MásMóvil traza la hoja de ruta de Euskaltel a la espera de que a Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) conceda el visto bueno a la opa lanzada sobre el Grupo Euskaltel, que afectaría a la propia Euskaltel, a R, Telecable y a la reciente Virgin Telco.
Meinrad Spenger, consejero delegado de MásMóvil, ha avanzado que espera completar la opa en junio y ha destacado que mantendrá su apuesta por operar con marcas locales (R, Telecable y la propia Euskaltel).
Sin embargo, sí habrá cambios en las otras filiales que actualmente forman parte del grupo MásMóvil. «A medio plazo vemos que podríamos consolidar alguna marca, especialmente en el segmento étnico, donde tenemos Lebara, Lyca y Llamaya. Puede que ahí tenga sentido, pero, a corto plazo, no vemos necesidad de cambiar nada”, ha destacado su consejero delegado.
En esta línea, el máximo responsable de MásMóvil ha puesto de relieve el ahorro de costes que alcanzará el grupo con la opa a Euskaltel. Según ha explicado, las redes de ambas firmas se solapan en más o menos un millón y medio de hogares, de los 2,4 o 2,5 millones de Euskaltel. Del paquete de 1,5 millones de hogares solapados se pretende combinar las dos redes y sacar lo mejor de las dos.
Además, Spenger ha abierto la puerta a la entrada de inversores en la nueva filial de red que se constituirá una vez que se ejecute la opa sobre Euskaltel, sobre la que MásMóvil, eso sí, mantendrá en todo caso una participación superior al 50%.