El sector televisivo en la Unión Europea ha crecido con fuerza en los últimos años, pero también ha incrementado de manera sustancial su déficit, según se pone de manifiesto en un informe elaborado por el Observatorio Europeo del Audiovisual.
El análisis ha sido realizado a partir de las cuentas presentadas por 350 compañías de la UE. Según los datos del Observatorio, los ingresos de las compañías de radiodifusión de la Unión Europea han crecido a una tasa anual media del 11,9% entre 1997 y 2000, y han pasado de los 44.700 millones de euros en el 97 a los 62.000 millones de euros en el 2000. Los mayores incrementos en el periodo considerado han procedido de las televentas (33,8%) y de los ingresos por abonados (22,8%). Los ingresos por publicidad en radio y televisión se han incrementado a razón de un 11,6% anual, y los de esponsorizaciones, a un 14,3% por año. Mucho menor ha sido el incremento de las aportaciones de fondos públicos (subvenciones o tasas), que tan sólo han crecido en un 3,3% anual.
Sin embargo, los datos del Observatorio también ponen de manifiesto que la televisión europea está pagando el coste de la transición al digital y el crecimiento de la competencia en el mercado de programación. Así, mientras el sector registró un beneficio neto de 344 millones de euros en el 97, entró en déficit en el 98 (79 millones de euros) e incrementó sus números rojos hasta los 664 millones de euros en el 99, y hasta los 1.555 millones de euros en el 2000. Por si fuera poco, estos datos no incluyen las abultadas pérdidas de Premiere Medien, el paquete de televisión digital de Kirch, y de otras plataformas de televisión digital europeas. Eso sí, de acuerdo con las cifras del Observatorio, los activos de las compañías de televisión se han incrementado desde los 42.600 millones de euros en el 97, a los 51.800 millones de euros en el 2000.
Según el Observatorio, las compañías privadas financiadas por la publicidad son las únicas que, en general, se comportaron bien en el periodo, debido al fuerte crecimiento del mercado publicitario entre 1997 y 2000. Sin embargo, esta tendencia positiva se ha visto afectada por la gran depresión de dicho mercado acaecida el pasado ejercicio. El informe también apunta la dramática situación financiera de las plataformas de televisión digital, que está debilitando a todo el sector, y la mejora de la situación de los canales temáticos (aunque éstos aún pierden 190 millones de euros en el 2000). En cuanto a las televisiones públicas, el Observatorio apunta que 9 de los 15 sistemas de radiodifusión nacional existentes registraron déficits, y señala que la situación más delicada se registra en Portugal y en España.
Esta situación de debilidad financiera global de las compañías de televisión europeas es preocupante para todo el sector audiovisual, según el informe, ya que éstas son la principal fuente de ingresos para el sector y su pobre situación financiera provoca en un menor nivel de inversión en producción. El Observatorio apunta que esta crisis (que está provocando como principales consecuencias fusiones y suspensiones de pagos en el sector) es el resultado de una fase histórica de inversión, cuya importancia es tan importante como la propia introducción de la televisión después de la Segunda Guerra Mundial y de la introducción de la televisión comercial a mediados de los 80, y apunta como gran incógnita para el futuro saber hasta qué punto los bancos continuarán apoyando a los escasos grupos europeos que han apostado por el reto del digital.





