A falta de dos días para que el Consejo de Ministros apruebe el proyecto de Ley Audiovisual, los operadores implicados en el lanzamiento de la TDT (Televisión Digital Terrestre) en España no han obtenido una respuesta clara de la Administración sobre posibles vías de financiación que el altísimo coste de la digitalización de la televisión requiere. «Poner en marcha esta máquina es muy caro y el gobierno está actuando más como animador cultural que como dinamizador del proceso. La comuncación que se está llevando a cabo es unilateral. Todavía no nos hemos puesto a hablar todos juntos en una mesa»- ha afirmado el director de RTVE Digital, Carlos Estévez en la mesa redonda sobre la televisión digital en España, en el marco del el seminario «La introducción de la interactividad en la industria audiovisual , que esta semana se ha estado celebrando en Valencia, organizado por la Fundación para la Investigación del Audiovisual (FIA) y el Insituto Nacional del Audiovisual francés (INA).
En la mesa redonda también han participado el director de Área y Tecnología de Telefónica Contenidos, Gabriel Barrasa; el director de Programación de Contenidos de ONO, Carlos Navia y la responsable de Investigación de Audiencias de Canal Satélite Digital, Ana Orsikowsky. Según ha explicado Carlos Estévez, una de las medidas incluidas en la Ley Audiovisual afecta especialmente a la televisión pública, ya que contempla un importante recorte de las inserciones publicitarias en la programación televisiva, lo que se traduciría en una pérdida de ingresos, que sólo podrían ser restituidos por el Ministerio de Hacienda a través de los Presupuestos Generales del Estado. «El problema, entonces, sería la difícil coordinación entre el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Ministerio de Hacienda»- señala Estévez. Otras preocupaciones expuestas en la mesa redonda y que mantienen expectantes a los operadores giran en torno a dos grandes cuestiones : el reparto de banda ancha y la crisis de contenidos.
Respecto a la primera cuestión, los operadores parecen dispuestos a pactar un nuevo trazado, dentro del que ha diseñado la administración, con nuevos canales. Según Carlos Estévez, tomando como referencia un modelo de demostrada solvencia como es el inglés (tiene 40.000 espectadores semanales), lo ideal sería crear una plataforma abierta de 30 canales, en la que confluyesen todos los operadores y mediando un único descodificador, con tartjetas que permitieran al espectador acceder a los contenidos. Pero, para impulsar la implantación de la televisión digital terrestre según el modelo inglés, sería necesaria una seria colaboración de las televisiones convencionales y no sólo de la Administración: «en el Reino Unido, donde la televisión digital tiene ya un porcentaje de penetración en los hogares de más del 50%, la entrada decidida de la BBC en el proceso determinó el desarrollo de la televisión digital terrestre. Y , ante los buenos resultados, ahora es el estado el que obliga a las televisiones convencionales a introducir la interactividad en el 20% de sus contenidos»- ha explicado Eduardo García Matilla