El valor contable de la cadena de TV está cuantificado en 600 millones de euros, precio que pagó Telefónica en la época en que Villalonga compró al Grupo Zeta
Telefónica y el Banco Santander Central Hispano (SCH) han decidido emprender una estrategia única de venta en Antena 3 de forma que en el caso de que la operadora de telecomunicaciones acuerde transferir su participación, la entidad bancaria la acompañará en la operación. Emilio Botín no quiere quedarse «colgado» en Antena 3 después de haber facilitado a Telefónica el camino para la venta. Como se recordará, el pasado martes día 7, ambas partes cerraron un intercambio accionarial en Antena 3 que ha permitido a la compañía que preside César Alierta hacerse con el control mayoritario de la compañía, en concreto con un 59,22 por ciento. El SCH vendió a Telefónica un paquete del 11,71 por ciento sobre el que la operadora ya disponía de una opción de compra.
A partir de ese momento, la estrategia de Telefónica no es otra que buscar un comprador que le garantice la mejor oferta para la venta de Antena 3. El hecho de que la operadora disponga ahora del paquete de control de la emisora asegura la maximización del beneficio en la venta, algo que no era seguro si Telefónica sólo hubiera podido vender el 47,51 por ciento de las acciones que poseía hasta finales del pasado año.
Desinversión gradual
El plan de Telefónica pasa por una desinversión gradual que facilite la reducción del riesgo financiero que tiene la empresa en el sector de los medios de comunicación. Para ello, en un principio, Telefónica pretende deshacerse de hasta un 30 por ciento de Antena 3, manteniendo la participación restante (casi otro 30 por ciento) en el «congelador» y transfiriendo, de hecho, todos los derechos políticos al eventual socio.
Lógicamente, con este diseño, el SCH se ha apresurado a hacer valer la relación tradicionalmente mantenida con Telefónica en Antena 3 para que Alierta no se olvide de Botín cuando llegue el momento de hacer efectiva la transmisión patrimonial. Hay que recordar que el banco mantiene actualmente un 18,49 por ciento del capital social de Antena 3, cuyo valor será radicalmente más bajo desde el momento en que Telefónica ponga en marcha su «operación salida» de la emisora y permita que el comprador tome el control de la sociedad.
La vinculación entre el SCH y Telefónica es un factor clave a la hora de determinar el precio que ambos vendedores van a solicitar por la entrega de llaves de la cadena privada. Tanto Telefónica, pero sobre todo el SCH, están urgidos por la necesidad de asegurar las máximas plusvalías en sus procesos de desinversión, con vistas a sanear sus respectivos balances después de los ajustes que han tenido que realizar el pasado año. En el caso de Telefónica, la amortización de las inversiones de UMTS en Europa, y en lo que respecta al SCH la crisis de Argentina son los dos argumentos de peso a la hora de configurar el cuaderno de ventas de Antena 3.
En concreto, y según la información a la que ha tenido acceso este periódico, Telefónica y el SCH han decidido fijar un precio de salida de no menos de 2.000 millones de euros. La horquilla barajada para la negociación se sitúa entre los mencionados 2.000 millones y un máximo de 2.400 millones. Dicho importe es muy superior al llamado consenso de analistas, que es la valoración media que se otorga en el mercado a la cadena de TV, y que está cifrada en 1.500 millones de euros incluyendo los activos de Onda Cero, que están consolidados en el balance de la emisora Antena 3.
El precio inicial de 2.000 millones de euros supondrá para los vendedores una importantes plusvalías, teniendo en cuenta que el valor contable de Antena 3 es de 600 millones de euros. Esta cuantía data de la compra de la emisora realizada en 1997 por Telefónica al Grupo Zeta.
Este mismo precio histórico es el que se ha tenido en cuenta a la hora de formalizar la mencionada transmisión accionarial del SCH a la operadora la pasada semana. Los títulos procedían en realidad de un «aparcamiento financiero» que Telefónica acordó con el banco en su momento para no vulnerar las limitaciones legales que impedían hasta el ejercicio anterior superar el techo del 49 por ciento del capital de una cadena de TV en régimen de concesión.
A expensas de la fusión digital
La venta de Antena 3 deberá estar precedida por la constitución de la nueva Sogecable. La fusión digital está todavía pendiente del acuerdo con Prisa sobre el plan de viabilidad condicionado por el Gobierno. Una vez que Telefónica y el grupo de Jesús Polanco acuerden el «bussines plan» de la plataforma única y después del preceptivo plácet del Ejecutivo, los dos socios pondrán en marcha el proceso jurídico para la aprobación del proyecto. A partir de ahí, Telefónica incurrirá de manera directa en una incompatibilidad legal, por cuanto que será accionista de la nueva Sogecable, con un 17 por ciento del capital, lo que impide estar presente de forma simultánea en una cadena como Antena 3.
El plazo concedido por el Gobierno para legalizar la situación expira el próximo 31 de diciembre. Hasta entonces tiene de plazo Telefónica para vender Antena 3. La posibilidad de aparcar el 17 por ciento de la futura Sogecable ha sido ya descartada por la propia empresa de telecomunicaciones.