“Kalo Pothi”: una gallina, dos niños y miles de muertos

Nepal01Para la mayor parte de la gente, al menos en esta parte del mundo, hablar de Nepal es hablar de la cordillera del Himalaya, o más aún, hablar del Everest, es hablar de meditación, de chakras y de santones con greñas a lo Bob Marley y una tika en el entrecejo, es hablar de cannabis índica y del Kathmandú hippie de los años sesenta, es hablar, para los más puestos, de terremotos, de desplazados y de templos derruidos, es hablar de un pueblo abnegado y sonriente capaz de cargar fardos enormes por esos riscos de Dios. O de los dioses, más bien.

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