La fusión de las dos plataformas digitales italianas está supeditada al calcio. La instancia antitrust italiana estaría dispuesta a aceptarla si los clubes pueden rescindir sus contratos con la nueva plataforma al final de cada temporada.
Según la «Repubblica», la instancia de regulación ha comunicado que las conversaciones siguen y que la cláusula «fútbol» no esta todavía aceptada. Hasta ahora, los contratos entre un club de primera división y un difusor televisivo eran establecidos para 3 años. Una duración suficientemente larga como para regular un sector muy propicio a las fuertes subidas inflacionistas y asegurar una política de fichajes eficaz para los clubes.
La voluntad de recortar la duración legal de los contratos deportivos pretende favorecer la llegada de un nuevo actor en el audiovisual italiano. Así, este tendría la oportunidad de poder competir con el nuevo Telepiú, nacido de la fusión, para la adquisición de los derechos de retransmisión de los partidos de la liga italiana. Y sin estos derechos, ningún operador de televisión de pago podría competir contra la oferta satelital de D+ / Telepiú (Grupo Canal+) en Italia.
El ente «Antitrust» ha encontrado una solución al potencial monopolio de Telepiú en la televisión de pago italiana. Pero volver a renegociar cada año los contratos con los mayores equipos del «Calcio» podría provocar excesiva especulación sobre los derechos y poner en peligro al propio Telepiú. En Italia, cada club es propietario de los derechos de difusión de sus partidos a domicilio y los negocia individualmente. Volver a empezar cada año una negociación con cada club podría ser muy problemático y especialmente ahora, cuando las relaciones entre los clubes y los operadores de televisión son muy tensas por culpa de la reciente quiebra de Kirch en Alemania y la suspensión de pagos de ITV Digital en Inglaterra.
Por lo menos, este principio de solución suena como una buena noticia en este interminable proceso de fusión italiana entre Canal+ y News Corp. (Rupert Murdoch) aunque ambas partes reconocen que «si hay fusión, no será a cualquier precio».
La instancia de regulación tiene que transmitir sus conclusiones definitivas el próximo 8 de mayo al Consejo Superior del Audiovisual italiano. Después de varias semanas de examen, este último dará o no su visto bueno a la fusión. Si la espera de la decisión de las autoridades es muy larga, las pérdidas de Stream y de Telepiú podrían ser considerables. En la actualidad, estas pérdidas son de 50 millones de euros por mes para la primera plataforma y de 30 millones mensuales para la segunda. Es decir, que se podrían alcanzar casi mil millones de euros de pérdidas si la fusión no se consigue durante este año. Al final de 2001, las perdidas reconocidas y acumuladas de ambos operadores llegaban aproximadamente a los 2000 millones de euros.