascender a Primera división y, por circunstancias, les dije que no. Luego, Ángel Torres, con el paso del tiempo me dijo: “Tú tuviste miedo”. Le dije: “Si tengo miedo es que soy miedoso”, y luego fui faltando cinco partidos para acabar la temporada. Eso tiene que ver mucho con mi ‘feeling’, y en ese ‘feeling’ a veces me he equivocado, claro”.

“Yo voy a cualquier sitio donde me parezca interesante lo que van a hacer. Yo no soy un entrenador que solo piense en la posibilidad de la élite o en la posibilidad de ganar títulos. Mis selecciones de los equipos a los que he ido han sido siempre más por mi ‘feeling’ o por lo que se podía hacer o construir que por la necesidad que tengo para entrenar. Me gusta entrenar, quiero entrenar pero no de cualquier manera. No digo en cualquier lugar, ¿eh?, digo de cualquier manera”.

“Yo a los equipos que he ido no tenían nada que ver con mi idea del entrenamiento, la relación con los jugadores, del desarrollo. Y todos los métodos son buenos, lo que me sorprende es que los clubes pasen de un sitio a otro. Cuando vas a un equipo a mitad de temporada, casi siempre la elección no tiene nada que ver con lo que habían vivido los jugadores.”

Míchel sobre su pasión por los banquillos:
“Sí, me apasiona. Muchas veces no entiendo por qué me apasiona. Porque no te da una satisfacción constante. Ni siquiera el trabajar. Porque siempre el malo eres tú, los títulos los ganan los jugadores, los presidentes, el club. Y el entrenador está ahí como en un segundo plano. Cuando estás en el primer plano, casi siempre es mala cosa”.

Míchel sobre las ofertas que ha recibido:
“Sí, me han llamado de muchos sitios. De varios. Lo que pasa es que en algunos por las circunstancias de las negociaciones nos hemos quedado en el camino, o bien por deseo del club, o bien por deseo mío”.

“Tengo que decir que sueno mucho menos de lo que es la realidad. Las veces que han estado en mi casa los directores deportivos o los presidentes de los clubes, sin ir más lejos este año, pero no se sabe nada. Porque es una casa discreta, porque entran por el garaje y porque no tengo que exhibirme. Porque afortunadamente recibo llamadas. Lo que me molesta es que la gente diga “Suena Míchel”. Por ejemplo, recientemente he tenido relación con un club y, creyendo que todos estábamos de acuerdo, terminaron contratando a otro entrenador. Yo tuve tres reuniones previas con ellos, salían mil nombres y no salía el mío. Entonces, cuando suena, es que ya estoy sentado. Y sé que suena porque hay una parte de gente que, sin conocerme o conociéndome, no les caigo bien. Cuando era jugador hablaban de mí sobre diferentes tendencias. Ahora que “Suena Michel”… pues yo digo que cuando suena por algo es”.

Míchel sobre su estilo de trabajo:
“Soy muy metódico, soy muy de escuchar a todo el mundo. Me encanta escuchar a todo el mundo porque creo que en el diálogo la gente es capaz de darte caminos y abrirte puertas que, a lo mejor, no te imaginas.”

“Soy de los que piensan que el entrenador español está muy preparado en el terreno táctico, en el terreno técnico, en el terreno estratégico, pero que donde tenemos un amplio recorrido y donde demostramos tener nuestra personalidad es en la relación con el vestuario, con el presidente, con el club, con los aficionados”.

“No puedes llegar con la maleta y decir “aquí viene mi método, vamos a desarrollarlo”. No, tienes que adaptarte. Yo he estado en sitios diferentes. He llegado a Atenas donde dije “aquí van a hablar griego…” Bueno pues el idioma no era la distancia, la distancia se va acortando con esa relación. Porque al final los jugadores confían en ti. Al final utilizas la tarde de cada día para situaciones y relaciones personales con los jugadores que te cuentan un montón de cosas. Desde su relación con su pareja, su estabilidad, qué le gustaría hacer, dónde pueden ir. Eso es apasionante”.

“Para mí un 80 por ciento de gestor de equipos. Creo que es fundamental el crearte una relación, crearte un puente con el jugador. Y dirás: “pierdes el tiempo”. No, no pierdes el tiempo porque a la vez estás tratando a los jugadores como yo he intentado educar a mis hijos y creas una relación. Él me pide pero yo luego también les exijo. Y, ahí, esa línea está marcada porque yo soy el que toma las decisiones. Y lo que hago mucho con los jugadores es crear esa relación. Y ya saben en esa relación que yo me equivoco, como ellos fallando un gol, un pase o el portero despejando mal. Pero no les engaño nunca, porque lo hago desde la honestidad y desde la relación. Y eso creo que me ha hecho tener mejor opinión de mí como entrenador en los vestuarios que, por ejemplo, en la prensa o fuera del vestuario”.

“Siempre digo que el entrenador está dentro de un globo y que le pincha todo el mundo. 25 o 23 jugadores, presidente, jefe de prensa. Y tú eres un empleado de todos ellos. Hay que gestionarse el espacio, el tiempo y, sobre todo, el cariño. Porque no hay nada que agradezca más un jugador que vea que estas cerca de él y que lo vas a respaldar. Incluso para no ponerle a jugar el domingo y sepa por qué no juega”.

Míchel sobre la gestión de los jugadores:
“Si a los diez minutos el jugador ve que el que está delante no tiene muy claras sus responsabilidades y además no sabe para dónde hay que ir, el jugador te pierde el respeto. Se olvida de ti. No hay memoria. Se olvida de ti como futbolista y, entonces, empieza a valorarte como entrenador y se da cuenta de que delante está un tío que se ha hecho entrenador por su nombre y no por sus cualidades o por su ilusión”.

“Yo creo que los jugadores casi todos somos de barrio. No sé si ahora los barrios existen. Pero digamos que somos de un nivel medio. Familias medias, familias trabajadoras, somos tíos de la calle. Somos esponjas y rápidamente hay un ‘feeling’ en los jugadores que saben ya cómo eres. Y en eso lo que nosotros usamos rápidamente es la naturalidad. Somos sus jefes, pero el jefe es capaz de tomar decisiones pero también es capaz de decirte las cosas que haces bien y las que puedes mejorar. Y además lo hacemos de manera práctica. El jugador se va dando cuenta de que va haciendo cosas que puede hacer y que, a lo mejor, estaban escondidas en sus capacidades”.

Míchel sobre el papel del entrenador:
“Tú entrenas, muchas veces tienes la sensación de que has preparado el partido y de que has visto a los jugadores y ahí vas, y entras al partido y la primera circunstancia es contraria ¿Entonces qué pasa? ¿La culpa es del entrenador? Todo esto tiene mucho detrás y a veces se banaliza con decir que el balón ha entrado o no ha entrado. Estamos de acuerdo en que el balón es más fácil que lo meta Messi o Cristiano Ronaldo que un jugador de un equipo medio, por cálculo de probabilidades. Entonces eso afecta a los entrenadores, lógicamente”.

“Otro denominador común cuando llegas a los equipos y por eso tienes que ir blindado es que también hay una situación social un poco extravagante. Me pasó en Sevilla, me ha pasado en Marsella y en Olimpiacos también, porque el equipo iba líder a 10 puntos del segundo pero les habían eliminado de la Champions. Entonces hay que empezar rápidamente a entender qué pasa y lo social es importantísimo. La relación con la prensa, con los aficionados, lo que tú transmites. Porque al final llegas a los sitios y el entrenador es un transmisor de la imagen del club, porque los presidentes muchas veces cuando las cosas van mal no hablan, los jugadores también se meten en una concha y, además, es casi mejor que se dediquen a trabajar. Entonces, el entrenador tiene que aparecer como un elemento integrador y todo eso está muy bien”.

Míchel sobre jugadores con alma de entrenador:
“En mi época de Sevilla, luego no sé si lo hará, Fernando Navarro que está ahora en el Deportivo de la Coruña creo que le tira lo de ser entrenador. Cuando estaba en Getafe creo que Celestini que, por cierto, ahora está en Suiza y con éxito se le veía que iba a ser entrenador. Porque te analizaba el juego, le gustaba el juego. En otros equipos que he estado pues también. Chori Domínguez también. No solo les gusta el juego. También les gusta el desarrollo del juego, y eso te hace pensar que van a ser entrenadores”.

Míchel sobre el resto de entrenadores:
“He tenido entrenadores de una gran preparación y he tenido la suerte de tener buenos entrenadores que me han enseñado cosas que yo consideraba buenas. Y las malas, que también las tenían, me he ido al otro lado y he visto que estaban bien. Era una época distinta. El entrenador con menos preparación era mucho más de dejar hacer a los jugadores. Ahora hay una preparación mayor, el jugador está informado, capacitado y entrenado para ser de verdad un deportista de élite en todos los sentidos. No estoy tan seguro de que los jugadores conozcan eso y quieran aprovechar todos esos recursos para mejorar, porque no lo saben. Tiene que ver con lo que nosotros éramos mejores, porque éramos futbolistas de vocación, y ahora son futbolistas de diseño. Son muy buenos, una preparación física increíble, una preparación mental buenísima para aguantar la presión en todos los sentidos. Ahora es igual, es muy difícil tener un entrenador español, que también hay que valorarlos, que no tenga una preparación de gran nivel. Los entrenadores españoles no dejan nada a la suerte. Por eso ahora cuando leo a algún entrenador decir que “trabajo 26 horas al día, veo los partidos 70 veces”… Les digo a los míos, “oye, nosotros qué hacemos a veces”. Entonces los entrenadores han mejorado mucho, y el colectivo de los preparadores físicos en España. Porque antes eran un apósito y ahora son gente que trabaja mucho para el entrenador y con el entrenador, en el diseño del entrenamiento, el desarrollo, en ideas. Eso ha mejorado muchísimo”.

“Con todos los buenos entrenadores que hay. Emery se lo ha tenido que fabricar él, ha tenido que ganar 3 UEFAS. Guardiola es un gran entrenador, pero empezó en el Barça. Y del Barça al Bayern y de ahí al City. Pero dime qué entrenadores medios alemanes, argentinos, serbios, franceses han venido a España. Entrenadores medios españoles han hecho grandes temporadas y se hayan ido al fútbol alemán, al fútbol inglés, al fútbol francés… Es difícil. Para salir, tienes que tener un nombre y un currículum. Y el entrenador español es muy bueno. Muy bueno”.

Míchel sobre el Marsella:
“Yo creo que está bien para Zubizarreta porque no había nada. Lo que hay es mucha gente en el club con ganas de trabajar y que conoce el club. El club es maravilloso, es fantástico, para un desarrollo espectacular. Yo, por ejemplo, con los jugadores he tenido una relación magnífica porque veían que éramos nosotros. Y los jugadores daban mucho más de lo que les pedíamos”.

“Marsella es un club grandísimo pero que estaba pasando por una crisis social y una falta de identidad de los valores del club que sí los tienen los empleados del club, la afición, pero la identidad no se la daban los propietarios. Entonces es muy difícil. Entre el presidente, presidente profesional que vivía de eso, y yo, no había nadie. Nadie con quien hablar de los proyectos del club, del futuro del club, porque tú no podías tomar decisiones porque no tenías la caja de caudales, ni la quería. Entonces era una situación muy difícil de resolver. Ahora, aunque los resultados son idénticos a los de los últimos años, con la llegada de Zubizarreta, con la llegada de un director general, con la llegada de un propietario, el club, lógicamente, va avanzando”.

Míchel sobre el Atlético de Madrid:
“Yo siempre digo lo mismo de Simeone. Cuando llegó seguro que se puso las mismas botas que dejó el día que se marchó del vestuario. Porque no es que haya creado el modelo, es que recuperó el modelo. Se fue al cajón donde estaba ese modelo, lo desempolvó y lo puso. Para el poco tiempo que estuvo Simeone como jugador en el Atlético de Madrid entendió muy bien la filosofía. Y ha recuperado ese Atlético de Madrid de buen repliegue, buena presión y buen contraataque y que, además, ha jugado siempre bien al fútbol. Porque los contraataques parece ser que es fácil interpretarlos y el Atlético de Madrid lo ha hecho muy bien. Que ha defendido muy bien y ha defendido atacando. Y ha sacado mucho rendimiento del balón parado. Que muchos hablamos de la importancia del balón parado y nadie lo trabaja. Entonces, el día que Simeone se vaya y vuelva a plegar el mandil y lo meta en el cajón, a ver quién es capaz de venir y recuperarlo. No hay tantos que puedan venir y recuperarlo”.

“No conozco a ningún equipo que gane mucho y que no juegue bien. Es la base. ¿Qué es jugar bien? ¿Dar un taconazo, pases de 40 metros? ¿Godín juega bien? De maravilla. ¿Gabi juega bien? De maravilla. ¿En ese equipo Koke juega bien? Pues sí. Y Tiago. Y Griezmann. Pero es que eso es jugar bien. De hecho, ahora no están haciendo las cosas o no les están saliendo como las han hecho siempre, con esa pasión. Y los resultados son peores”.

“Si la liga estuviera igualada, es verdad que el Atlético se maneja mejor. Se maneja mejor porque lo ha demostrado en estos últimos años. Pero ahora, por ejemplo, le va a costar mucho recuperar el terreno, porque los de arriba están fuertes. Pero también va a llegar un bache para el Madrid y eso pasa. El Madrid ahora no ve dónde perder pero el día que pierda, porque puede pasar, a lo mejor se tira tres o cuatro partidos sin ver dónde va a ganar. Es que son 10 meses de competición”.

“La Real Sociedad, no por el momento que vive ahora, sino por como lo ha hecho, la progresión estable que ha hecho. Es un equipo que a principio de temporada intentaba jugar como lo está haciendo ahora. Lo está haciendo muy bien y lo que está consiguiendo Eusebio es poner a un equipo que, para mí, de los equipos que han podido construir más en este verano, Betis, Málaga, Espanyol, Real Sociedad… que han estado de mitad hacia abajo, es el equipo que mejor ha trabajado y que más se ha consolidado. Por cierto, sin grandes fichajes, lo cual habla de que no hay que cambiar mucho las plantillas, sino mantener el trabajo. Lo está haciendo bien. El Celta es un equipo muy estable que lo está haciendo bien. Estoy sorprendido del bajón del Atlético de Madrid en las últimas semanas porque también es un equipo estable. Me parece que, por ejemplo, el Alavés, el Éibar son equipos que tienen mucho mérito y que trabajan muy bien. Y en la parte de abajo, al final quieras o no, hay equipos que lo van a tener que pasar mal, porque la gente se pone nerviosa enseguida. Pero en Leganés, en vez de mirar de reojo a Garitano lo que hay que hacer es ponerle un monumento”.

Míchel sobre los canteranos que salen cedidos:
“Eso que has indicado tú antes, que el jugador sale para volver, si de repente sólo está ambientado para jugar en el Real Madrid, a veces sale fuera y se decepciona, o se despista. Por el sistema de juego, el sistema de entrenamiento, o por el entrenador que encuentra. Pero si el jugador está preparado humana y deportivamente para ir, va a demostrar, como has puesto el caso de Carvajal o Morata, y va a volver y va a jugar. No voy a decir que jugar en el Real Madrid es fácil, pero también es bueno que sepan que pueden jugar en cualquier sitio para volver. O pueden jugar en cualquier sitio y no se acaba el mundo. Porque hay muchos futbolistas en Primera División que por circunstancias han estado en el Real Madrid, tienen esos valores y ahora llevan 150 o 200 partidos en Primera División. Son jornaleros pero son jugadores de la cantera del Real Madrid. Y se les reconoce fácilmente”.

“Tienen que seguir picando piedra porque los que traen son muy buenos. Antes solo había dos o tres extranjeros en el equipo, y los clubes también tenían que afinar en traer esos jugadores. Porque sabían que eran titulares indiscutibles. Ahora cualquier club no se puede permitir hacer un fichaje, invertir un montón de dinero en ese jugador y que ese jugador no juegue y lo haga el de la cantera. Pero en cualquier club que busques”.

“También influye que el entrenador que traen los equipos, normalmente, tampoco es un hombre nacido. Yo de lo único que sé es del Real Madrid, porque desde los 12 años estuve ahí. Si a mí me dieran a elegir un fichaje que superase las expectativas y el rendimiento que tú sabes que dan Lucas, Nacho, Morata… A lo mejor le dices al club “no compre a esos jugadores porque sabes que estos van a aguantar el tipo”. Esos jugadores juegan por dos cuestiones: profesionales y emocionales, porque vienen desde niños. Yo tengo una gran satisfacción viendo jugar a estos futbolistas en el Real Madrid. ¿Sabes por qué? Porque en la época de directores de la cantera nosotros incorporamos a todos esos chavales. A Lucas lo trajimos de Galicia, a Morata lo trajimos del Getafe. A Nacho le hicimos un contrato porque pensábamos que era un chico, como lo está demostrando… Un montón de futbolistas de las canteras que son aprovechables, pero siempre se ficha al de fuera”.

“Eso es un valor incalculable, porque todos los equipos cuando ganan títulos europeos… Desde el Manchester United de Beckham, Giggs y Scholes. El Real Madrid, el Atlético de Madrid, el Barcelona, el Valencia… la base son los jugadores de la cantera”.

“Los que toman esas decisiones, al final, no son los profesionales. En el fútbol, los que más influencia tienen, dicen, son los que menos profesionales son. Pero no estoy hablando peyorativamente. Que son los árbitros, que no se dedican al arbitraje puramente. Y los directivos”.

“Yo creo que hubiera sido difícil que hubiéramos salido. Porque no nos hubieran dado tanta confianza. Ahora no hay tiempo para la confianza. Ahora la mayoría de los equipos españoles juegan con jugadores extranjeros. Nosotros fuimos las crías de una generación y de un momento en nuestro país, o en el Real Madrid institucional con malos resultados y una crisis económica. Ahora los equipos tienen dinero para gastarse”.

Míchel sobre los entrenadores de equipos grandes:
“Hay una situación natural que te va llevando a estar en equipos, en cuanto a calidad, de jugador y de entrenador. Para eso tendríamos que saber si Guardiola, Ancelotti, Mourinho en equipos medios, los harían campeones de Europa. Un gran ejemplo para eso es Zidane. Zidane estaba en el Castilla y todo el mundo rumoreaba. No se clasificó para el playoff. La temporada que sustituyó a Benítez el equipo también andaba regular y, sin embargo, en un equipo de chavales no cuajaba pero en un equipo de élite, sí. ¿Y por qué? Porque en ese vestuario ha estado toda la vida”.

“En los partidos grandes, el equipo tiene una gran preparación porque se encuentra más cómodo el entrenador en estos partidos y porque los jugadores saben lo que significa llevar esto. En ese tipo de partidos son fiables. Contra equipos buenos como los hay en la Liga española. Para mí, hay más equipos buenos en la Liga española que en la Champions. Pero, como se dice habitualmente, se ponen las pilas. Luego les cuesta más ante equipos que hay que utilizar una idea del juego o una táctica para atacarles, para defenderles… ahí les cuesta más porque el trabajo está encaminado a los grandes partidos que son los que te vas a encontrar a partir de abril”.

Míchel sobre el manejo del vestuario:
“No me gustan las plantillas largas y hay que tener 18 jugadores útiles. No sé qué hubiera pasado si no hubiera habido tantos lesionados en el Real Madrid, si hubiera habido útiles 18 jugadores. No lo sé. No sé si Morata o Lucas Vázquez hubieran jugado tanto. No lo sé. Si no hubiese lesión de Benzema o de Bale. Pero lo cierto es que el Madrid tiene jugadores excepcionales. Y creo que el entrenador, su gran virtud, es el manejo del vestuario”.

“Esa frase no se la van a discutir mientras gane. Porque ahora están ganando sin la BBC y nadie lo recuerda. Lo importante para el entrenador y para el fútbol es ganar. Lo demás, olvídate. Sampaoli antes de venir al Sevilla, por cierto, está haciendo una temporada increíble y tiene mucho que ver en ello Juanma Lillo que conoce el fútbol español… Sampaoli dijo que no era tan importante ganar sino cómo hacerlo. Es cierto que el Sevilla está haciéndolo ahora mucho mejor porque su base ha sido ganar sin grandes partidos. Me refiero a gran calidad de superar al rival, de dominarlo, de jugar con un fútbol de gran calidad. Pero el equipo ha sido fuerte, ha sido duro, ha sido aguerrido… Ha conseguido resultados y ha sido sólido”.

Míchel sobre Luis Enrique:
“Tiene la gran virtud de conocer el Barcelona y ser un apasionado por el fútbol. Nada de lo que hay a su alrededor… Él no dice que trabaja 24 horas como otros entrenadores pero yo sé que lo hace porque lo hacía como jugador. Vivía eso. O Quique Sánchez Flores. Ya se les veía entrenadores también. Y tiene una pequeña dosis de fortuna que es llegar después del Barcelona de Martino. Y entonces lo que ha hecho es continuar. Porque él no es un extraño en Barcelona”.

“Luis ha ido a la Roma y las cosas no le fueron tan bien como se esperaba porque hasta que te adaptas, quieren resultados inmediatos y no es fácil. Pero yo creo que Luis lo que ha hecho es mejorar en algunos aspectos el Barcelona con jugadores que ya no estaban a pleno rendimiento. Era el final de Xavi, aunque no tiene final ese jugador. Iniesta lo tiene que cuidar, vamos, como los dos chinos que tengo yo detrás de ti, tuvo que cambiar el modelo porque no había un delantero centro y de repente se fueron a buscar a Luis Suárez. Volver a Messi a su posición inicial donde mejor rindió con Guardiola. Entonces, todo eso lo ha hecho Luis Enrique. Aun así, cuando ganan, “qué bueno es Messi”. Cuando pierden, “qué mal gestiona Luis Enrique”.

“Lo puede hacer porque los que le rodean son muy buenos. O sea, es que al final no es Messi, que lo es, es que es Busquets, es que es Iniesta, es que es Luis Suárez, es Sergi Roberto… Igual que te decía de los entrenadores, te lo digo ahora de los jugadores. A lo mejor Messi en otro equipo, rodeado de otros jugadores, no tiene el mismo rendimiento. Y es un jugador excepcional, porque su calidad, es decir, cuando se pone como se puso en la selección contra Colombia, o contra el Manchester City, no hay manera de pararle porque es un jugador con una gran capacidad y con unos grandes recursos”.

Míchel sobre Neymar y el FC Barcelona:
“Es justificado que la gente hable bien como futbolista porque tiene unas condiciones increíbles de desborde. El otro día jugó contra Argentina e hizo un partido maravilloso. Qué pena, qué pena que no haga eso más en el fútbol español. Porque todos esos regates, esas colas de vaca, esos taconazos, los hacía con 0-0 y cuando el partido estaba duro porque era un recurso. Era un recurso para driblar, para ganar metros, para pases a compañeros. Lo que sí veo que él también, el hecho de jugar en un equipo como el Barcelona, te da muchas veces la ventaja de estar por arriba en el marcador, y te da la posibilidad de hacer esas cosas que, yo por ejemplo, a Messi no se las veo hacer. Ni a Iniesta. Y creo que eso sería bueno. Que más que lo dijera yo, que no sabe ni quién soy, que se fijase en sus compañeros. Y vería que, luego, lo llevan al debate de “no da patadas” y “no falta el respeto al rival dando patadas”… No bueno, pero creo que hay eso que se llaman códigos que, porque es un jugador excepcional. Porque veo que lo hace y lo hace muy bien incluso cuando va 0-0. Pero es duro para el rival también. Perdona, y eso lo digo porque yo también me equivoqué haciendo esas cosas cuando era jugador”.

“Yo me alegro mucho de que un jugador, en el buen sentido, con esa pinta, que antes éramos todos sospechosos de tener calidad, de jugar con el cerebro, de entender el juego, de ser físicamente un tío, no es así, físicamente mediocre… te dribla, pasa, juega, disputa y te gana, te lleva a su terreno, tiene el partido en la cabeza. Pero le da igual, hace jugar a la Selección Española como lo hacía Xavi, y hace jugar al Barcelona. Entonces me alegro mucho. Porque yo le considero en ese sentido español. Y no hablo de otra cosa de nacionalismos, le considero español de decir lo que hemos sufrido jugadores a años luz de él, pero que éramos sospechosos por utilizar el cerebro, por jugar, por utilizar las dos piernas, por la calidad”.

Míchel sobre la Selección Española:
“La gran ventaja del equipo español, y es algo que está volviendo a conseguir Lopetegui, es ser un equipo. Porque el equipo es en el día a día pero empieza en el seleccionador. El seleccionador parece que es un hombre que se sienta una vez al mes en el banquillo, pero no, no. Para mí, la gran clave del cambio es que el seleccionador se sienta un entrenador y que esté en el día a día. No vas a tener a los jugadores pero antes hemos hablado que el 80% es gestión. Te vas a ver a los jugadores, te vas a hablar con sus entrenadores, te vas a diferentes ciudades, sabes qué pasa con el jugador. Porque el jugador al final se va a sentir bien y te va a contar cosas. Y eso hace que lo traslade, porque si no es materialmente imposible que en tres o cuatro días de entrenamiento crear un estilo de juego. Imposible”.

“Creo que Julen, más allá de que haya trabajado en el Porto y en la sub-21, y más allá de los resultados, es un entrenador que tiene un método. Y lo adapta a sus jugadores. En 5 partidos, hablo de Julen pero si hubiera otro en el cargo hablaría lo mismo, en 5 partidos durante el partido o antes del partido ha hecho diferentes sistemas, diferentes desarrollos del juego, diferentes jugadores, ha buscado alternativas, ha ganado con solvencia y ha dominado el juego. Excepto en Inglaterra que, seguramente el otro día hubiésemos tenido que perder y hubiésemos puesto en duda a Lopetegui. No, la selección está en un camino adecuado. Porque en los últimos años, por diferentes circunstancias, porque habíamos perdido la pasión… Entonces Lopetegui forma parte de esa clase de entrenadores que no necesita currículum para demostrar que tiene capacidad. Solo necesita una oportunidad, y ahí está”.

“Una gran fuerza y una gran base sólida de la selección no es que solo sean grandes futbolistas, sino comprometidos. Son líderes. Y eso es maravilloso. Leí una vez una entrevista del director general del Manchester United, del capitán del equipo, de Roy Keane, que le pedía mucho dinero y entonces decía que con 33 años ese jugador no vale eso. Pero hay que buscar algo no tangible que es lo que supone para los compañeros que Keane esté en el vestuario. Tener 8 jugadores, 8 o 6 jugadores de una transición de 8 años y que los jugadores vean que esos 8 o esos 6 jugadores estén ahí, es un tesoro para el entrenador”.

Míchel sobre la retirada de Piqué de la selección:
“Creo que ha habido, sin saberlo, que estoy hablando seguramente de más. Ha habido una situación entre la persona y el personaje. Y, a veces, la persona y el personaje se comen al futbolista. Creo que es indudable que, con la llegada de Luis Enrique, Piqué ha sido un jugador mucho más importante para el Barcelona.

Muchísimo más. Es un jugador indiscutible, igual que en la selección, y que su decisión viene más dada por ese camino paralelo que tienen los personajes y los futbolistas que son iconos y que él también ha influido para ser mucho más. Eso al final cansa y te hacen tomar decisiones que a lo mejor no son apropiadas. Pero es una decisión personal. Espero que recapacite porque mucho más allá de las polémicas que hay en torno a él, veo cuando juega y es muy difícil buscarle un sustituto”.

Míchel sobre el relevo generacional:
“Ni hay un nuevo Xavi, ni hay un nuevo Iker ¿Alguien buscó un nuevo qué cuando aparecieron esos jugadores? Van apareciendo y lo hacen con confianza. Antes decía de la Quinta del Buitre y decía que no creo que ahora hubiésemos jugado. Pero si todo el mundo te dice “si erais muy buenos”. Éramos muy buenos porque jugábamos, y nos fuimos dando confianza y uno va creciendo y va mejorando y se va asegurando, y por eso eres mejor en el tiempo. El primer día éramos unos matarifes. Pero luego éramos jugadores de nivel. Pues como todos. Dónde va a aparecer uno como Iniesta. Con esa pinta y como juega. Es imposible. El otro día entró en el clásico. Entre Modric y él te dabas cuenta que ahí estaba el partido. Entonces es imposible buscarlo. ¿Cómo vas a buscarlo?”.

Míchel sobre lo infravalorados que están los jugadores españoles:
“Éramos Campeones del Mundo, y los mejores jugadores del mundo y los trofeos se los daban a otros. De este país, la mejor generación de futbolistas que, además, han jugado juntos y no son sospechosos: Iker Casillas, Sergio Ramos, Iniesta, Xavi ¿Alguno tiene un Balón de Oro? Eran españoles. En la época nuestra era porque no ganábamos nada. ¿Y ahora que lo ganan y encima son mejores tampoco lo ganan? Los primeros que no lo valoramos somos nosotros”.

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