#Seminci16 | Jornada 4: recuerdos

aquarius

El martes toca tomárselo con calma. Dos estrenos invitan al siempre interesante ejercicio de la memoria: Aquarius, y Tierra de dioses.

Una aún hermosa Sonia Braga interpreta a doña Clara en Aquarius, la aportación de Brasil a esta edición de la SEMINCI. Dirigida por Kleber Mendonça Filho, quien es también autor del guión, la película se presenta como una coproducción franco-brasileña.

Doña Clara es una mujer que ha vivido lo suyo. Ha superado un cáncer, la muerte de su pareja y el abandono de sus hijos del nido familiar. Ahora es abuela y vive sola en un viejo edificio de apartamentos frente a la playa de Recife. Vive feliz entre recuerdos y vinilos. Y resiste.

De fondo nos encontramos con la historia clásica de la lucha del indefenso frente al poderoso, en este caso el último habitante de un edificio frente a la inmobiliaria que pretende derribarlo para levantar un rascacielos.

Es inevitable sentir simpatía por esa mujer tozuda, sin pelos en la lengua y que está de vuelta de todo, en su afán por defender lo único que le queda en la vida: su espacio propio, ese lugar en el mundo que ha construido y colmado de recuerdos pacientemente a lo largo de los años.

La película, en este sentido, huye de cualquier maniqueísmo. Doña Clara no es ninguna proletaria. Pertenece a la misma clase de aquellos que la quieren expulsar de su paraíso privado. Únicamente ha adquirido cierta conciencia social que le permite percibir la injusticia y no quedarse cruzada de brazos. Es una progre carente de cinismo, una individualista a ultranza que no está dispuesta a soportar que se salga con la suya un niñato con el título de business management bajo el brazo. Además doña Clara tiene buen gusto musical.

La película peca de lo mismo que el 90% del cine actual: de un exceso de metraje. En este caso estamos hablando de 142 minutos.ceso de metraje. En este caso de metraje. En este caso estamos hablando de  De acuerdo que el relato avanza a ritmo de bossa nova y que la tensión queda integrada dentro de ese tono calmado de corrección política que la hace doblemente amenazadora, pero dos horas y media es un tiempo más que suficiente para contar eso y la historia de Pernambuco.

La segunda proyección del día: Tierra de dioses,  de Goran Paskaljevic, participa también, aunque en otro sentido de ese culto a la memoria.

Es una película hermosa, con una fotografía intensa que resalta los colores gracias a esa nitidez propia de las estribaciones del Himalaya. Es una película hermosa por lo que nos cuenta, sencilla de entender; el regreso, después de toda una vida fuera, al lugar de origen, del que se huyó para poder desarrollarse como persona y para escapar de los fantasmas que sólo aparecen en el hogar. Es una película hermosa porque está narrada con cariño y respeto hacia el ser humano y con una mirada de tristeza por las injusticias que parece acompañar su paso por el mundo.

ceso de metraje. En este caso de metraje. En este caso estamos hablando de Pero, a pesar de ser una película hermosa, en ciertos momentos perdí el hilo. Tal vez sea culpa del tute fílmico al que uno se somete en un festival, a la falta de sueño o al exceso de vino castellano. Sea cual fuere la razón hubo un momento en que la película me soltó.

El cine, como cualquier otra narración, se fundamenta en atraer la atención del espectador y retenerla hasta el fin mismo del relato. Son comprensibles los altibajos, incluso necesarios para generar pausas que den sentido a los instantes de intensidad, que de otro modo serían insostenibles, pero un buen narrador no debería nunca perder la atención de su audiencia. Cuando en mitad de una película uno se pregunta hacia donde conduce esa historia es que algo esta fallando.

Puede tratarse, en este caso de una impresión personal. No seré yo quien ponga en duda la categoría de Goran Paskaljevic, habitual de este festival y premiado en varias ocasiones, y menos aún cuando cuenta, como en esta ocasión, con el actor Victor Banerjee, que compone un personaje admirable;  pero algo en el conjunto no me acabó de funcionar. Qué le vamos a hacer, no siempre la culpa está en el otro lado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>