“Glass” ofrece un cierre casi perfecto, a la sorprendente trilogía superheróica creada por M. Nigth Shyamalan

glasscriticaHace casi un mes que se estrenaba en todo el mundo “Glass”, la última película de M. Night Shyamalan y que cerraba una sorprendente trilogía iniciada hace 19 años. Lo cotidiano y lo extraordinario, lo real y lo sorprendente se cruzan en una película en la que gente corriente da un salto de fe para convertirse en quienes deben ser. Seas o no fan de los cómics, “Glass” se muestra como una película que te hará disfrutarla de principio a fin y que recupera para la causa lo mejor del controvertido director de Philadelfia.

Aún recuerdo como hace 19 años, una fría tarde de enero, decidí ir solo al cine para ver “El Protegido”. Un año después de que el director de “El Sexto Sentido” nos dejara a todos boquiabiertos con aquel giro final que te rompía los esquemas y que hoy en día hubiera sido imposible mantener en secreto con tantas redes sociales y tanto afán por narrar mil y un spoilers. Aquella tarde de enero en el Avenida 5 Cines de Sevilla fui testigo, en una sala medio vacía de un espectáculo maravilloso. Una película de superhéroes (sin capas ni mallas) cuando la explosión del cine de este subgénero estaba aún por llegar. Y allí me senté a disfrutar de una película con personajes complejos, con un ritmo que invitaba a la melancolía más que a la acción y una banda de sonora que conseguía atraparte casi sin darte cuenta. Y ahora, 19 años después Shyamalan cierra su trilogía sobre la humanidad y la fe en que puede haber algo distinto, con “Glass”, un film del que deberían aprender los dos grandes estudios de superhéroes.

A veces, reconozco que voy un poco a contracorriente con los gustos generales. Se ha publicado durante estas semanas que “Glass” ha sido un éxito en Estados Unidos, superando la taquilla conseguida por “Múltiple”, aunque por escaso margen. Yo quería ver el estreno desde que vi su impactante tráiler, así que el viernes del estreno acudí al cine, como cualquier hijo de vecino para ver la última película de M. Night Shyamalan. Y curiosamente, de las cinco personas que fuimos juntas esa noche al cine, sólo yo salí satisfecho de la sala. Con la cabeza llena de pensamientos, de mil y una ideas bullendo en mi cabeza sobre lo que había visto, sobre lo que había disfrutado durante las algo más de dos horas de metraje. Y, por el contrario, comentarios tales como “es demasiado lenta”; “no estoy entendiendo nada” o ¿de verdad hay que explicarlo todo? son solo algunos ejemplos de lo que pude escuchar en contra de “Glass”, a la salida del cine, por parte de mis acompañantes.

glasscritica2¿Por qué? ¿Se puede considerar “Glass” como una película lenta? ¿Tiene sentido su primera parte centrada en el psiquiátrico y en el tratamiento de choque llevado a cabo por la doctora Staple? Todo tiene su porque en “Glass” y para el “creyente”, la paciencia tiene su recompensa (Uff! Ya me estoy poniendo metafísico). Tal vez el primer acto de “Glass” resulte aburrido o lento a primera vista (a mí no me lo pareció). Es posible que no se entienda adonde quiere llegar la inquietante Doctora Staple y esa Orden del Trébol de la que muchos querríamos ver un spinoff (soñar no cuesta dinero).

Está claro que, si te perdiste “Múltiple”, no podrás entender de donde surge La Horda y los múltiples cambios de personalidad (aquí James McAvoy luce aún mas tanto en su faceta como actor como físicamente) que sufre Kevin Crumb. Pero todo tiene un por qué. Y aunque, no hayas visto, la obra en su conjunto, todo tiene un sentido. El primer acto de “Glass” se ocupa de intentar hacernos caer en una trampa, al igual que a los protagonistas. En una realidad que no nos gusta, en la que no queremos creer. Estamos en Arkham y la Doctora Staples es nuestro Joker particular (si no habéis leído “Batman Arkham Asylum” ya estáis tardando).

glasscritica3Y así, una vez pasado el trance de un primer acto dominado por la terapia y el autoconvencimiento de la propia normalidad del héroe y del villano. Llegará el apoteósico segundo acto donde todo cobra sentido. Donde la acción se desata y donde todas las piezas encajan, para cada uno de los protagonistas. Ya sean villanos o héroes. Víctimas o verdugos. Porque finalmente se identifica la diferencia, el sentirse especial, diferente y tener un propósito en la vida. Y es que “Glass”no es solo una historia de superhéroes situada en el mundo real. Sino más bien la historia de cómo gente corriente, como tú y como yo, buscan diferenciarse del resto. Algo que en el fondo queremos todos. Sentirnos especiales, diferentes, alejarnos de la normalidad para realizarnos como personas.

En gran medida de eso trataba “El Protegido” e incluso “Múltiple”. Sus protagonistas buscaban un sentido a sus vidas, un camino a seguir, porque sentían un vacío en su interior. David Dunn porque no explotaba su don; Kevin Crumb se sentía solo y vulnerable desde la muerte de su padre y Elijah necesitaba contrarrestar su debilidad física y el maltrato que sufrió en su infancia por parte de otros niños, al estilo de el Pingüino (sí, Batman otra vez). Y una vez que aceptan esa diferencia, se completa el círculo y el destino de los protagonistas está sellado.

glasscritica4Aunque ese destino resulte desalentador en un momento dado. Algo que pretende paliar el giro final de la película. A PARTIR AQUÍ SINO HAS VISTO “GLASS” NO SIGAS LEYENDO. Sí comparto el escepticismo con el que podemos ver este giro final. En un mundo conectado y saturado de redes sociales, en las que las Fake News ganaron unas elecciones y donde la incredulidad en lo extraordinario es la norma, quizá esos vídeos en la que se ve a gente levantando coches de policía y doblando barras de acero no serían creíbles y serían motivo de chanza y sorna. Además, a esto le sumaría, esa explicación tan innecesaria (y tan explicita) que realiza la doctora Staples cuando descubre el plan de Don Cristal y como les había engañado. ¿Era necesaria? ¿No se podía resolver con imágenes y en flashbacks tal como hizo el propio Shyamalan en “El Protegido”? ¿Había que explicarlo todo tanto? ¿Necesita el espectador medio tanta explicación? En eso me recordó sobremanera, a la media hora final de “Interstellar” (magnifica hasta ese momento), en el que había que explicar todo para darle mascadito al público lo que había visto en las dos horas anteriores.

Pero a pesar de esto último y con todo lo dicho anteriormente, para mí “Glass” cierra de forma más que satisfactoria, este magnífico tríptico superheróico que empezó hace 19 años con el estreno de “El Protegido”. Quizá tenga algo menos de emoción y de melancolía de lo esperado, pero lo compensa con mucha mala leche y mayor espectacularidad, Acabando, tras finalizar la proyección en el cine, con una sensación agridulce. El camino había finalizado. Todo lo que se tenía que contar, se ha hecho. Y es que a veces, hay cosas que no se pueden explicar, y momentos que te quedan grabados y que no se pueden repetir. El viaje iniciado hace 19 años con “El Protegido” ha finalizado y ahora toca seguir adelante.

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