Una caótica situación legal, precariedad de medios y la amenaza de los grandes grupos de comunicación audiovisual no han podido aminorar el desarrollo de las televisiones locales en España. Reguladas por una legislación que no se aplica y sujetas en demasiados casos a las presiones de diversos grupos de poder local, este minifundio catódico con apenas veinticinco años de vida se ha desarrollado por la geografía española de forma significativamente desigual.
El año pasado se registraron 820 emisoras de cobertura local (incluyendo algunos vídeos comunitarios), dato superado con creces en la realidad debido a la dificultad de censar una actividad considerada en muchos casos alegal pese a formar entramados empresariales de mediana dimensión.
La mayor concentración de cadenas locales se encuentra, con diferencia, en la comunidad andaluza, que copa el cuarenta por ciento de las emisoras censadas. Este área geográfica, unida a la costa mediterránea (Comunidad Valenciana, Murcia, Gerona, Barcelona, Tarragona, Baleares, Ceuta y Melilla, consiguen acaparar casi el setenta por ciento del mercado.
Información turística
Esta profusión mediterránea se debe, según un estudio publicado por la Sociedad General de Autores de España (SGAE), al dinamismo económico local -ciudades intermedias-, a la implantación de pequeñas empresas y a la existencia de poblaciones turísticas o de cierta dimensión que permiten ofrecer una información local o turística variada a lo largo del tiempo.
Precisamente, a las autonomías bañadas por el Mare Nostrum les sigue en número otra comunidad costera, en este caso Canarias, que cuenta con 41 televisiones locales. En el interior, el ránking comienza por Castilla y León, con 39 ejemplares; Castilla-La Mancha y Madrid, ambas con 34 emisoras. En el extremo contrario, con escasa implantación y discreta relevancia, se encuentran focos como Navarra, que dispone de cinco canales; La Rioja, con tan sólo seis emisoras; Cantabria, con nueve; y Asturias, con doce.
Al margen de las notorias diferencias según su ubicación geográfica, el número de televisiones locales creció de forma significativa en todo el territorio nacional entre los años 2000 y 2001, pasando de tener 763 cadenas a 820 en sólo doce meses. El crecimiento se registró prácticamente en todas las comunidades autónomas, y tan sólo se mantuvo igual en Aragón, Baleares, Murcia, La Rioja, además de Ceuta y Melilla.
Radiografía del universo local
Las televisiones locales han venido surgiendo desde los años ochenta de forma espontánea y atendiendo a impulsos de todo tipo. A medida que los grandes grupos mediáticos han ido entrando en el sector, las empresas se han conformado en nucleos supraprovinciales en busca de mejoras a la hora de contratar publicidad, comprar equipamiento y desarrollar contenidos. Según la SGAE, la mayoría de las TV locales de nuestro país son de titularidad privada (80 por ciento), emiten los siete días de la semana, se financian por publicidad y en casi la mitad de ellas, el ochenta por ciento de su oferta se basa en contenidos de producción propia.
