Las divisiones inferiores del balompié en Inglaterra y Escocia despedirán a un cuarto de sus futbolistas debido al cierre de este canal, se desvela de un estudio que publica el periódico británico `The Guardian`.
La crisis que ahogó a ITV le impidió cumplir con su parte del compromiso adquirido con la `Football League`, con la que tenía firmado un contrato para la compra en exclusiva de los derechos de transmisión de los partidos de la Primera, Segunda y Tercera División del fútbol inglés, por los que debía pagar 472 millones de dólares (504 de euros).
La plataforma, ya sumida en una precaria situación económica, trató de renegociar con la Asociación de Clubes y le llegó a ofrecer la cantidad de 75 millones de dólares (80 de euros) por los tres años de contrato que todavía quedaban, aunque esta cifra contrastaba con la inicial que la televisión sugería de unos 270 millones de dólares (288 de euros).
Según el informe, los afectados por la quiebra del acuerdo televisivo serán 619 jugadores, de los 1.650 profesionales que componen la `Nationwide League` y 1.000 futbolistas de las Ligas escocesas. Ante estas cifras descorazonadoras, la Asociación Profesional de Jugadores (PFA) admitió que la única solución sería que los afectados aceptasen recortes en sus actuales salarios.
`Este verano será más agitado de lo habitual`, anticipó Brendan Batson, el subdirector ejecutivo de la PFA, que explicó que `muchísimos jugadores tendrán que aceptar lo que ya está sobre la mesa o marcharse a otro lugar`. `Algunos de estos profesionales deberán tomar decisiones duras, mientras que otros ni siquiera tendrán esa oportunidad`, añadió Batson, que agregó que, aunque algunos deban asumir los `recortes de sueldo`, lo importante, dijo, `es permanecer en la competición`.