Incertidumbre por la decisión del Gobierno de que un mismo accionista no participe en dos TV.
La cuenta atrás ha comenzado y los operadores más directamente afectados por la fusión digital entre Sogecable y Vía Digital, sobre la que el Gobierno decidirá previsiblemente el próximo 13 de diciembre, toman posiciones ante lo que se considera como un dictamen del Tribunal de Defensa de la Competencia lo suficientemente ambiguo como para dar lugar a interpretaciones diversas. Analistas consultados destacan como duras para Telefónica y Prisa las condiciones que acortan la duración de las exclusivas de cine y fútbol, y la imposiblidad de suscribir más alianzas.
El decálogo de condiciones incluido en el dictamen del Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) que aprobó la semana pasada la integración de Vía Digital en Sogecable, ha provocado una gran incertidumbre en el sector, que coincide en líneas generales en la ambigüedad de algunas de las disposiciones del Tribunal. Así, una mayoría cualificada del sector audiovisual advierte que la dureza o blandura atribuida a las condiciones impuestas a la fusión dependerá, en último término, de cómo aplique el Gobierno la letra pequeña de las citadas condiciones. El único que parece tenerlo claro es el ministro de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, que horas después de conocerse las condiciones del Tribunal de la Competencia dijo que eran «realmente duras». Ayer, incluso, no descartó que el Gobierno decida antes del 13 de diciembre, fecha límite marcada por la ley.
Una semana después de conocido el dictamen, y según cuál sea la línea central de negocio de cada uno de los operadores afectados por la operación, así varía el grado de satisfacción con el Tribunal. En este contexto, analistas independientes consulta- dos por LA RAZÓN consideran que para Telefónica, propietaria del 48,6 por ciento de Vía Digital, será difícil de aceptar, e incluso directamente inaceptable, la limitación que impone el TDC para que Sogecable no suscriba acuerdos o alianzas «con cualquier empresa del grupo Telefónica y viceversa, en el ámbito de los medios de comunicación, al margen de la fusión».
De igual forma, los analistas consultados entienden que Telefónica valorará también la «dureza» de la séptima condición, que insta a Sogecable a «comprometerse a no comercializar de forma conjunta la oferta de la nueva plataforma con la de ADSL de Telefónica, ni a discriminar la venta de sus contenidos al ADSL de Telefónica frente a otros proveedores de Internet». Esta disposición, que condiciona enormemente a futuro el desarrollo de un negocio en plena expansión -la televisión a través del ordenador-, es valorada como una condición preventiva que, quizá y en función de la demanda de contenidos de los futuros consumidores, puede acabar pesando como una losa en el ADSL.
En cuanto a Sogecable, las fuentes del sector contactadas resaltan que el principal inconveniente que la plataforma presidida por Jesús de Polanco vería a los condicionamientos impuestos se refieren a la duración de los contratos de las exclusivas de cine -limitadas a un año- y fútbol -reducidas de cinco a tres años-. En el caso de los contratos con los grandes estudios norteamericanos, la limitación a un año desde los diez actuales queda lejos de los cuatro años que se esperaban como más probables en el entorno de Sogecable.
El sector pone como ejemplo de la ambigüedad del dictamen del TDC, la primera de las condiciones, que se refiere a la apertura de la nueva plataforma a terceros canales independientes. Nada dice el Tribunal de porcentajes obligatorios, de la nacionalidad de los canales a incluir o de los precios a cobrar, por citar sólo tres ejemplos.
Por otra parte, en la guerra, cada vez menos encubierta, que mantienen los cableoperadores y las plataformas por satélite, Ono, la compañía de cable presidida por Eugenio Galdón, encabeza las reivindicaciones de los cableros. Ayer, Richard Alden, consejero delegado de Ono anunció que su empresa seguirá instando al Gobierno a que apruebe la fusión «con condiciones más favorables para el cable», informa Europa Press. Alden manifestó al respecto que «la preliminar luz verde anunciada la semana pasada por las autoridades de Defensa de la Competencia españolas a la fusión preocupa seriamente a los cableoperadores». Para el consejero delegado de Ono, las condiciones anunciadas para la Sogecable resultante de la integración son «demasiado blandas como para garantizar el nivel de acceso a los contenidos que el cable necesita».
Por último, quizá la mayor de las incertidumbres procede de la decisión del Gobierno, anunciada recientemente por Piqué, de no modificar la ley para que un mismo accionista participe en dos cadenas. Esta decisión de última hora, de no modificarse, obligará a Telefónica a optar entre Sogecable o Antena 3, y al grupo Correo a elegir entre Telecinco y la digital Net TV. En previsión de que el cambio legislativo no llegara a tiempo, el protocolo de fusión firmado el pasado 8 de mayo contempla que Telefónica aparque en un tercero sus acciones en Sogecable.
Fusión mejor que desaparición
El decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Pamplona, Alfonso Sánchez Tabernero, comentó ayer durante la presentación del informe «Concentración de medios de comunicación en el mercado europeo. Nuevos retos y tendencias», en referencia a la fusión, que «hay pocas alternativas, y siempre es mejor la fusión de dos compañías que la desaparición de una», informa Ana Díaz. Además, Sánchez -Tabernero opinó que el informe del Tribunal de la Competencia «está bien orientado, pero es genérico y deberá ser el Gobierno el que concrete las condiciones de la fusión, que pueden ser extraordinariamente duras o blandas». En este sentido, el decano agregó que «habrá que concretar en áreas como los derechos de transmisión del fútbol, acceso de las productoras independientes a la nueva plataforma y el coste que supondrá a los usuarios».