Acerca de Chema Román

Chema Román se gana la vida como ilustrador, pero hay cosas más importantes que ganarse la vida, por ejemplo disfrutarla, con literatura, buena música, arte, amistad sincera, viajes y gentes. Y escribir de todo ello. Sus reseñas hablan de eso... y de cine, por supuesto.

“Los hermanos Sisters”: El Oeste como territorio moral

TSB01Como en tantas otras películas del oeste la historia gira en torno a un enfrentamiento aplazado, a un duelo final más que previsible, donde toda la tensión acumulada se resolverá con la habitual cuota de sangre. Pero a diferencia del cine clásico, que es un cine esencialmente moral, en este caso el protagonismo está en manos de los canallas, de los que han sido contratados para asesinar, y a los que desde el primer fotograma seguimos los pasos.

Sigue leyendo

El Festival de Cine Europeo de Yangón cierra sus puertas

Sule

Finaliza el Festival de Cine Europeo en su 27ª edición. Una oportunidad de poder recordar recientes películas (para aquellos que las vieron en su momento) o de descubrir (para el resto) que ahí fuera hay algo más que superheroes enfundados en lycra dándose de bofetadas. Ha sido una semana entretenida, con una selección para todos los gustos y con representación de 17 paises.

Sigue leyendo

“A serious game”: desmayarse, atreverse, estar furioso, áspero, tierno, liberal, esquivo

unjuegoserio

Una de las metas del cine, quiero decir: de acudir todavía a una sala de cine y olvidarse durante dos horas del mundo, es emocionarse. No es cosa fácil, el cinismo de estos tiempos por un lado y la mojigatería ambiental por otro han convertido los sentimientos sinceros en una especie en vías de extinción, perseguida sin cuartel o exhibida en formato digital para su escarnio; O se la rebaja impunemente como algo pasado de moda o, peor aún, se la tiñe de una cursilería espantosa, como esas fotos pasadas por photoshop en que se trata de embellecer lo que ya es bello, hasta convertirlo en un adefesio ridículo.

Sigue leyendo

Comedia y drama en el ecuador del Festival de Cine Europeo de Yangón

felices140

La jornada española estuvo representada por Felices 140, de Gracia Querejeta. Ligerísima comedia en torno a la importancia del dinero, la mezquindad humana y la endeblez de ciertas amistades, es decir nada que no sepa ya uno sin necesidad de tener que ir al cine.

Sigue leyendo

27º European Film Festival Yangón: cine, pagodas y cartulinas censoras

yangonfilm

Otoño es una estación propicia para los festivales de cine, un tiempo pausado, entre los calores veraniegos con sus leves estrenos y la avalancha de producciones navideñas, unos meses para ver buen cine. Eso en la vieja Europa; aquí, en territorio birmano, el otoño no existe y en su lugar se vive la estación de las lluvias, y los monzones, con violentas descargas de agua, marcan el paso de los días y liberan la tierra del azote de un calor infernal. El cine se convierte así en algo más que un lugar donde soñar: un lugar donde refugiarse.

Sigue leyendo

“El Círculo”: los trapos sucios se lavan en Internet

Circle05Hay películas que bajo su apariencia ligera, incluso vulgar, esconden interesantes ideas. Son pasatiempos con enjundia, pelis de tarde de domingo que dejan el mentón levantado y la mirada en ángulo superior, señal inequívoca de que uno rumia pensamientos.

Sigue leyendo

“Paraíso”: Konchalovsky desnuda el periodo más negro de la historia

paradise_01La idea de Paraíso, la última película de Andrei Konchalovsky, es soberbia en su sencillez. Aparte de cualquier posible simbolismo que queramos buscarle plantea un hecho histórico verificable: el intento, – uno de tantos, tal vez el más sangriento de todos–  de crear un paraíso en la tierra, y lo hace a través de tres personajes que representan otras tantas actitudes: la del que impulsa el sueño, la del que colabora en su imposición y la del que se opone a él y acaba por convertirse en su víctima.

Sigue leyendo

“Alien: Covenant”; tripulación sacrificable

Alien005Toda creación tiene un momento concreto, lo que significa un principio y un final. El artista lo sabe y a pesar de su búsqueda de la perfección es consciente de que en algún momento ha de limpiar los pinceles y recoger los bártulos. A partir de ese momento su obra no le pertenece, ha pasado a formar parte de eso que se llama cultura.

Sigue leyendo