El presidente de la compañía entraría en la puja por la cadena, junto a Planeta, el Grupo Correo y RTL
El presidente de Recoletos, Jaime Castellanos, aseguró ayer que su grupo tiene «interés en cualquier operación» en el sector que suponga una «oportunidad de crecer», si bien dijo, en relación a la posible compra de Antena 3, que primero hay que constatar que su accionista mayoritario anuncia su venta.
Castellanos hizo estas manifestaciones a los periodistas tras la junta general de accionistas del grupo celebrada ayer, al ser preguntado por una información en la que se asegura que el fondo Apax quiere entrar en la puja por Antena 3 Televisión acompañado de candidatos como Recoletos, el Grupo Correo, Planeta y RTL.
El presidente del Recoletos afirmó que «nosotros tenemos interés en cualquier activo del sector» de medios de comunicación españoles y en «cualquier operación que sea una oportunidad de crecer y desarrollar nuestros intereses». No obstante, concretó, «primero hay que constatar si el accionista Admira -accionista mayoritario de Antena 3- ha anunciado o ha indicado que va a vender sus activos en el sector». Castellanos también se refirió a la televisión digital -Veo-Televisión- participada en un 28% por Recoletos, y denunció que en ella se vive una «situación absurda de la que sólo se beneficia quien transmite la señal que es Retevisión». En este sentido, explicó que las emisiones comenzaron el pasado junio de acuerdo con la legislación y lamentó «lo ridículo que es que tengamos que emitir obligados para que no nos pueda ver nadie, incurriendo -además- en costos».
Tras recordar que de acuerdo con la legislación tuvieron que comenzar las emisiones, achacó esta situación «más a un discurso» que tiene que ver con el «mundo de la política» que con la realidad. Precisó no tener claro cuándo van a poder emitir para que «te vean» y «por tanto que se realicen inversiones en este sector que es tan importante», y aseguró que mientras continúe esta situación Veo-Televisión seguirá cumpliendo la Ley, «pero nada más» porque realizar un gasto en producción «sería el colmo del absurdo».
Jaime Castellanos destacó la saneada situación de su compañía, cuya caja alcanza ya los 320 millones de euros tras la venta del 30% de Unedisa a Rizzoli por 80 millones de euros, una operación que, según reconoció, le ha dejado un sabor «agridulce».
