La compañía, que ya ofrece estos servicios en pruebas, intentará cerrar 2002 con un millón de clientes de banda ancha, para competir con las principales firmas de cable y plataformas de vía satélite.
Telefónica ha decidido lanzarse de lleno a la piscina del ADSL y competir directamente con las operadoras de cable y las plataformas digitales con un paquete de servicios integrados de telefonía, Internet y televisión digital, que por primera vez ofrecerá películas, música y noticias a la carta. La compañía quiere sacar partido a sus casi 1,5 millones de kilómetros de fibra óptica que tiene en España, y por ello, y como primera iniciativa, la operadora ha invertido 9 millones de euros en Alicante para la puesta en marcha «en modo de pruebas» de Imagenio, su proyecto multimedia que permite el acceso a Internet, televisión, vídeo y audio con la misma línea ADSL. La iniciativa piloto que dará servicios a 200 hogares alicantinos, prevé llegar a los mil antes del verano.
Sin embargo, el lanzamiento masivo de los nuevos servicios no se producirá hasta mediados del año que viene, antes, según ha señalado Julio Linares, presidente de Telefónica, la operadora quiere incrementar su número de clientes de ADSL hasta alcanzar el millón de abonados. Para desarrollar esta estrategia de captación de clientes, la operadora ha invertido en ADSL cerca de 1.150 millones de euros en el bienio 2000-2002, y para 2005, fecha en la que Telefónica quiere contar con cinco millones de abonados, la operadora ya habrá invertido unos 3.300 millones de euros.
Con la incorporación de la televisión a los servicios de telefonía e Internet, Telefónica se lanzará de lleno a competir con ONO y Auna Cable, los mayores operadores de cable del país, y con Canal Satélite y Vía Digital. El precio orientativo del paquete, que incluirá Internet de alta velocidad, 22 canales de televisión, 15 de audio y el alquiler del decodificador se situará en torno a los 82 euros mensuales, diez euros más de lo que cobran las plataformas de satélite.
Asimismo, a la oferta antes descrita se sumará la de un catálogo de música a la carta por dos euros al mes, y unas 150 películas, en las que el precio variará dependiendo si son estrenos o no, que el usuario podrá visionar a la hora que decida.