“El último acto”: película amable de buenos sentimientos

el-ultimo-acto

Película amable, de buenos sentimientos, aunque no oculta durante su metraje el lado amargo que la vejez y la enfermedad poseen; no obstante lo afrontan sin drama, con un excelente humor, sin cargar las tintas en lo que el crepúsculo de la vida significa.

Película entrañable, de tono jocoso, enfrenta a la tercera edad y sus limitaciones con la más rabiosa juventud, esa que arrasa con todo a su paso, y los une por una misma pasión: el teatro.

El personaje principal de esta producción británica, dirigida por el húngaro Janos Edelenyi, es un maduro actor de TV, cine y sobre todo teatro, envejecido y enfermo, dueño de un caracter hosco e insoportable.

Una nueva y joven cuidadora, contratada por su familia, dará un nuevo ímpetu a su vida y le animará para efectuar una “última actuación” durante la recogida de un premio a toda su carrera. La chica es aspirante a actriz y, como se apuntó más arriba, comparte con el anciano su amor por Shakespeare y el teatro.

El protagonista y “alma mater” del proyecto es el actor escocés Brian Cox, una de esas presencias sobradamente conocidas y admiradas pero cuyo nombre quizás no es recordado mayoritariamente.

Poseedor de una envidiable filmografia (ha trabajado con Ken Loach, Wes Anderson, Woody Allen, Spike Lee, David Fincher o Spike Jonze, sin ser exhaustivos) ha incursionado en los últimos años en el cine más comercial participando en títulos como “X-men”, “Troya” o “El caso Bourne”, aparte de trabajar en decenas de series para la TV británica.

Tiene un carisma y una presencia singulares. El film que nos ocupa descansa sobre sus espaldas y está particularmente brillante. Como ejemplo destacar las escenas en las que declama versos de obras de Shakespeare adaptándolas a su propia situación vital. Descacharrante.

A la debutante Coco König que le da la réplica a gran altura se le augura una carrera meteórica, Está esplendida, como por otra parte el resto del reparto que componen una pléyade de personajes secundarios y episódicos estupendos (el chofer de toda la vida, tan anciano como su señor, el ama de llaves, antigua amante y aún enamorada, la hija, muy circunspecta,…el tabernero).

Por último citar al director, Janos Edelenyi, también guionista y director de fotografía, que ha trabajado sobre todo en su país, Hungria; y ha dado el salto al cine británico con este su último largometraje, con muy buena fortuna, por cierto.

En resumen: Comedia amable sobre la tercera edad y el mundo teatral, con muy buenas interpretaciones.Nos hace reflexionar sobre ese periodo de la vida al que todos llegaremos. Calidad por encima de la media. Recomendable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>