El grupo financiero Santander, uno de los principales accionistas de ONO y Auna Cable, las dos grandes empresas de cable de España, prepara la integración de las dos compañías. La operación daría lugar a un gran operador de cable capaz de plantar cara a Telefónica en servicios de valor añadido.
El grupo Santander no quiere desperdiciar ninguna oportunidad en su renovada apuesta por las telecomunicaciones. El banco, que recientemente se ha hecho fuerte en Auna, con un 23,5 por ciento del capital, estudia distintas fórmulas para la integración de la filial de cable de esta compañía con ONO, el otro gran cableoperador en España, donde el banco es también uno de los máximos accionistas, con casi el veinte por ciento del capital.
La unión de ONO y Auna Cable, que podría realizarse en forma de fusión a medio plazo, ha sido una de las operaciones consideradas como necesarias dentro del sector de telecomunicaciones. La suma de fuerzas daría lugar a un operador con suficiente tamaño y presencia geográfica como para plantar cara a Telefónica en todo tipo de servicios telefónicos, incluidos televisión e Internet a alta velocidad. Entre ONO y Auna Cable sumarían alrededor de setecientos mil clientes en estos momentos, entre usuarios de televisión, teléfono e Internet.
Su potencial, sin embargo, abarca casi la totalidad del territorio en España, ya que ambas compañías controlan la mayor parte de las grandes y más rentables demarcaciones de cable. En cuanto a ventas, ONO lleva cierta ventaja a Auna Cable. El pasado ejercicio, las ventas de ONO sumaron 51,47 millones de euros (8.564 millones de pesetas), mientras que las de los cableoperadores aglutinados en torno a Auna sumaron 36,6 millones de euros (6.100 millones de pesetas).
Al margen de las consideraciones financieras de la integración, que todavía no han sido planteadas al consejo de administración, las sinergias de la integración son más que evidentes, según todos los expertos.
ONO y Auna Cable operan, por el propio sistema de adjudicación de licencias que se siguió en España, en zonas distintas. ONO tiene su gran mercado en Levante, además de Mallorca, Huelva y Cantabria, entre otras demarcaciones. Auna está presente en Madrid, a través de Madritel, Cataluña (Menta), Andalucía (Supercable), Aragón (Able) y Canarias (Cabletelca).
Además, Unión Fenosa, el tercer gran accionista de Auna Cable, controla R, el cableoperador gallego. Aparate de las compatibilidades geográficas, ONO y Auna Cable necesitan ganar tamaño para ahorrar costes.
Especialmente por su dependencia de la televisión, donde la negociación de los derechos de contenidos siempre es más favorable cuanto mayor sea la empresa que los contrata. El tamaño también es importante si ONO retoma su fallido proyecto de salida a bolsa.