“HEX”: cuando el mal proviene del ser humano

hexresenaEl pasado mes de enero llegaba a las librerías de la mano de Nocturna Ediciones “HEX”, novela del escritor neerlandés Thomas Olde Heuvelt. Convertida en un fenómeno editorial que ha arrasado en todo el mundo, Warner Bros se ha hecho con los derechos para su adaptación cinematográfica. Algo que no es de extrañar porque su lectura se convierte en un absorbente viaje por la naturaleza humana que no puedes dejar de realizar hasta que llegas hasta la última página. Aterradora, cautivadora, siniestra, sorprendente y con inquietantes dosis de humor negro, “HEX” es una novela de terror que explora nuestros miedos de una forma poco convencional.

“HEX” nos traslada a Black Spring, una población como otra cualquiera del Este de los Estados Unidos. Un lugar sin mucho interés, anodino, algo vulgar pero que oculta un macabro secreto: una mujer recorre sus calles con la boca y los ojos cosidos, entra en los hogares y espía a la gente mientras duerme. ¡Tranquilos! ¡No estoy destripando nada de la trama! Es algo de lo que ya se nos avisa en la propia sinopsis de la novela. Así que, está no es la sorpresa final, al estilo Shyamalan que algunos podrían pensar. La bruja que se pasea por Black Sping es Katherine van Wyler, una mujer que en 1664 fue acusada de brujería y ejecutada por presuntos crímenes contra la naturaleza. Su muerte acarreó una terrible maldición sobre los habitantes de Black Spring que desde entonces conviven con su presencia día tras día. Noche tras noche.

Sin duda, una de las grandes virtudes de la novela de Heuvelt es saber introducirnos, en el día día de los habitantes de Black Spring. No hay sustos, ni misterio, ni nada parecido. El autor es capaz de presentarnos a la bruja de Black Spring, como algo normal, algo que forma parte del paisaje de la ciudad, como las carreteras, los restaurantes o el bosque. Algo a lo que los habitantes de Black Spring se enfrentan con naturalidad y que aparentan controlar gracias a cámaras de vigilancia, aplicaciones de alerta en el móvil y muchas dosis de imaginación. Pero bajo esa aparente normalidad, bajo esa fachada de control y felicidad, hay mucho dolor y, sobre todo, mucho miedo.

Esa aparente cotidianeidad como digo, está ahí cuando empezamos a leer, como si fuera lo más normal del mundo, para quienes cada día amanecen a la sombra de la presencia de la bruja Katherine y, sus ojos y labios cosidos. Es algo tan ordinario como la caída de las hojas en otoño, o el calor del verano. Y página a página, vas descubriendo que detrás de esa aparente normalidad, hay verdadero terror en lo más profundo de cada uno de los habitantes de Black Spring, que saben que no pueden huir de allí, y que sus vidas estas ligadas a Katherine para siempre.

En ciertos aspectos, el estilo de Heuvelt puede recordar a Stephen King, por su elaborado retrato de los personajes y sus pensamientos más íntimos, junto a esa forma que impregna de normalidad un elemento sobrenatural cuya presencia está latente en cada página. Pero Heuvelt aporta un carácter propio muy definido, al saber mantenernos en tensión a lo largo de toda la novela. Como un arco a punto de lanzar una flecha, esa tensión se transmite al lector, que, con cada página, lee con un nudo en el estómago, presintiendo que algo va a ocurrir y sin poder apartar la vista del libro.

“HEX” se divide en dos partes bien diferencias. La primera, la más extensa, va desarrollando la historia, presentándonos a los personajes, su mundo, sus miedos, sus anhelos, su pasado y su presente, lleno de frustraciones y sueños imposibles, a partes iguales. En esta primera parte, la tensión va creciendo, presientes que algo va a pasar, y cada pasa que da cada uno de los habitantes de Black Spring, los conduce al abismo. La segunda parte de la novela, de menor extensión, significa la gran detonación. Todo se viene abajo, y la locura se desata sin control. En cierto modo, esta segunda parte puede parecer más corta, porque todo pasa a un ritmo vertiginoso. Dejándonos al final de lectura exhaustos y con un poso de tristeza y amargura difícil de digerir.

En definitiva, “HEX” es una novela apasionante que te enganchará, aunque no seas fan del terror, porque los miedos no están solo en los elementos sobrenaturales (que lo están y mucho) si no en saber llevarnos como lector a un punto en el que nos es imposible parar de leer. El terror se palpa en cada página, pero curiosamente no proviene únicamente de un elemento sobrenatural, como es la presencia de Katherine. El terror está vivo, se siente en lo más profundo de la población de Black Sping, en el día a día de sus habitantes. El ser humano, con sus miedos, y su ignorancia, demuestra que puede ser aún más aterrador que una bruja de 400 años. Y así se siente en cada página de la novela. Veremos ahora, como se las arreglan para hacer una adaptación cinematográfica, que capture la esencia de esta novela que no te dejará dormir con la luz apagada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>