Astra España, operador global de satélites, ha encargado un dictamen jurídico sobre la Ley de ICT (Infraestructura Común de Telecomunicaciones) y la responsabilidad de la instalación en obra nueva. En las viviendas de nueva construcción, junto al proyecto de edificación, para obtener la licencia de obra tiene que presentarse un proyecto, firmado por un técnico titulado competente en materia de telecomunicaciones y visado por el colegio pertinente, donde se describan la instalación.
La constructora o promotora está obligada a presentar un certificado final a la Jefatura Provincial de Inspección de Telecomunicaciones, que acredite el cumplimiento de las obligaciones establecidas de la Ley ICT. Aunque la legislación sobre las Instalaciones Comunes de Telecomunicaciones (Ley ICT) contempla la realización de pruebas para comprobar su funcionamiento, no incluye las pruebas para la TV digital por satélite.
El problema aparece cuando los compradores de nuevas viviendas quieren acceder a los servicios de TV digital por satélite y comprueban que la instalación es defectuosa. Las conclusiones del dictamen encargado por Astra con que la responsabilidad de la instalación defectuosa recae sobre el promotor, quien está obligado a responder de los daños materiales causados por vicios o defectos de la construcción. El dictamen añade que dicha responsabilidad es también del constructor, incluso, cuando haya subcontratado la instalación de la ICT a una empresa de ingeniería o de instalación de telecomunicaciones.
En opinión de Astra, ante esta situación, el propietario de la nueva vivienda tiene tres opciones, si el promotor o constructor se niega a hacerse cargo de los defectos: condenar al vendedor, solicitarle el reembolso de las reparaciones o pedirle una reducción del precio final del piso. Por ello, el operador recomienda que las nuevas viviendas vayan equipadas con la antena parabólica, lo que no sólo evitará problemas, sino que además, ofrecerá un valor añadido a la vivienda.