#Seminci16 | Palmarés

seminci2016

No es muy ortodoxo esto de interrumpir las crónicas diarias de la SEMINCI para anunciar el palmarés de esta 61ª edición, pero el avance del tiempo es inexorable y la regularidad de estas entregas no todo lo rigurosas que uno quisiera.

Ahí van los resultados.

Espiga de Oro a la mejor película: La Pazza Gioia (Locas de alegría) de Paolo Virzì.

Esta especie de Thelma & Louise puestas hasta las trancas de paroxetina ha sido realmente la alegría del festival. Por su desenfado, por su ritmo frenético, tan alejado del resto de propuestas, y por ese punto de locura tan necesario en la vida.

Espiga de plata a la mejor película: El ciudadano ilustre de Mariano Cohn y Gaston Duprat.

Otro premio a una comedia. En este caso una historia de reencuentros tratada con una dosis considerable de ironía y humor negro.

Premio “Ribera del Duero” al mejor director: Mae só há uma (Madre sólo hay una) de Anna Muylaert.

En este caso directora. Película brasileña acerca de los niños robados durante la dictadura militar que ha sabido conmover a los asistentes a esta muestra.

Premio a la mejor actriz: Ex aequo para Valeria Bruni-Tedeschi y Micaela Ramazzotti por La Pazza Gioia.

La Valeria está soberbia en un papel que arranca la mitad de las risas de la película. Micaela le da el contrapunto en su depresiva colega de escapada.

Premio al mejor actor: Naomi Nero por Mae só há uma (Madre sólo hay una)

Llegar y besar el santo, como dicen en mi pueblo. Primer trabajo y primer premio a este intérprete brasileño.

Premio “Pilar Miró” al mejor nuevo director: Mohamed Diab por Eshtebak (Clash)

Mi particular apuesta del Festival. Una película de tesis perfecta, en el plano técnico y argumental. Reconocimiento de que las apuestas arriesgadas también tienen su lugar en festivales de cine de autor.

Premio “Miguel Delibes” al mejor guión: Andrés Duprat por El ciudadano ilustre.

Merecido galardón a un guión lleno de reflexiones corrosivas sobre la cultura.

Premio a la mejor dirección de fotografía: Ahmed Gabr por Eshtebak.

Aunque mi apuesta era la iraní Dokhtar, más convencional en sus formas, el esfuerzo que supone recrear el ambiente claustrofóbico de un furgón policial merece, con toda justicia, este premio.

Espiga de oro al mejor cortometraje: Ex aequo para Cheimaphobia de Daniel Sánchez Arévalo y Il silenzio de Ali Asgari.

Premio de la prensa especializada: Les innocentes de Anne Fontaine

Premio Punto de encuentro al mejor largometraje: Deja de mirar mi plato de Hana Jusic

Premio Tiempo de Historia al mejor largometraje: Gulistan de Zayne Akyol y Shadow world de Johan Grimonprez

Premio especial del público: El ciudadano ilustre (sección oficial) y Junction 48 (sección Punto de encuentro)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>