En la nueva Sogecable, Telefónica se incorporará al pacto de accionistas que ahora mantienen Prisa y Canal+ Francia, fundadores de la plataforma de televisión. Para ello, el acuerdo establece que Sogecable realizará una ampliación de capital destinada a los accionistas de Vía Digital, controlada por Telefónica.
El Grupo que preside César Alierta podrá suscribir hasta un máximo del 23 por ciento del capital social de la nueva Sogecable, de modo que igualará la participación que ahora tienen Prisa y Canal+ Francia. En la medida en que estos dos accionistas diluyan su posición accionarial para dar cabida a Telefónica, ésta rebajará su pretensión de compra, de modo que siempre los tres socios institucionales de la nueva plataforma digital tengan la misma cuota accionarial en la estructura de la compañía.
Además, según los términos del acuerdo anunciado en la noche de ayer, Telefónica propondrá al nuevo presidente del Consejo de Administración mientras que Canal+ Francia y Prisa conservarán sus pactos de accionistas. No obstante, la eficacia de este pacto queda pendiente de que los respectivos Consejos de Administración de Sogecable y de Admira den el visto bueno. Asimismo, también tendrán mucho que decir a este respecto las autoridades de la Competencia.
En el caso de España, es el Ministerio de Economía el encargado de resolver el trámite derivado del plan de integración. Por lo que respecta a la Unión Europea, la resolución administrativa del proceso corresponde al comisario de la Competencia, Mario Monti, cuya aprobación se antoja a priori bastante más complicada.
La unión de ambas compañías dará lugar al operador único en España del sector de la TV de pago. La nueva Sogecable reunirá más de 2.5 millones de clientes con unos ingresos agregados superiores a los 1.300 millones de euros, de acuerdo con los datos correspondientes al pasado ejercicio 2001.
Desde el punto de vista del control efectivo de la gestión, es de suponer que Prisa mantendrá el poder ejecutivo en el diseño industrial y comercial de la empresa. No obstante, Telefónica se reserva el nombramiento del futuro presidente de la plataforma resultante del acuerdo, quien tendrá una representación institucional además de mantener el control del Consejo de Administración. En cualquier caso, desde un punto de vista más elemental, Telefónica ha conseguido desprenderse de Vía Digital, una fuente inagotable de pérdidas, en tanto que Prisa ha eliminado a su más firme competidor, pasando a ostentar un papel exclusivo como operador del mercado audiovisual del «pay per view» en España.
Con independencia del diseño jurídico de la operación, lo importante es que Canal Satélite Digital absorbe a Vía Digital y Telefónica queda en una posición equivalente a la de Prisa en términos absolutos, pero minoritaria si se tiene en cuenta la tradicional vinculación entre Prisa y Canal+ Francia. Dicho de otra forma, Telefónica se sube al carro de Jesús de Polanco, quien seguirá llevando el timón del negocio televisivo de pago en España.
En la negociación ha jugado un papel clave la figura de Luis Abril, como presidente ejecutivo de Admira y máximo responsable de Vía Digital, condición que ya sirvió para garantizar a Antena 3 la adquisición de los derechos del Mundial de Fútbol de Corea y Japón, en manos de la plataforma digital ahora fusionada. Abril ha asumido las negociaciones con el interlocutor de Sogecable, Javier Díez de Polanco, sobrino del presidente del Grupo Prisa.