La directora de Temáticos de Planeta 2010 cree que la cultura no siempre es rentable en TV
Sus canales Beca TV y geoPlaneta empezaron en la desaparecida Quiero, en enero de 2002 ya estaban en Vía Digital, en mayo en Aunacable y ahora negocian su distribución con ONO y están en pruebas piloto con Telefónica en ADSL, con Imagenium, y buscando y negociando su distribución fuera de España. La responsable de todo ello es Carmen Fuente, la directora de Temáticos de Planeta 2010. La productora, que cumple ahora su tercer aniversario, ha empezado además a comercializar todos sus productos audiovisuales a cadenas generalistas nacionales e internacionales.
En tres años han producido más de 40 series, 800 programas y 350 horas de producción propia.
¿Balance positivo?
Es positivo pese a que las condiciones del mercado han sido las peores, dado que cuando llegamos ya estaba saturado de canales, con una cierta crisis en la distribución y con plataformas integradas verticalmente. Por eso desde el primer momento hicimos una apuesta de diferenciación que nos permitiera consolidarnos a medio o largo plazo.
¿Asustaba al principio gestionar los proyectos audiovisuales de un grupo eminentemente editorial?
Al contrario. Ese hecho daba más valor a la apuesta audiovisual porque se entronca con una misión corporativa mucho más sólida que la del puro empaquetado de canales y posiblemente las empresas que terminen sobreviviendo en este mercado, como ocurrió en EEUU, sean aquellas que sean capaces de encontrar sentido a la actividad que desarrollan más allá de sí mismas.
¿Son el patito feo del grupo o la niña bonita?
Tenemos todos los problemas normales del mercado, en el que se recomienda prudencia, pero ésta viene acompañada aquí por una visión de la actividad a corto, medio y largo plazo.
¿Les han marcado alguna meta?
Nuestra actividad es producir canales para su distribución en el mercado de habla hispana y en los colindantes. Son objetivos de carácter presupuestario, que buscan consolidar el negocio, pero también crecer en presencia y notoriedad.
Producción, distribución y comercialización de contenidos para cine, vídeo, DVD y TV… ¿Qué es lo más complicado?
La comercialización. Producimos para un mercado con pocas plataformas y todas con planteamientos de exclusividad y ese escenario aún se reducirá más. Se ve en el tema de la fusión, donde una de las condiciones impuestas por Defensa de la Competencia ha sido la de asegurar que esa reducción en la distribución no vaya en detrimento de la pluralidad y de la diversidad de los contenidos. Si se cumple el mercado podrá crecer de manera más ordenada y racional.
¿Teme la fusión digital?
Más que temerla trabajamos con la esperanza de que la calidad en los contenidos nos permita colocar nuestras ofertas en un mercado más consolidado. No se trata de si sobran nuestros canales, sino de si sobran muchos, en el sentido estrictamente económico.
¿geoPlaneta y Beca TV han cumplido las expectativas?
Las expectativas eran realistas respecto al mercado, pero creíamos que éste se iba a consolidar más rápidamente y el cable también iba a avanzar más, pero se ha ralentizado. Lo único que no se ha cumplido es la continuidad de Quiero, que confiábamos en que perdurara.
¿El apostar por Quiero ha sido una rémora?
No, porque no nos ha impedido entrar en Vía Digital. Desde el principio tuvimos claro que debíamos trabajar como proveedores neutrales de contenidos de calidad.
¿Han pensado en ampliar su número de canales?
Lo hemos considerado en el pasado, en el presente y seguro que lo haremos en el futuro. Hemos ido poniendo los que en cada momento los que tenían distribución asegurada.
¿Les fue rentable la versión interactiva del «50×15»?
No, porque ninguna de las plataformas disponía de canal de retorno. Sí lo ha sido en términos de aprendizaje sobre qué le gusta a la gente, para saber que hay gente que participa por jugar, no por el premio.
A la hora de aprender, ¿no es peligroso hoy en día que Beca TV presuma de ser un canal cultural?
Estoy de acuerdo en que no corren buenos tiempos para la cultura en TV, pero eso no quiere decir que no haya mercado. Los criterios de programación de las generalistas están indisociados de la cuenta de resultados y la cultura no siempre es rentable. Ésto muestra que la televisión de pago se ha convertido en un refugio para la de calidad. Es difícil que lleguen productos culturales a las generalistas, obsesionadas por el «share».
Ustedes al menos no le sufren…
Sí nos preocupa, pero una audiencia más cualitativa. Quizás valgan más diez espectadores que entren en este canal que los que haciendo «zapping» caen en uno en abierto.