#MuestraSyfy 2017 (IV): El broche de oro

fuyu

Hoy la muestra toca a su fin. Comenzando a las 12 de la mañana, como viene siendo habitual los domingos, se rescata una cinta retro para volver a proyectarla en las salas, recuperando el espíritu de las sesiones Phenomena. En esta ocasión la seleccionada es La historia interminable, coincidiendo que su legendario encargado de efectos especiales, Colin Arthur, visitó la muestra, e inexplicablemente trabajó también en la innombrable cinta española del viernes (Voldemort). Volvemos a la infancia por hora y media, el clásico es esencia pura del cine fantástico de los 80 y no envejece: la convocatoria llena el aforo de nostálgicos dejando atrás a muchos estrenos, y Fújur está on fire.

Lake Bodom

Tras el parón para comer, se retoma la dinámica de género de terror, que está imperando el fin de semana, con Lake Bodom. Inspirada en el asesinato real de unos campistas adolescentes en dicho lago en Finlandia en 1960, unos jóvenes se obsesionan con la historia y deciden ir a investigar el lugar y hacer una reconstrucción con sus amigas, ya que el asesino nunca fue capturado, y esto puede ser un efecto llamada para indagar el asunto. Subvierte las expectativas del típico slasher al crearse un conflicto interno en el grupo, a la vez que la amenaza externa del psicópata crece. Los ambientes nocturnos resultan inquietantes, aunque los personajes y sus motivaciones son bastante planos y sus progresivas muertes, un alivio. El factor de impacto por “historia real” se disuelve por la repetición histórica y multicultural del crimen, que ha terminado por normalizarse. Matar jóvenes en acampadas es un nuevo mito del siglo XX.

boda mierder

A continuación sigue Your name, el anime estrenado el año pasado ya se ha convertido en el más taquillero de la historia de Japón. La sala se llena repentinamente de jóvenes otakus con sus padres. Vuelve el espíritu de la muestra del amor, y Leticia Dolera oficia la boda ficticia de dos mandanguers prometidos. Leen sus votos cruzando dos mini motosierras eléctricas, y se besan. El malrrollismo de anoche con 31 queda atrás. Precioso, aunque algo moñas.

your name 2

¿Cómo definir la historia de Your name? ¿Cómo se define la poesía? Dos jóvenes se conocen en sueños, intercambiando sus vidas (como en Freaky Friday) durante días alternos, pero se olvidan rápidamente el uno del otro al despertar. ¿Quién no ha querido escribir una idea soñada pero en cuanto se intenta, el recuerdo se ha desvanecido? Esta sensación de pérdida es omnipresente y los protagonistas lucharán por recordarse y dejar una huella en la vida del otro. Su cordón de plata, una conexión trascendental, con tintes de misticismo, ciencia ficción y cierto poso de la teoría de cuerdas y multiversos recuerda a Interstellar y su buen hacer. Decir que la película es una elegante oda a la sensibilidad, plasma el tema de amor trascendente como pocas películas de la Historia y conquista el trono de mejor película de la muestra de manera fulminante. Makoto Shinkai se postula como un digno candidato a heredar el trono vacío de Miyazaki. Quien no llorase como una fuente con Your name, no tiene alma. Diez de diez, no por su delicadeza o las emociones que hace emanar, sino por ser un prodigio narrativo y estético.

raw

Somos juguetes en manos de Syfy, después de este vapuleo sentimental, toca ver qué hará ahora con nosotros. Puede ser un tren emocional algo desquiciante, pero es a lo que hemos venido, a que nos sacudan. Las defensas están bajas de cara a la temida Crudo, el film francés promocionado como ultra gore, que ha provocado náuseas y desmayos en varios festivales. Como con toda alta expectativa, la decepción que la acompaña es mayúscula. No es en absoluto tan desagradable o terrorífica, y su fama es desmerecida en comparación con películas de días anteriores. Vendida casi como un nuevo Holocausto caníbal, cualquiera que conozca la serie Hannibal estará familiarizado con el concepto: puede considerarse soft o apta para embarazadas. En Crudo acompañamos a Justine, una adolescente criada en una familia vegetariana que no ha probado la carne en su vida. El amor hacia los animales la lleva a estudiar Veterinaria, y libre de su opresivo entorno, en la facultad puede comenzar a experimentar. La película es un viaje de autodescubrimiento y maduración, en el que sobre todo, Justine se conocerá sexualmente. Eventualmente prueba la carne y descubre que le fascina. Pese a las facilidades de su carrera, sus instintos se decantará por el salado sabor humano. Siguiéndola en sus pequeños tientos, Justine nos mantiene enganchados esperando el siguiente paso, la escalada a una nueva aberración, que desgraciadamente nunca llega. El “experimento” es abortado antes de sumergirse en una oscuridad de la que no volver. Una interesante reflexión sobre la libertad sexual, la inevitabilidad y el condicionamiento genético.

La agenda del festival vuela en la oscuridad de la sala, y lastimosos, hemos llegado a la última proyección. Universal cede el preestreno de Kong: La isla calavera, una nueva (¿y definitiva?) reinterpretación del clásico del 33. Celosos de la exclusividad del filme, unos amables agentes secretos prohíben el uso de móviles y vigilan el graderío con gafas infrarrojas de Splinter cell.

kong!

En Kong se nos cuenta cómo una agencia del gobierno de USA, Monarch, intenta financiarse para una misión de exploración de la isla calavera, y buscar un monstruo titánico. Esta agencia puede sonar de algo: estuvo también presente en la película de Godzilla (2014). Se establece así una linealidad, ambas películas se desarrollan en el mismo universo, lo que Universal, revitalizando estas franquicias, conviene en llamar Monstruoverso, y vaticina nuevas películas de criaturas masivas estilo malos de los Power Rangers (¡viva!).

La misión llega a la isla comandada por un Samuel L. Jackson con muy mala virgen. King Kong, el dios mono, y otros animales legendarios, están preparados para defender su hogar, en el que habita un ecosistema del que depende el equilibrio del planeta entero. Y esque la Tierra no nos pertenece a los humanos…

kong

La cinta es un viaje épico que rememora a las experiencias de los primeros colonos. La isla está llena de peligros, y para los soldados protagonistas, es un Vietnam parte dos. Se critica duramente la inutilidad de la guerra, sus efectos sobre el medio ambiente y sobre la mente humana. Nadie vuelve de la guerra, al menos por completo: este trastorno será el eje del conflicto, pues verán en Kong la oportunidad de resarcirse por la humillación de la derrota.

También tenemos la oportunidad de comparar fácilmente el largometraje con el homólogo de Peter Jackson, y comprobar cuánto y qué rápido ha progresado la industria de efectos visuales en 12 años. Invisible de mes a mes, pero escandaloso en una década. La sensación de que las criaturas sean de videojuego se ha difuminado peligrosamente y cada explosión de napalm resulta una delicia visual. Tom Hiddleston aka Loki tiene una presencia sobresaliente, el film evita caer en maniqueísmos o romances forzados y la selección de un director indie le da una reseñable personalidad. +1.

Kong: La isla calavera es una aventura entretenidísima que constituye un glorioso cierre para la 14ª edición, que como el año pasado, deja alto el listón y atrás el aura de cine trash. Gracias Syfy por traernos una selección tan digna de películas y por contagiar el amor al género como un virus zombie. Nos vemos el año que viene. Y el siguiente. Y el de después.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>