Crónica Muestra Syfy. Días 2 y 3: Pasivoagresividad en la sala

satanicmuestrasyfy2020El sábado da inicio con el pase matinal de Trolls 2: Gira mundial. Un preestreno un mes antes de la fecha oficial. La colaboración con Universal da sus frutos, y vemos acciones con otras marcas, como Lego con un evento para peques, los míticos cereales Lion y el omnipresente canal Sky. El tema escogido por esta Muestra es la estética de Regreso al futuro, homenaje en su 35 aniversario. El clásico será proyectado el domingo por la mañana en versión original, al modo de la extinta (y añorada) Phenomena Experience. Perfecto para nostálgicos y millenials neófitos.

La siesta se ve interrumpida por The Cleansing Hour: un falso sacerdote crea un programa de exorcismos falsos que emite online, convertido en un influencer. Todos recordamos el vídeo del chico que fingía posesiones, comentado por Auronplay. El concepto es el mismo pero profesionalizado, con un equipo detrás de guionistas, cámaras, realizadores, actores y encargados de efectos especiales. Aunque un buen día uno de sus rituales de simulacro, se invoca accidentalmente a Satanás, poseyendo a una chica realmente. El demonio chantajeará al falso profeta para seguir en el aire, dejarlo en evidencia y hacer sus habituales trastadas. La película se convierte en un webcast de supervivencia digno de la deep web, con muertes en directo y escenas gore, aunque el tono se mueve más en el sarcasmo que en la crudeza. Subyace una denuncia a la social media, en la que vivir pegados a pantallas será la perdición de la sociedad… El demonio ya no quiere tu alma, quiere tu audiencia.

A continuación, Rabid, basada en la película original de David Cronenberg, presenta a Rose, una chica que aspira a ser diseñadora de moda. Un día tiene un accidente de coche que le desfigura el rostro. Viendo su vida truncada, sintiéndose un monstruo, sale a su paso una misteriosa organización que le ofrece un tratamiento que le devuelva la belleza. Sin embargo hay ciertos efectos secundarios que no espera: un voraz apetito de carne humana… El eje central de Rabid es el narcicismo, la conservación de la belleza aunque para ello deba venderse el alma al diablo. Una reflexión de cómo alguien bello, vive la vida en modo fácil en estos días. Una mujer hoy tiene una espada de Damocles sobre su cabeza, sí (envidia, atracción indeseada, violaciones) pero es el precio a pagar por un gran poder, una influencia ejercida sobre los demás, casi como un poder vampírico ineludible. Se presenta a la mujer como el depredador definitivo. La crítica social de píldora roja es inevitable: el poder que dan las apps de contactos a las mujeres es infinito. Los hombres somos ganado y ellas eligen la pieza más fresca. Literalmente. Con algunas idas de olla heredadas de la nueva carne, Rabid degenera en una estructura videojuegil con seres sacados de Resident Evil, lo que suena como algo atractivo pero el interés va cayendo paulatinamente, con discursos de propaganda eugenésica de fondo.

lodge

La sorpresa de la Muestra llega con The lodge. Una madre de familia se suicida cuando su marido pide el divorcio para casarse con su amante. Los hijos la culparán de su muerte, mientras el padre intenta integrarla en la familia. En uno de estos intentos, pasan las navidades en una cabaña aislada de todo. La convivencia será incómoda hasta cotas insospechadas. El padre de familia tendrá que volver a la ciudad dejándoles solos con la mujer, con un pasado sectario, y explotará la tensión. The lodge es un thriller en el que la intriga no deja respirar a cada momento. La realidad se cuestiona a cada paso. La frontera entre realismo mágico, enfermedad mental y superstición se torna difusa. Sumado a la situación de aislamiento, tenemos un cóctel digno de lo mejor de Stephen King. Un guión redondo, con sorpresas y giros inesperados, que trata lo macabro y la infancia; una dirección con un gusto sutil por la simetría y los espacios vacíos, que la hace muy estética de ver. Una historia imperdible que se convierte en la mejor participante de esta Muestra 2020. Sin embargo, todas luces tienen sus sombras. El ejercicio intelectual que presenta The lodge, se ve truncado en gran medida por los comentarios zafios de la sala 1. Soy fan de lo políticamente incorrecto, pero personajes deleznables gritando a una niña que haga una felación, citando a Diana Quer cuando sale un pozo, forzando chistes en cada escena, sin espontaneidad ninguna, llevan tu paciencia al límite. Una competición para ver quién hace la broma más estúpida. A este ritmo, la esencia mandanguer de cachondeo genuino está en peligro de extinción, si no se extirpa el tumor subnormal.

Y a este respecto, conviene señalar la presentación de nuevo a cargo de Leticia Dolera. Desafortunadamente ha estado menos inspirada de lo habitual, con un humor descafeinado, atosigando a miembros del público que claramente no querían participar de sus chistadas, rozando el acoso. Sus intervenciones solo sirvieron para dilatar las presentaciones de las películas innecesariamente, sobre todo cuando se acumulaba una hora y media de retraso. Aunque nos planteemos que es hora de reemplazarla, eso no excusa los comentarios que se escucharon también en la sala 3: “Calladita estás más guapa”, “Hija de puta” o “Vete a manifestarte a tu puta casa” (el domingo 8M se ausentaría, lo que he de admitir que hizo ganar muchos puntos en fluidez a la jornada). Parece que el coronavirus se extiende y provoca ataques de furia, como el virus zombie.

colorr

En Color out of space, la vida tranquila de una familia que vive en el campo, se ve interrumpida por la caída de un meteorito. Como el nombre indica, un color emana de la roca, provocando cambios sobrenaturales en la granja y sus alrededores. Basado en la novela El color que cayó del cielo, de H. P. Lovecraft, es un estreno muy conveniente homenajeando su 130 aniversario (como también hará el festival Nocturna, pidiendo que se rueden cortometrajes lovecraftianos). La película es una genial adaptación del universo del cosmoterror. Esta amenaza alienígena actuará subrepticiamente, afectando primero a la fauna y la vegetación, y paulatinamente a la salud mental de los protagonistas. La supervivencia frente a animales mutados, a otros personajes abducidos dirigidos por la influencia de este color que extermina vida, es el gran conflicto del film. Cómo huir de un primigenio, cómo escapar de la muerte de color añil. La última película de Nicolas Cage es un triunfo llevando a Lovecraft a la pantalla, pues plasma sus señas de identidad a la perfección, los fans se sentirán sumergidos en una partida de Arkham Horror.

color

Como cierre golfo de la jornada, Satanic Panic presenta a una repartidora de pizza que hace una entrega en el barrio pijo de mansiones de la ciudad. El problema es que estos clientes son una secta satánica, que buscan una virgen para invocar a Baphomet en un ritual… Y ella lo es. En tono de comedia, tendrá que escapar de sus hechizos, y toda una red invisible de satanistas que pueblan el barrio. Pánico satánico está plagada de gags bastante divertidos y frikis que la hacen muy disfrutable. Y hay cierta morbosidad en las ceremonias luciferinas que rememoran al sentimiento de enigma de Eyes Wide Shut. La película se toma realmente en serio a sí misma para después reventar esta expectativa en una orgía de humor.

Proseguimos con Human Lost, un anime japonés en el que una organización médica impera en la sociedad, S.H.E.L.L., que ha terminado con la muerte prematura. En el cuerpo de todos los ciudadanos hay nanobots que regeneran y reactivan los cuerpos de los fallecidos, con una esperanza de vida para todos de 120 años. Sin embargo, cuando los cadáveres no son recuperables, estos se convierten en Lost, unas abominaciones híbridas de carne y código muy peligrosas. Pronto surgen disidencias a este sistema fascista, con un filósofo que quiere resetear a la Humanidad convirtiéndolos a todos en monstruos Lost. En medio de este ambiente postapocalíptico de batallas callejeras entre punkies y policía, un elegido, Yozo Oba, al fallecer se convierte en un Lost supremo que puede controlar, y volver a su forma humana. Yozo usará este poder para detener el plan genocida de quienes anhelan la muerte.

Cuando visionas Human Lost, impera en todo momento una sensación de haberse perdido los primeros 10 minutos de película, de que falta información. De que sea la secuela de una saga que desconoces, cuya primera entrega existe solo en la mente del director. La historia se presenta a trompicones y los agujeros los llenamos con nuestra imaginación. Hay mucha acción sin mucho sentido, y no sabes por qué pasan las cosas. El uso de animación 3D barata le quita su encanto a los dibujos, que aunque se ve una poderosa producción detrás, ciertos detalles lastran el conjunto. Human Lost es una sucesión de planos molones que se interconectan forzosamente, resulta más en confusión que en entretenimiento, rozando el cine de autor iraní.

le daims

Y llega el turno de otra joya de la Muestra: Le Daim. Un hombre (Jean Dujardin) llega a un pequeño pueblo en la campiña francesa, se obsesiona con las prendas de ante, se instala allí y actúa de forma… Excéntrica. Se inventará una falsa vida de director de cine, engañando a los locales, a la vez que entabla una estrecha relación con su chaqueta de ante, de la que se hará íntimo amigo. Con un comienzo lento, casi documental, contemplativo, poco a poco nos adentramos en la mente de este personaje, un viaje a su demencia en primera fila. Las locuras y performances del protagonista provocan la risa y el estupor, aunque pronto la cinta da una patada en la boca al espectador por frivolizar con la salud mental. Este hombre no es un freak ni consciente de la risa que provoca, Le daim es un ensayo sobre la esquizofrenia y la percepción de la realidad. Se presenta también un ejercicio de metacine, en el que unos personajes dementes filman una película disparatada con reminiscencias de slasher. Es entrañable cómo un novato da sus primeros pasos usando una cámara y la edición para expresarse, con una torpeza apasionada y ningún pudor por exhibir sus crímenes. No volverá a poner el ante de moda, pero esta comedia negra sí se lleva el oro a película más divertida.

El nivel no se mantiene mucho tiempo, con la programación de First Love, de Takashi Miike. La típica película policíaca de relleno, que sinceramente, no tiene acogida en una muestra de cine de género. La Yakuza japonesa espera recibir una entrega de droga, cuando un miembro de la banda decide traicionarles y dar la droga a la policía. La trama se complica cuando su cabeza de turco escapa y el traidor es descubierto. Habrá una serie de persecuciones y vendettas entre bandas rivales, la policía, y en mitad del jaleo, un chico y una chica, que construirán un romance entre disparos y cocaína. Una relación de dos mendigos deambulando solos por la vida. Ninguno tiene un hueco en el corazón de nadie. Encarnan la tragedia, pero en ningún momento se siente su química, o que pueda nacer la chispa. Toda la progresión en esta relación se siente forzada, convirtiendo el título en una patraña. Viendo First Love solo puedes pensar en una película de los hermanos Cohen, una Fargo, un remake de Amor a quemarropa, o cualquiera en la que la droga salte de un lado a otro de forma cómica, adaptada a un contexto japonés. Una trama poco inspirada: nada nuevo bajo el sol.

boy

Y por fin, la cinta que despide la Muestra (no sin antes ser bombardeados por 3 Huesitos denigrantes, esto cada año va a menos) es The Boy. La maldición de Brahms. Protagonizada por Katie Holmes, una familia vive plácidamente hasta que su hogar es asaltado por ladrones. La intranquilidad se apodera de ellos y deciden mudarse al campo, lejos de la urbe y la sociedad. La nueva casa ha sido abandonada por varios de sus propietarios por las razones más exiguas, y el hijo de la familia encontrará un muñeco de lo más siniestro enterrado en el jardín. El muñeco viene con un folleto de reglas y se hará su mejor amigo. El problema comienza cuando el muñeco parece estar vivo o que habite un espíritu en su interior. El niño tendrá conversaciones con él, se vestirán igual… Y cuando las reglas que dicta el muñeco, Brahms, se rompan, ocurrirán consecuencias violentas.

En la línea de otras películas de muñecos poseídos, como Anabelle, Chucky o Dead Silence, se empieza jugando con la idea de que es un juguete inocuo normal, pasan cosas turbias y se empieza a sospechar de él hasta que es demasiado tarde y cobra vida. Pese a cumplir esta premisa y saber lo que pasará, Brahms no decepciona, siempre hay situaciones nuevas y variaciones que dan susto. El nivel de terror no es algo descabellado, en la línea de blockbusters de género, si bien en esta ocasión se apuesta más por la intriga del silencio que por bramidos de violines. Ver cómo el muñeco domina a la familia se hace interesante, aunque la investigación posterior del misterio de la maldición, y el clímax de liberación, resultan en una situación algo burda que arrastra al resto de la película. Se habla demasiado sobre el pasado intentando contar una enrevesada historia que justifique el presente que no interesa a nadie. En una atmósfera de caserón abandonado recreado dignamente, lo que lastra a The boy de ser un referente del terror es su blandura, su poca fuerza. No ocurren cosas realmente escandalosas, sino bastante inocuas (oh vaya, se ha girado la mesa, qué penita). Mucho tiempo de la cinta es desperdiciado en los poltergeist menores y jugando a Colombo, quitando tiempo a la verdadera fiesta infernal.

Este año de la Muestra ha sido extraño, la jubilación de Leticia en el horizonte, la supervivencia del espíritu de la sala 1 en peligro, de las peores películas vistas jamás (con contadas excepciones) y unas salas menos abarrotadas que antaño (la sala 3 no se abrió en todos los pases que tocaba). ¿Estamos viviendo un cambio de paradigma? ¿El Nocturna le ha comido la tostada a Syfy? ¿El género fantástico este año está de capa caída? Lo comprobaremos el año que viene.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>