“Nuestra hermana pequeña”, la dulzura de un poeta

Nuestra-hermana-pequeña-3-e1442776925693

Estamos de enhorabuena, el maestro Hirokazu Kore-eda está de vuelta. Coincidiendo con los días festivos de Semana Santa, llega a la cartelera de la mano de la siempre cuidadosa “Golem Distribución”, Nuestra hermana pequeña, la última película del más destacado director de la contemporaneidad japonesa. Un artista capaz de convertir la cotidianidad en una bomba emocional de extremada delicadeza.

No es fácil en nuestro país entrar en contacto con la obra de Kore-eda, en muchos casos la supremacía del “blockbuster hollywoodiense” ha hecho imposible que las películas de maestros asiáticos como el que aquí nos ocupa penetren más allá de Madrid o Barcelona. No nos queda más consuelo, a todos aquellos que somos de provincias, que pensar que siempre nos quedará Madrid. Y es que el esfuerzo de “Golem” por divulgar la obra de Kore-eda en Madrid, es sencillamente excepcional. Con motivo del gran estreno y hasta un día antes de la llegada de este título, “Golem” ha realizado un ciclo con las mejores obras de Kore-eda que culminará con el estreno (gratuito para los que hayan visto tres película del ciclo) de Nuestra hermana pequeña.

Yendo hacia la narrativa, Nuestra hermana pequeña nos traslada hasta el Japón actual de provincias para mostrarnos la vida de tres hermanas, de 19, 22 y 29 años, que viven solas en la casa heredada de su abuela. Llevan una convivencia pacífica y se complementan a pesar de sus temperamentos, la mayor es responsable y autocrítica mientras que las otras son más juguetonas. De forma inesperada se enteran de la muerte de su padre, quien las abandonó cuando eran niñas. Al ir al funeral descubren que su padre se casó con otra mujer y tienen una hermana de 13 años, su hermana pequeña, huérfana de madre y ahora también de padre.

Kore-eda ha demostrado en sus películas ser un maestro del balance, es capaz de trazar un puente entre lo delicado y lo punzante, y cruzarlo con total armonía. Lo aparentemente cotidiano puede verse afectado por un filo penetrante. El contexto es siempre la familia, un evento familiar, y el ya conocido como efecto Kore-eda aparece una y otra vez; se conduce al espectador hacia una catarsis que no ve venir, que puede ocurrir incluso cuando ya parece imposible.

A pesar de que el guion está basado en un manga ajeno al director, la historia parece hecha a su medida. El juego de subtextos es constante, la culpa, lo roles familiares, los errores o la necesidad de arreglar la infancia a través del presente, son algunos de estos temas vistos entre líneas. El trabajo visual es tremendamente hermoso, la forma de componer las imágenes es clave para transmitir la serenidad del filme. La película en su conjunto forma un todo uniforme, tan delicado como los versos de un poeta.

Nuestra hermana pequeña llega a los Cines Golem de Madrid, y a otras 37 salas de todo el país, este miércoles 23 de marzo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>