La nueva plataforma resultante de la fusión ente CSD y Vía Digital espera conseguir beneficios en el año 2005, cuando alcance los 3 millones de abonados de pago.
En su puesta en marcha, si finalmente no surgen inconvenientes de última hora, ambas cadenas sumaran 2,5 millones de abonados, por lo que se espera un crecimiento lento en los dos próximos años.
Uno de las condiciones impuestas por el Gobierno (que ha sido recurrido por las dos compañías) es la limitación en los aumentos de abonos al incremento de la inflación anual.
Además, la nueva plataforma deberá afrontar unos costes de reestructuración de entre 300 y 400 millones de euros. Esto significara intentar reducir al máximo posible los gastos en este periodo para evitar incrementar la abultada deuda que acumula. Para ello, y durante la primera fase de integración no se cambiaran los decodificadores a los usuarios, manteniendo cada plataforma su propio sistema. Esto supone, además, que por el momento cada plataforma seguirá utilizando su propio satélite: Astra, CSD, e Hispasat (Vía Digital).
Los usuarios de CSD perjudicados
La decisión de Sogecable de no cambiar los decodificadores perjudica principalmente a los clientes de CSD que disponen de un terminal con una tecnología anticuada e inferior en prestaciones a la ofertada por Vía Digital. Además, CSD venia prometiendo a sus usuarios la llegada de un nuevo terminal que revolucionaría el mercado, integrando internet y multimedia, promesa que quedará en el aire, visto los vientos que corren, tanto en España como en Francia.
45 euros por suscriptor en el 2008
La subida de tarifas, posible a partir del 2006, y la inclusión de nuevos servicios, permitirá a la plataforma aumentar hasta 45 euros la media por suscriptor en el 2008, según un informe publicado.